¿Cuál es el delito? Aplicar una ley aprobada porel parlamento que permite someter a referéndum asuntos de interésgeneral. El antiguo régimen, anclado en la judicatura y en sectoresreaccionarios del ejército, se levanta, desobedece al poder civil eintenta la desestabilización del gobierno democrático hondureño. Comosi el bunker en España hubiera intentado impedir el referéndum sobre lareforma política. Ahora el diario El País aplaude.
Unose muere de vergüenza viendo ese comportamiento terrorista –no hayexageración: violencia contra el orden constitucional que generamuerte- del diario. ¿No hay ley que permita frenar este abuso? Si lainformación es un bien público ¿cómo puede prostituirse de esta manera?¿Dónde está el Gobierno de España? ¿Dónde los partidos constitucionalesimpidiendo ese acto de fuerza, ese abuso de la información, esa noticiaque alimenta la sedición? ¿No hay diputados en el Parlamento españolque denuncien esta colaboración contraria a la democracia que postulanuestra Constitución? ¿No tiene coraje el Parlamento español paracondenar este intento de golpe de Estado?¿O es que acaso celebraríamosque el Presidente Zapatero diera una orden a las fuerzas armadas yéstas no la cumplieran? El país ha dejado clara su posición. ¿Yel Parlamento? El Comandante General de las Fuerzas Armadas de Hondurases el Presidente Zelaya. De manera que si un militar o un juez ledesobedece, es el general o el magistrado quien ofende la ley. Locontrario de lo que dice El país.
Nos gustó que asífuera durante el 23-F, cuando Tejero tomó el Congreso de los Diputadosy MIlans del Bosch las calles de Valencia. Los países hermanosreforzaran al gobierno legítimo del Presidente Calvo Sotelo. Ahora,callamos. ¡Cómo apoyar a un Presidente que, pese a ser legítimo, estáhablando de más de los pobres y de la soberanía! Qué vergüenza. Eldiario El país presenta un mundo al revés. ¿Y qué dicen los latinoamericanistas oficiales? ¿Callan?¿Otorgan?
Ala “madre patria” le duele más la muerte de Michael Jackson que elintento de golpe en Honduras. Abre el diario una sección que permitemandar las “condolencias” por la muerte del cantante -¿condolenciasque, suponemos, irán al más allá?-; mientras, el pueblo hondureño, másacá, puede volver a ser masacrado por unos militares acostumbrados adesoír las constituciones. Convocar a una constituyente ofende a losoídos de las élites hondureñas. No debiera ser lo mismo en nuestro páis.
¿Con qué moral nos preparamos a “celebrar” los bicentenarios? ¿Con unaactitud que silencia un intento de golpe de Estado al tiempo quemagnifica la muerte de un famoso cantante norteamericano? ¿Diciendo,como titula el periódico, que el ejército se ha movilizado “tras ladestitución de su jefe”, como si su jefe fuera ese general golpista yno el Presidente de la República? Justo cuando el país puede entrar enuna guerra, el diario El país descalifica al Presidente constitucional llamándole “Un populista de familia bien”. Qué desparpajo.
Vergüenzae impotencia. Si alguien ofende al Jefe del Estado en España, cárcel yoprobio caen sobre esa persona. Si un diario alimenta la desobedienciaconstitucional, si alimenta un levantamiento militar, si apuesta por lamuerte creando un clima de desestabilización, se presenta como unejercicio de libertad de expresión. A lo mejor vemos que en Hondurastambién se está creando una revolución de colores. ¿Será que Zelaya nole ha comprado suficientes libros a Santillana?
Mientras nosolventemos esta locura prepotente de los medios, es bien difícil quepodamos hablar de democracia. La libertad de expresión es de losciudadanos, no de las empresas de medios de comunicación. La “madrepatria” es más amable con los intereses de las empresas españolas quecon los pueblos a los que reclama como hermanos. No entiendo cómotodavía nos tienen algún aprecio. Quizá por nuestros abuelosrepublicanos, que fueron recibidos en América Latina con tantagenerosidad y entregaron allí su compromiso con la democracia. Quérápido dilapidamos ese caudal.
El daño que hace la empresa El paísa la reinvención de los lazos entre España y América Latina reclamarespuesta. Los intereses comerciales de esa empresa no pueden estar porencima de los lazos históricos entre los pueblos. Mientras tanto, y side algo sirviera, pido perdón a los hermanos y hermanas de Honduras queestán luchando por dignificar su democracia. Llegado el caso, seremosmás de uno los que estaremos dispuestos a defender con todas nuestrasfuerzas la democracia hondureña, representada hoy por el PresidenteZelaya. Porque la democracia es cosa de todos. Más allá de lo queplanteen esos medios cuya patria es la cartera.
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