
A casi dos semanas del Golpe de Estado en Honduras han quedado al desnudo las debilidades de la institucionalidad democrática y constitucional, que con tanto esfuerzo hemos construido en América Latina. Queda demostrado que detrás de los gobiernos que se eligen por el voto ciudadano, existen poderes fácticos y reales que son los que tienen la última palabra y son una especie de poder real detrás del trono.
El punto de fondo no es si el Presidente Zelaya estaba cumpliendo o violando la Constitución Hondureña. Cuando hay violaciones a la ley, existen procedimientos legales para juzgar y castigar al infractor, aunque este sea el Presidente de la República. El punto de fondo es que los poderes fácticos hondureños demostraron que son el poder real y que están por encima de la ley.
Frente a la acción de estos grupos que operan tras el telón, usando a las fuerzas armadas a su antojo, todavía no se ha construido la suficiente institucionalidad continental para revertirlo. Esta sería la segunda gran debilidad que queda desnudada en estas casi dos semanas.
Ni la OEA, ni el Grupo de Río, ni el ALBA, ni las Naciones Unidas, tienen la capacidad de obligar efectivamente a los golpistas a que reviertan los hechos y restituyan al legítimo Presidente electo democráticamente en las urnas por el pueblo hondureño. Las condenas internacionales y el repudio mundial no bastan para revertir los hechos.
Ahora esta acción golpista se convierte en una espada de Damocles sobre la cabeza de la democracia latinoamericana. Todos los Presidentes democráticamente electos deben poner sus barbas en remojo. Nadie puede estar seguro.

Esto me recuerda el caso del golpe de Estado chileno contra Salvador Allende. Antes de que este se produjera, todos decían que en Chile nunca habría un golpe de Estado. Tenían una democracia estable desde finales del siglo XIX, sin interrupciones de ningún tipo. El ejército chileno era ejemplo de institución que respetaba la democracia y la ley. Se decía que ganara quien ganara en Chile, sería respetado.
Pero cuando el gobierno de Allende fue considerado un peligro para los grupos de poder, no vacilaron en dar el cruento golpe que sumió en el terror a ese país por más de una década. Algo similar ha sucedido ahora en Honduras y esta es la amenaza que se cierne sobre toda América Latina.
Estos grupos de poder fáctico, que ideológicamente se ubican y se expresan a través de organizaciones de derecha, ahora realizan un pulso en Honduras. Este país centroamericano se ha convertido en un valioso laboratorio político social. La derecha mide a partir de lo sucedido en Honduras cuales son sus oportunidades en caso de hacer lo mismo en otro país. Además están interesados en el no retorno de Zelaya para que el ejemplo quede grabado en la mente de los demócratas latinoamericanos.

¿Somos ratas de laboratorio?
Basta con leer las noticias de nuestros periódicos matutinos para ver con claridad la tendencia de estas. Van hacia la búsqueda de consolidar los resultados del golpe de Estado en Honduras. Si esto se logra, quedará demostrado que la fuerza se sigue imponiendo a la razón, que la violencia se impone a la legalidad e institucionalidad existente.
No nos olvidemos que hace unas pocas semanas varios medios de comunicación salvadoreños iniciaron una primera campaña para intentar distanciar a la Fuerza Armada salvadoreña del gobierno de Mauricio Funes. Varios militares retirados de la tristemente célebre promoción conocida como “La Tandona” fueron entrevistados para que manifestaran su inconformidad con decisiones soberanas que constitucionalmente corresponden al Presidente de la República. Estas actividades eran claramente preparatorias de un clima pre golpista en el país.
Por ello los demócratas latinoamericanos debemos tomar estas lecciones que la realidad nos impone.
En primer lugar, debemos aprender los límites de los organismos regionales y continentales. Si bien se ha avanzado mucho y el rol de estos ha sido valioso, no es suficiente para revertir una situación de hecho provocada por los poderes fácticos. Se necesita reforzarlos, dotarlos de instrumentos que permitan desarrollar una acción más efectiva en estas situaciones extremas. Fortalecer su jurisdicción en áreas como Derechos Humanos es fundamental.
En segundo lugar, debemos aprender que el rol de la población organizada puede ser el elemento decisivo, que junto a los instrumentos internacionales pueden revertir una situación similar. La resistencia ciudadana es clave, esta, en el pasado ha sido factor determinante incluso contra grandes poderes como los Nazis durante la segunda guerra mundial.
Si los poderes fácticos salvadoreños calculan que como consecuencia de un golpe de Estado, todos saldremos a la defensa de nuestra constitucionalidad y organizaremos la resistencia, van a pensar varias veces antes de intentarlo. A fin de cuentas se trata de hacer efectivo lo que un líder de la derecha salvadoreña proclamó: El voto es el arma más poderosa de los hombres libres. Por tanto, defender el resultado del sufragio debe ser un imperativo de primer orden.
Ayutuxtepeque, Jueves, 09 de Julio de 2009.
Tags: Golpe de Estado, OEA, democracia.
La lección que puede sacarse del golpe en Honduras es que "el verdadero poder" no radica en las instituciones democráticas, sinó que en las oligarquías feudales que todavía existen en Centroamérica y que son las que mandan y tienen el poder económico para "comprar" a militares, políticos, curas, medios informativos, etc.
Ahora llegamos a la conclusión de que lo que al principio no queríamos creer, es cierto, que a Honduras por ser uno de los países mas pobres del mundo, lo han agarrado de "conejillo de indias" o de "rata de laboratorio" para "prevenir" a los demás países que en América Latina jamás podrá ni debe establecerse el Socialismo.
Esa es la realidad. Sólo así podemos explicarnos cómo faltándole apenas un poco mas de seis meses de gobierno a Zelaya,no lo hayan dejado terminar. Lo de las faltas de Zelaya, son puros pretextos.
Pero...Tal como parece, el tiro les saldrá por la culata.
¡Ojalá!
bueno el significado del golpe de honduras quiere decir que estos golpistas de el tal gorilete y compania son el grupito de derecha o sea la burguesia de honduras ellos han quitado a la fuerza al presidente que el pueblo lo eligio en las urnas y ellos son unos usurpadores de la democracia ya basta de estos golpes de estado nosotros en el salvador por la decadas de los 32s a los 80s sucedia esto que los militares adiestrados por la cia de estados unidos daban estos golpes es por eso que tuvimos guerra por que como dice chavez ya estamos cansados de esta derechas como la de arena pdc y pcn en nuestro pais.que no respetan los presidentes elegidos por el pueblo.ya basta de estos ricos usurpadores podriamos irnos todo el pueblo a pelear por la democracia .solo asi se respetara nuestro mandato que el pueblo les envia en las urnas.en honduras lo que se ha dado no es una democracia todo el pueblo de honduras debe unirse para sacar a tal gorilete y que se largue para europa que es de donde es.
Como decía el título de una película de Cantinflas, “Ahí está el detalle”, tal como don Hunnapuh lo ha dicho: “El punto de fondo es que los poderes fácticos hondureños demostraron que son el poder real y que están por encima de la ley.” Esas es la verdad del asunto y eso está más claro que el agua.
Lo que pasó en Honduras, es que un loco, ladrón, corrupto se enamoró del poder y de seguir robando a lo loco. Este loco buscó y encontró el discurso que nos gusta y en cuyo contenido (cuando lo dicho es coherente con los hechos) realmente creemos y se metió a la bolsa a los de pensamiento libre y democrático.
Mel no luchaba contra ninguna oligarquía, porqué él es parte de ella, él solo se enamoró del poder.
De los seis meses que le faltaban y no lo dejaron es puro manejo mediático, él ya no era presidente porque al proponer lo que proponía con la constitución se autodefenestraba.
De verás, Mel Zelaya no tiene nada que ver con luchas por los pobres ante los oligarcas, Nada más alejado de lo que pasó realmente en mi tierra.
Pero eso no sirve para justificar el golpe de Estado, y no me vengan con ese cuento de que los militares salvaron a la democracia porque la verdadera democracia es “participativa” y no una democracia “formal” o “representativa” que se reduce a marcar una linda banderita política el día de las elecciones, pues ésta, en realidad, es la negación de la democracia real en donde los ciudadanos participan con sus autoridades en la toma de las decisiones que los afectan; pero en América Latina unos grupúsculos adinerados son los que deciden por ellos y por los demás. Esa actitud demuestra que la soberanía no reside en el pueblo, porque si así fuera, éste sería el que tomara las decisiones que más le convienen al país.
El pueblo, lamentablemente, sólo es un espectador y no un protagonista de la historia que forje su propio destino. Quien gobierna es una minoría de ricachones que controlan a los políticos a su antojo. El gran capital nacional y trasnacional gobierna nuestros países y los Estados sólo obedecen, inclusive a través del uso de las fuerzas armadas, las ordenes de sus amos y señores del dólar. Eso no es democracia, sino oligarquía. Los soldados nunca han defendido los intereses del pueblo, pues sólo son el brazo armado de los grupos de poder político y económico en una nación.
De acuerdo que la democracia no se reduce a marcar una papeleta para elegir presidente. Pero eso es justo lo que hacía Mel, la encuesta era su "democracia participativa", reducir a que el pueblo marcara una papeleta para decidir si queríamos que él continuara robando.
Mel jamás me consultó si yo quería que robara los millones que robó con su hijo en HONDUTEL, jamás me consultó si yo quería que gastara millones en la promoción de la cuarta urna. Jamás me consultó si yo quería un programa educativo alternativo para que los maestros den al menos 100 de los 200 días de clases en el año, ¿cómo aplicar la ley forestal?, cosas que si me afectan y son democracia participativa nunca lo hizo, por miedo de oir al pueblo, al que dice que hay que oir, (pero solo cuando le conviene).
Después de un mitin de Mel en dos municipios de Lempira, los campesinos volvieron a sus casas sin un tan solo problema resuelto pero con 20 sombreros cada uno promoviendo la cuarta urna. Ese hombre es un loco.
¿Y acaso las clases dominantes - entiéndase oligarquías o gran capital - y sus títeres de la política latinoamericana le consultarían a los ciudadanos si querían decidir pronunciarse sobre asuntos de interés nacional a través de plebiscitos, referéndum, mandato imperativo, revocación de mandato, o alguna vez le han consultado al pueblo cosas importantes que sí le afectan? No. No piensan hacerlo. Es mejor, para ellas, que decidan los políticos y no los ciudadanos, aunque dichas decisiones los perjudiquen a ellos. ¿Acaso me consultaron si quería el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos? Sólo en Costa Rica hicieron esa consulta popular. En una verdadera democracia, el poder reside en el pueblo y él es quien decide y no los políticos, que en la práctica, sólo ejecutan las ordenes decididas por las cúpulas empresariales.
Los políticos son los que deciden el rumbo del país y el pueblo pasivo sólo agacha la cabeza y se resigna a aceptar la voluntad que unos pocos hombres les imponen. Sólo votar en las elecciones presidenciales cada cuatro, cinco o seis años, según el caso, es democracia para la clase política tradicional de nuestros países y para los militares golpistas hondureños y sus patrocinadores. ¿Eso es democracia? ¿Esa es la única participación que se quiere del pueblo? Entonces los ciudadanos votan, pero no eligen porque sólo ratifican la elección de los candidatos hecha de antemano por los partidos políticos, quienes una vez en el poder harán las cosas pedidas por quienes les han financiado la campaña y no por quienes votaron por ellos. La democracia formal y electoral es la negación de la verdadera democracia, en donde se supone que es la gente - y no los políticos ni los militares con golpes de Estado - quien decide su destino.
Pues pudo haber sido inconstitucional pero si lo hubieran agarrado preso. seguro se arma la de troya .. mas cuando estas carceles de aca son lo mas nefastas del continente.. ahora nosotros los HONDUREÑOS sabemos lo que realmente paso aca . y hablando de personas acaudaladas si mel es una de ellos ... ahora mira el periodico nacional y mira los que el y su gabinete hicieron... eso es una injusticia .. desde el momento que el propuso cambiar la constitucion el estaba dejando de ser presidente ... la verdad es que todo el que llega al gobierno de HONDURAS . todos sabemos que a robar van eso a la vista esta pero estos payasos se pasaron de la raya ... y de remate el tal Hugo chavez que claro esta que de diplomacia no sabe ni un poquito...este entrometiendose en cosas que no le importa dejenos a nosotros los hondureños resolver nuestros problemas .. y no es que defienda a micheletti pero si la democracia de mi pais.. y vamos ir a las elecciones esperemos que Dios nos saque de esto soon
Cabal, esos dos últimos comentarios son justo con lo que comulgamos la mayoría de hondureños, pero cosas como el TLC, las represas, la minería no nos consultaba Mel, solo si queríamos que siguiera robando en el ejecutivo. Por eso en Honduras nadie le cree cuando menciona que los ciudadanos tienen derecho a ser consultados porque el voto no le da cheque en blanco, además de ladrón, asesino de campesinos es PAJERO, Eso solo se lo creen en el extranjero, donde no saben los desmadres que el hizo.
Pero si lo que dicen los adversarios políticos de Manuel Zelaya es cierto, por qué no fue inhabilitado legalmente por el congreso hondureño para seguir en su cargo y ser entregado al tribunal correspondiente para que responder por las acusaciones que se le atribuyen. Yo no estoy defendiendo a este señor, sino que mi desacuerdo es con la utilización de una medida tan obsoleta, peligrosa, ilegal, antidemocrática y desacertada como un golpe de Estado. Había medios legales para sacar a Zelaya del poder. Pero si esta acción de los soldados hondureños es tolerada, se sentará un precedente nefasto que dará paso a la amenaza de otros golpes de Estado que se cernirá sobre los países latinoamericanos por cualquier pretexto. ¿Si se hizo en Honduras, porque no se podrá hacer lo mismo en otro país, dirán los nostálgicos de los gobiernos militares?
Miren salvadoreños, créanme que entiendo el porque de su apoyo a Zelaya, porque como están las informaciones es la reacción lógica.
Me jacto de que siempre he tenido pensamiento de izquierda, me he fajado por romper con las desigualdades, no a gran nivel porque no estoy al alcance, pero si en cada espacio en que me desenvuelvo y por eso los entiendo, porque creen que Zelaya es de los mismos, pero no es cierto.
Entiendo que se le sacó de esa manera, porque como él se sabe un excelente movilizador de personas y hay muchos que le siguen, él hubiera provocado el asalto a la penitenciaría central o donde estuviera y hubiera buscado muertos, eso se ha visto además.
No hay nada peor que tener el estómago vacío, sufrir injusticias, no tener vivienda digna y encima oir a un presidente que diga que es bloqueado porque está a mi favor y que tengo derecho a ser consultada de si quiero que siga en el poder.
¿Entonces el fin justifica los medios? Nada puede avalar un golpe de Estado en nuestros días. Eso debería quedar para los libros de historia y nada más. Todo sistema constitucional posee herramientas políticas y jurídicas para autoprotegerse con el objetivo de evitar abusos de poder que conlleven a su destrucción. Zelaya pudo haber sido apartado legalmente de su cargo y puesto a la orden de los tribunales correspondientes para que responda por los delitos atribuidos por sus opositores políticos. Y no deja de ser paradójico que el presidente de facto diga que si Manuel Zelaya entra a Honduras será capturado porque la justicia de dicho país lo reclama para ser juzgado, y al mismo tiempo, no lo dejan ingresar a territorio hondureño. Además, al haber sido expulsarlo violentamente del país por las fuerzas armadas, Zelaya ha sido exiliado de su tierra natal, y el destierro está prohibido por el Derecho Internacional. El problema es que un conflicto político civil paso al área militar, y cuan
El problema es que un conflicto político civil paso al área militar, y cuando los militares incursionan en la política, no es nada bueno lo que se puede esperar de ello. La historia lo ha demostrado fehacientemente en nuestra sufrida América Latina. La mejor solución a esta crisis política, en mi opinión, es que ambas partes acepten la propuesta de Óscar Arias, así Zelaya renuncia a su consulta popular a cambio de regresar a completar su período presidencial para retirarse posteriormente de la política.
En este caso visto desde la comunidad internacional y de un punto de vista, siendo Centro Americano, este acto es totalmete fuera de las leyes del Puebo Hondureño, tanto el Sr. Zelaya como el grupo militar actuaron de una forma correcta, ya que no era forma de sacar al entonces presidente, ni era forma de querer gobernar por simpre según quería el Sr. Zelaya ya que querer hacer una copia Chavista en suelo Centro Americano """"NO!!!! es una idea correcta debido que puede ser una mala influencia para los demas gobiernos Centro Americanos, a si que la opcion mas correcta puede ser en una opinion personal, realizar las elecciones lo mas pronto posible bajo rigurosa revision y supuervision internacional. Todo esto con el afan de recobrar la democracia y la soberania de un pueblo que ha sido golpeado y masacrado por malas influencias, dejando desestabilidad. ANIMO HONDUREÑOS que si puden salir adelante sin militares prepotetes, ni politicos cegados por el poder!!!!!
Lo que me temo es que Zelaya va a regresar al poder por asalto y ahora quien lo parará en su obsesión de su cuarta urna y lo voy a tener por el resto de mi vida como presidente y la comunidad internacional tendrá una alta dosis de culpa por no permitir a las instituciones hondureñas ejercer su función.
Si la Corte Suprema de Justicia define contra los actos de Manuel Zelaya no importa, si la Procuraduría General de la República lo sanciona, no importa, si el Tribunal Supremo electoral lo limita no importa, si la Procuraduría para la Defensa de los Derechos humanos lo sanciona no importa, como tampoco importa si el mismo congreso Nacional lo define como inconstitucional. Aquí lo único que importa es que el corrupto vuelva porque nosotros lo elegimos, que incoherencia de la comunidad internacional, invierten recursos técnicos, financieros y humanos en fortalecer nuestras instituciones y a la ciudadanía, pero las desautorizan cuando ejercen su papel.
Nada justifica un golpe de Estado. Zelaya pudo ser apartado de su cargo por medios legales. Pero expulsarlo por la fuerza de su país sólo demuestra la intransigencia de la derecha política latinoamericana que no escatima recursos para deshacerse de todos aquellos enemigos, reales o imaginarios, que amenacen sus privilegios de clases dominantes. Ante todo, se protege al gran capital y el “statu quo” para quienes disfrutan del mismo. Y en ese caso, no importa nada, ya que lo único que interesa es que nada cambie; y por eso, en nombre de la “democracia” (democracia entendida sólo como el acto de emitir un voto y nunca como la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones sobre el rumbo del país) y la “libertad” (la libertad de unos pocos a costa de la desigualdad económica y la injusticia social para las grandes mayorías), se cometen toda clase de atropellos y jugarretas sucias para asegurarse que todo siga como está.
Ese comentario de las 12:34 lo hace alguien que asume que fue un problema de derechas contra alguien de izquierda, nada más alejado de la verdad, eso no es lo que pasó aquí, porque Mel es de la derecha y de la derecha asesina, recalcitrante que siempre se ha adueñado de los medios de producción y elimina a quien se rebela. Ya lo dije en otros comentarios de este artículo, pero parece que seguimos pensando que fue un problema de izquierdas y derechas; a lo sumo fue la derecha sacando a otra derecha. Agarrarse de izquierdas es lo que le ha funcionado a Mel después de su salida para lograr apoyos.
Entonces para ustedes se debe soportar cualquier cosa solo porque una vez creímos y votamos por alguien que se enamoró del poder, violó la constitución y robó, robó y mintió siempre. No creo que esa sea la democracia.
Entonces para la persona que ha hecho el comentario de las 19:13, se debe echar mano de cualquier cosa con tal de salvar el orden político oligárquico derechista enquistado en el aparato del Estado, sólo porque una clase social - llámesele élite económica, burguesía, oligarquía, gran capital, poderes fácticos, etc.- que se ha enamorado del poder y no lo quiere soltar después de casi 200 años de tenerlo en sus manos desde la época de la independencia. Esa es la famosa y pérfida “Razón de Estado” a la que se refería Maquiavelo, según la cual, todo se vale para salvar el orden político y social de un Estado, incluso apelando a la intromisión de los militares a su servicio, como si el Estado fuera un ente neutral que debe garantizar la paz social de manera desinteresada, cuando realmente busca una armonía social que no interfiera con los intereses económicos de los grupos oligárquicos que en el fondo controlan al Estado.
No permitamos nunca más un nuevo golpe de Estado en América Latina.