Lunes, 22 de junio de 2009
Organización PopularPor Pocote

Jorge Velado, uno de los "renovados" dirigentes del Coena, expresa que no es bueno estar señalando casos de corrupción y nombres de funcionarios del pasado régimen, "porque eso no ayuda a la solución de los graves problemas del país", acota. El diputado Roberto D´Aubuisson dice por su lado que las declaraciones de Funes son "una cortina de humo para desviar la atención de la ciudadanía". El cinismo en su máxima expresión, la hipocresía como norma de vida y característica de estos y otros funcionarios de Arena.

Los salvadoreños no se equivocaron al expulsar del gobierno al partido Arena, pues la dura realidad de todos los días durante veinte años de regimenes areneros, nos demostraba que la situación económica era desastrosa para las mayorías poblacionales, que la delincuencia había desbordado a la misma policía y otros organismos de seguridad, que el crimen organizado, el narcotráfico, el contrabando y la corrupción eran aceptados por el régimen arenero.

Las evidencias están plena luz, sin margen para la equivocación y ni tan siquiera la duda; pero estos caballeros, en un afán de proteger a los sinvergüenzas, vienen ahora a protestar y a mostrarse indignados porque el nuevo gobierno, obedeciendo a los requerimientos de la población, con plena responsabilidad está informando con claridad y detalles la cloaca de podredumbre encontrada en los distintos ministerios, direcciones generales, secretarías e instituciones autónomas como el Instituto Salvadoreño del Seguro Social, donde se encontraron medicinas vencidas en las bodegas, lotes valorados en más de 17 millones de dólares; además de comprobarse que ocho vehículos de lujo estaban asignados al director y subdirector de esta dependencia gubernamental.

El pueblo está en su pleno derecho de exigir cuentas claras y transparencia en la manera de administrar los bienes del Estado. Decir que el diputado Enrique Valdés cobraba un alto sueldo en el Centro Nacional de Registros por brindar "servicios de atención en ginecología", cuando nunca se presentó en esa institución más que a cobrar mensualmente su cheque; o que una hermana del ex presidente Calderòn Sol, también tenía su plaza como asesora; que el plumífero Ivo Príamo Alvarenga, también tenía su alto salario para calumniar al FMLN; o que otros mafiosos como Marvin Galeas, quien tambièn cobraba sin trabajar en el Vice Ministerio del Medio Ambiente, no es "tirar cortinas de humo", eso es, simplemente, denunciar la corrupción, exigir respuestas concretas a la Corte de Cuentas y a la Fiscalía General de la República.

En los próximos días vendrán más informes sobre dependencias del Estado donde se han encontrado irregularidades, como la Residencia Presidencial, el Ministerio de Hacienda, Obras Públicas y el Ministerio de Educación, lugares todos donde se han cometido vandalismo, actos de corrupción, tráfico de influencias y nepotismo. El Ministerio de Relaciones Exteriores también prepara un informe exhaustivo donde aparecen embajadores, cónsules y otro personal en el extranjero, familiares de los altos funcionarios del partido Arena. Los nombramientos, a juzgar por lo expresado por el canciller Hugo Martínez, no se hacían por capacidad e idoneidad, sino por padrinazgo, amistad y afinidad con el presidente Saca.

La gran verdad es que con los gobiernos de Arena la vida democrática nunca se fortaleció. Las instituciones como la Corte de Cuentas, la Fiscalía General de la República, las Superintendencias y otras, se prostituyeron. No existían oficinas legalmente establecidas para recoger las denuncias, ni siquiera las inconformidades y disidencias de la población. De tal suerte que los salvadoreños escogieron el silencio como medio de protesta. La supuesta libertad de expresión terminaba cuando trataba de materializarse en reuniones, asambleas, manifestaciones u organizaciones. De hecho, con los regímenes areneros estaba totalmente prohibida la sindicalización de los empleados públicos. En estos veinte años, el país vivió una pesada paz, no exenta de temores. El vasto aparato represivo siempre estuvo presente para acallar las protestas.

Ahora se anuncian cambios en la administración del Estado, en la forma de hacerle frente a los graves problemas heredados, en la participación del pueblo en la toma de decisiones. Esto es bueno porque en la medida que se organice a la población, que se brinden mayores cuotas de poder, en este mismo orden el gobierno no sólo tendrá mayor legitimidad, sino que un apoyo necesario para emprender verdaderas obras de promoción social y, ojalá, reformas sustanciales en la recaudación fiscal, en el combate a la delincuencia y el narcotráfico, así como en materia de educación y salud pública.

En el campo de la política exterior, el inicial anuncio de apertura de relaciones con Cuba, expresa un cambio sustancial, no es simplemente un hecho simbólico, sino la posibilidad de la convivencia pacífica en un mundo de diversas ideologías. Este camino debe seguirse con otras naciones como China y Vietnam. Desde luego, ya se han alzado voces que objetan la validez y la conveniencia de tales arreglos, sobre todo cuando se habla de mayores acercamientos con Venezuela. Las deficiencias y los arreglos ideológicos de los gobiernos areneros, no deben repetirse. Deben olvidarse esos rezagos y supuestas "contaminaciones políticas e ideológicas", en beneficio directo del desarrollo y del progreso sostenido del pueblo salvadoreño. Lo mismo nuestra diplomacia con los Estados Unidos, punto crítico en el proceso electoral, no puede apoyarse en la dependencia y sumisión directa o en el "agradecimiento" por brindar empleo a nuestros compatriotas. Eso queda para regímenes corruptos. Las relaciones deben ser de doble vía, de respeto mutuo y beneficios compartidos.

La importancia que se concede a la política económica es grande. Pero ahí están también las cuestiones oscuras, el acoso de las interrogaciones de la esfinge. El desequilibrio entre ingresos y erogaciones subsiste; la economía está, en consecuencia, básicamente enferma. El enorme déficit fiscal de un millón 300 mil dólares es responsabilidad directa del gobierno de Saca, de la incapacidad de los responsables del área económica, de la evasión, de la elusión y del contrabando. ¿Se puede ser tibio o proceder con guantes de seda contra los corruptos, como lo proponen los dirigentes de Arena?

Por largos años, los funcionarios de este partido que ojalá, para bien de todos, desaparezca de la escena política, nos dijeron que las exportaciones con la apertura de los Tratados de Libre Comercio (TLC) habían crecido, pero con los análisis hechos por el Ministerio de Economía, resulta que tales exportaciones no han sido favorables a la economía del país, sino que simplemente han favorecido a esa minoría privilegiada, como se puede comprobar con los mismos datos proporcionados por el Banco Central de Reserva.

La crisis de productos alimenticios, ya lo hemos dicho, es mundial, pero tambien el acaparamiento de los productos básicos por los países ricos, es innegable, algo que groseramente se negaron a aceptar los representantes de las veinte naciones reunidas en abril pasado en Roma. Al respecto, también debemos buscar culpables, ya que en el campo interno los gobiernos de Arena abandonaron totalmente la agricultura, para privilegiar las importaciones y, una vez más, conceder el gran negocio a los grupos minoritarios de siempre. Por eso señalamos el cinismo de Alfredo Cristiani, quien públicamente aseguró que "los gobiernos de Arena habían desmontado los privilegios".

Ahora las nuevas autoridades encuentran un barco echando agua por todos lados, con un saqueo enorme de las arcas del Estado. Resulta que los regímenes anteriores nos perdieron y confundieron en vanos sueños de un desarrollismo engañoso, alimentados con préstamos. Ahora sabemos que llegamos a ese lindero en que "han disminuido las expectativas de endeudamiento exterior" y que el equilibrio dependerá, en lo futuro, de ponerle un alto a la evasión fiscal. Por desgracia, el gobierno de Saca nos heredó una catástrofe económica, la cual es necesario DENUNCIAR, con todo y las maniobras de gente sin escrúpulos que hablan "de cortinas de humo".

Muchos hechos lamentables y actos de corrupción no han sido tocados en este comentario. En próximas entregas iremos señalando la podredumbre encontrada en todas las dependencias. Es por sanidad y bien de la nación. No deben importar los apellidos o las grandes empresas culpables de la defraudación al fisco. La realidad golpea duro, y los informes detallados no deben ocultarse, tampoco el sombrío panorama de la república, ni el desaliento; Sin embargo, habréa que mencionar la Esperanza del pueblo que asciende y llega ya a los niveles de mando. No confundamos lo deseable con lo posible, ya lo hemos dicho y lo reiteramos.

Es posible que el ánimo del presidente de la república, como algunas aristas de sus recientes declaraciones parecen indicar, abrigue la voluntad de organizar la defensa real del pueblo salvadoreño. Si es así, se advierte una desproporción inocultable entre los fines y los medios. Parece estar sólo, dramáticamente aislado. Seamos francos : es soledad rodearse de colaboradores sin imaginación, ineficaces, codiciosos, represivos o violentos. General casi vencido a la cabeza de un estado mayor verbalista y vacío; es lo que a cada rato nos hace entender la prensa amarillista, pues tratan de serrucharle el piso y mantener esa letanía de división y de propuestas encontradas entre el presidente y el partido FMLN. Por eso insistimos en la unidad, la organización y el apoyo consciente del pueblo. Los Comités de Defensa Popular deben impulsarse cuanto antes, así sea rechazado e impugnado por los enemigos de la democracia, esos oligarcas y sus testaferros que cínicamente hablan de "defender nuestras libertades públicas".

La lucha no debe ser dispersa!

Tomado de El Trompudo

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Tags: El Salvador, Corrupción, Anticorrupción, Organización Popular

Comentarios
Publicado por Invitado
Martes, 30 de junio de 2009 | 14:19
Estoy totalmente de acuerdo con usted.