S?bado, 13 de septiembre de 2008

Los huracanes y el calentamiento global.

 

Hace unas semanas más de un millón de personas huyeron de sus hogares en el Estado de Luisiana por la llegada del Huracán Gustavo. Ahora la escena se repite con el huracán Ike. Aproximadamente un millón de personas huyen de la ciudad de Houston en el Estado de Texas. Si tomamos en cuenta que la temporada de huracanes llega hasta noviembre ¿Cuántas evacuaciones faltarán?

 

Los huracanes dejan miles de millones de dólares en perdidas por la destrucción que causan, aparte del inmenso sufrimiento humano, perdidas de vidas y otros daños colaterales a la economía. Esta inmensa pérdida se produce en un momento en que la economía de los Estados Unidos pasa por un momento de recesión.

 

Las escenas que los noticieros de televisión nos han mostrado, en las cuales observamos, como cientos de miles de automóviles moviéndose lentamente por la autopista en una inmensa procesión de cientos de kilómetros de largo, superan la imaginación de cualquier cineasta de la ciencia ficción. Las imágenes grabadas por amateurs en cámaras caseras y hasta de celular, donde se ven los estragos que causa el huracán, son dantescas.

 

Hace tres años, en septiembre de 2005, vimos horrorizados como el Huracán Katrina destruyó Nueva Orleáns. En esa ocasión escribía un comentario “Adiós Nueva Orleáns” donde expresaba mi consternación por lo sucedido y señalaba que esta bella ciudad nunca volvería a ser la misma que antes de Katrina. La historia casi se repitió en este mes de septiembre, aunque la ciudad se salvó los daños son de consideración, pero nuevamente sus habitantes tuvieron que ser evacuados.

 

Los expertos en calentamiento global, nos han estado diciendo desde hace varios años, que si bien la cantidad de huracanes no va a aumentar, si lo hará en forma significativa la fuerza de estos. Los hechos nos están demostrando que tienen razón. No hay aumento de huracanes, pero su fuerza ha aumentado. Nunca antes habíamos conocido de escenas de evacuación masiva como las que ahora vemos a todo color y en tiempo real, gracias a la tecnología de los medios de comunicación.


 

Todo indica que esta situación se irá agravando en los siguientes años. Que situaciones como las que hoy estamos viendo se volverán cotidianas. Toda la costa norteamericana del Golfo de México, las costas de la Florida y una buena parte de las costas del Océano Pacífico de los Estados Unidos son las potenciales victimas de los huracanes de los siguientes años.

 

Si tomáramos como promedio los tres años que pasaron entre Katrina y Gustavo ante Nueva Orleáns. Me pregunto ¿Es posible vivir en un lugar donde en promedio cada tres años tengo que evacuar a toda mi familia y correr un grave riesgo de perder mi propiedad y mis pertenencias? Pienso que esta pregunta se la deben estar haciendo en estos momentos cientos de miles de norteamericanos que viven en esas zonas.

 

Esta situación que estamos comenzando a ver, puede cambiar la vida de millones de norteamericanos en los próximos años. Puede cambiar también la importancia económica de la costa sur este de los Estados Unidos.

 

Si yo viviera en estas zonas, donde tengo alta probabilidad de salir como damnificado tercermundista cada cierto tiempo, mejor busco otro lugar donde ir a echar mis pulgas ¿No les parece? Pero también esta pregunta se la deben estar haciendo muchos inversionistas, o al menos, se la van a comenzar a hacer. Vale la pena poner mi empresa en estos lugares. Salvo que tenga una empresa especialista en evacuaciones masivas, la respuesta podría ser NO.

 

Piensen un momento lo que cuesta poner a funcionar una fábrica, el tiempo que se necesita para recuperar la inversión. Difícilmente se corren semejantes riesgos de inversión. ¿Dónde puede llevar esta situación? Millones de personas alejándose de una zona y empresarios cerrando negocios. Esta pareciera ser otra historia de ciencia ficción.

 

No pretendo ser profeta de desgracias. Tampoco pretendo hacer terrorismo psicológico. Simplemente no se puede dejar de pensar, cuando se ve en la televisión escenas que solo creíamos que existían en las películas. En todo caso, si algún salvadoreño está pensando invertir el fruto de sus movidas en un terrenito en esas zonas, porque ve que están vendiendo barato, le recomiendo que mejor busque más al centro y al norte aunque le vendan un poquito más caro.

 

 

Ayutuxtepeque, Viernes, 12 de Septiembre de 2008.

 

https://hunnapuh.blogcindario.com/2005/09/00301-adios-nueva-orleans.html


Tags: desastres naturales

Publicado por JJmar @ 3:00  | Educacion y Cultura
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Publicado por GatoFrentudo
S?bado, 13 de septiembre de 2008 | 12:04
La vida es una enfermedad de la que nadie sale vivo dicen por ah?....

No importa como la hayamos vivido (por lo menos yo ya voy de salidita) el problema lo representa, c?mo la viviran los ni?os actuales, los que no han nacido, los que nacer?n en pr?ximos a?os.

El planeta entero es una bomba de tiempo:

-Contaminaci?n, Calentamiento Global, Superpoblaci?n, Crisis alimentaria y del agua.

Seg?n estimaciones para el 2030 habr?n 8,300 millones de personas en el planeta, se deber? incrementar la producci?n de grano en un 30%.

Acualmente se alimenta a m?s 6,000 millones de personas con el 11% de la superficie del planeta (tierra cultivable) donde solo el 3% es completamente f?rtil. Y se est? degradando a velocidades tr?gicas. El amazonas desaparece.

En zonas de Hait? han empezado a ingerir pasteles de lodo, sal y manteca..

El planeta seguir?, pero la humanidad est? en la cuerda floja..