Los medios alineados con ARENA pregonan a los cuatro vientos que debido a que ganó el frente, esto comprueba que las acusaciones de fraude eran infundadas y afirman con vehemencia que al ganar Funes, esto descarta automáticamente toda sospecha de fraude electoral y resaltan la "madurez política" de Rodrigo Avila y de ARENA al aceptar los resultados como niños buenos y respetuosos de la institucionalidad de los organismos electorales.
Hasta aquí podríamos dar por cerrado el capítulo y admitir contritos que los que denunciaron a los cuatro vientos FRAUDE!, se equivocaban pues estaban viendo fantasmas donde no los habían.
Pero...
¿Hubo fraude?
La respuesta es SI.
Pero no fué lo suficiente.
Realmente en una votación tan grande, se tenía que haber movilizado a mas de 26,000 personas para alterar en un punto porcentual la diferencia, al final de la elección pudimos ver que la diferencia entre ambos partidos fué de 2.63%, lo que significa en votantes casi 70,000 personas, es decir 69,394 votantes mas que el partido ARENA.
Movilizar 20,000 personas para cometer fraude es muy complicado pues si todos fueran extranjeros, tendrían que haber entrado 400 buses repletos de hondureños, nicaragüenses y guatemaltecos, y esto implica un costo de unos 200 dolares por bus, serían 80,000 dólares solo en transporte.
Mantener un ejército de 20,000 personas durante dos días son 6 tiempos de comida y pongámolo a un promedio de 2.00 dólares por tiempo, porque lógicamente, no les van a dar de comer Pizza o hamburguesas, ni desayunos campero, entonces serían 2 dolares x 3 tiempo x 2 días x 20,000 personas = 240,000 dolares solo en comida.
La gente que vendría a votar no votaría solo por la comida, tampoco por "defender la libertad", eso lo hacen los "areneros de corazón", (previo desembolso de la partida secreta), así que por muy humilde que sea esta gente, le tendrían que dar al menos 10 dolares diarios, lo que nos deja con que: 10 dolares x 2 días x 20,000 almas = 400,000 dolares.
Ahora ponganse a pensar en lo que hubiera significado la entrada de 400 buses en las distintas fronteras del pais el día sábado 14 de marzo, la llegada a los distintos escenarios deportivos o locales gubernamentales de grupos de 100 o 200 personas ajenas a las comunidades, no de 4 o 5 busitos que llegaron a la Villa Centroamericana, sino de 50 buses repletos de gente entrando al país.
Sumemos a esto la flotilla de microbuses que hubiera sido necesaria para transportar a todos estos extranjeros que en un 99% no conocen San Salvador o los pueblos del Interior, los costos logísticos en letrinas, camas o colchonetas o por lo menos cobijas, platos desechables, manejo de desperdicios, trabajo de ocultamiento, emisión de DUIS falsos.
Si con la entrada de unos diez buses a la villa centroamericana se desató un polvorín en el que la población civil fué el principal protagonista y quien lanzó la voz de alarma y fué la que en principio organizó el cerco que se impuso, mucho antes de que reaccionara la militancia, imagínense lo que hubiera sucedido de haber entrado 400 buses por la frontera.
Si hubo fraude, eso lo sabemos, pero no fué suficiente, ellos habían calculado una diferencia mínima en la votación, daban por descontado un empate técnico y consideraron que el fraude que era posible hacer, sería suficiente para desbalancear la votación, esperaban algo similar a lo ocurrido en el 2004 cuando la alcaldía de San Salvador se definió por 44 votos, pero nunca consideraron la posibilidad de que la diferencia fuera mayor a los 50,000 votos porque la capacidad de fraude no les alcanzaba para tanto.
El fraude se dió a una escala no tan enorme como se dice que fúe, pero sí lo suficiente como para poner en alerta al pais; porque entre otras cosas, se movilizó a gente que normalmente no vota por vivir en zonas muy alejadas de sus centos de votación y se les entregaron DUIS en los que aparecían votando en la zonas a donde los llevarían, además la semana pasada supe del caso de un amigo Hondureño que por razones de trabajo estaba aquí en El Salvador días antes de la votación, pero que se iba para Honduras el día 13 de marzo. Resulta que una señora joven que trabaja en el Ministerio de Hacienda y que está bastante vinculada al partido ARENA le ofreció un DUI para que votara en la feria internacional y que le pagarían su estadía, solo para que le hiciera el favor de votar por ARENA, a esto el Hondureño se negó asustado y el viernes salió disparado a su natal tierra catracha. Hace una semana que tuvimos que encontrarnos por razones de trabajo ahí en honduras y me contó en son de broma lo que le habían ofrecido y el miedo que le había dado ya que se había dado cuenta de como estabamos reaccionando los salvadoreños respecto a esta situación.
Esto indica de que había dinero y recursos asignados a movilizar voto fraudulento y ante la duda, la respuesta es la que apuntamos arriba: SI, HUBO FRAUDE, pero no fué suficiente, porque por suerte la balanza a favor de Funes estaba por encima de todo este fraude y sólament una acción similar a las que cometía el nefasto PCN en la época de las presidencias militares, es decir, solo con un fraude descarado: Robo de urnas, tergiversadción de datos mas represión generalizada habrían quitado el triunfo a Mauricio Funes.
Por eso el anunciar con bombo y platillo que las insituciones electorales pasaron la prueba y que demostraron su transparencia y honestidad me parece una auténtica hipocresía, viniendo de quienes sabemos, han borrados esas palabras de su léxico diario.
Afortunadamente la diferencia era tan grande que fué imposible retorcer la vonluntad popular, sin embargo al ser evidente su derrota, la estructura de poder cambió su táctica y ahora está de abacho becho con el nuevo gobierno electo, por lo que el presidente debe ser cauteloso de la mano que ofrece ya que todos sabemos la clase de alacranes que son y que ellos en realidad no han cambiado, solo esperan un momento propicio para clavar su aguijón envenenado.
Por eso ante todo, el nuevo equipo de gobierno debe tener cautela, no está tratando con blancas ovejitas.
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