De los sucesos que vimos todos en torno a la figura de Adolfo Torrez podemos sacar varias conclusiones muy interesantes, que pueden dejar valiosas enseñanzas a quienes aún creen que ARENA es un instituto político abierto.
El señor Torrez fué uno de los artífices de la victoria de Norman Quijano y por lo tanto un elemento valiosísimo para ARENA, quien recibió toda la confianza y el aval de sus jefes, incluso el espaldarazo del propio presidente de la república (muy pronto ex-presidente), por lo que Adolfo Torrez se sentía en la cima del poder fáctico del partido de derecha, sin embargo olvidó que seguía siendo un "gato", es decir que a pesar del poder acumulado y de los privilegios que gozaba, estaba subordinado al verdadero poder en ARENA.
Sin embargo Torrez tenía ganada la confianza de sus jefes por lo que poseía crédito abierto y plenos poderes para hacer lo que estimara conveniente con el objeto de ganar la elección municipal y presidencial, pero limitado dentro de su feudo que era precisamente el de la capital salvadoreña, el más grande del país, de esta manera fué el encargado de coordinar la ejecución del trabajo sucio de ARENA, viendose envuelto casi desde el principio en hechos controversiales como el caso del ciudadano que fué agredido por no aceptar propaganda arenera en la calle junto a locutores de Maya Visión que fotografiaron e intentaron cubrir el incidente, para luego verse involucrado en el pago de "soborno" electoral a personas humildes, además trabajadores de su empresa de seguridad "SERCONSE", protagonizaron un incidente el 18 de enero cuando fueron descubiertos saliendo de las oficinas de ANDA con DUIS falsos y en todo momento tuvo actitudes prepotentes que demostraban que realmente el señor Torrez estaba en la cima del poder fáctico de ARENA.
Su labor fué efectiva para movilizar votantes, comprar voluntades, admedrentar a personas al punto de que buena parte del triunfo de Norman Quijano como alcalde de San Salvador se debió al eficiente pero moralmente cuestionable trabajo del señor Torrez.
Junto a él se formó un equipo de verdaderos matones que ostentaban un poder sin precedentes, llegando a creerse tan dueños del partido como los verdaderos propietarios.
El golpe que recibieron tanto ARENA, Adolfo Torrez como su séquito, tras las revelaciones de El Faro, a quienes los extremistas de la izquierda acusan de "tibios" o de "vendidos" fué de proporciones tales que solo se comparan quizá únicamente al momento en que se supo que Rodrigo Avila había perdido la elección presidencial, porque se trataba de un importante y vital miembro de ARENA que estaba enlodado hasta la coronilla.
Sin embargo los dueños del partido reaccionaron con prontitud, tomaron una decisión típicamente empresarial y sin pensarlo dos veces cortaron el problema por la raiz, dejando sin apoyo y a la deriva a quien había sido un importante miembro dentro del aparato operativo de ARENA.
Esto provocó asombro y malestar en las filas y bases cercanas a Torrez, quienes habían sido junto a él los artífices del triunfo de Norman Quijano y que en resumidas cuentas habían realizado todo el trabajo sucio de ARENA, pero que ahora veían con desconcierto como les pagaban su "sacrificio" y "lealtad" los propietarios de esa empresa electoral que se llama ARENA y a la que algunos añadimos el sufijo de "S.A. de C.V.".
De ahí las aireadas reacciones de algunos allegados a Torrez y la visceral molestia que ha ocasionado en las bases de ARENA cercanas al director departamental, a quienes no les ha parecido nada correcto ni justo lo que el partido está haciendo con uno de sus mas eficientes peones.
Esto seguramente tendrá un costo operativo inmediato a ARENA, pero recordemos que el hambre aprieta y sobra quien tenga tan retorcido su esquema de valores como lo tenía Adolfo torrez, por lo que el hombre de confianza de Rodrigo Avila, Quijano y Saca puede ser fácilmente sustituido y no dudo de que incluso ya está en su puesto, formando lo que será su estructura humana de trabajo, mientras el otro cae en el olvido y termine devorado por todos los que en algún momento fueron víctima de su prepotencia y abuso de autoridad.
Triste destino para las personas inescrupulosas como Adolfo Torrez y otros de igual calaña que asumen su papel de esbirros pero que terminan enfermándose de un poder que en realidad no tienen ni tendrán nunca, felinos que engordan demasiado bajo la alcahueta mano propietaria pero que nunca dejarán de ser simples y sustituibles gatos de vidal util limitada, mientras que los que manejan los hilos del poder se mantienen incólumes, sin una mancha en sus hojas de vida.
Pero lo cierto es que "Adolfos Torrez" hay en todos lados y seguramente hasta Mauricio Funes ha de contar con algunos, que los mas allegados a él saben quienes son, el delicado equilibrio de saber hasta que punto darles licencia para actuar y poder para hacerlo, es lo que hace la diferencia.
Esta lección es raramente aprendida y mientras alguien paque por un trabajo sucio, siempre habrá quien esté dispuesto a realizarlo si el precio llena sus expectativas.
¿Quien será el nuevo Adolfo Torrez de ARENA?
¿Quien será el Adolfo Torrez de Mauricio Funes?
Como dice nuestro amigo Demander... Preguntas, Tan solo preguntas...
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