Lunes, 23 de marzo de 2009


Yo y mi bocota...

El viernes 20 de marzo el Diario de Hoy publicó declaraciones del Diputado del FMLN y miembro del equipo de gobierno Gerson Martínez, en las cuales señaló la pretensión del Presidente Electo Mauricio Funes de buscar la reestructuración de la deuda externa del país, buscando plazos más largos para pagarla y buscando modificar las tazas de interés.

 

Un día después, el sábado 21, Mauricio Funes a través de un campo pagado desautorizó dichas declaraciones “…ya que no expresan mi posición ni mi intención respecto de la política de endeudamiento externo.” Además aclaró que “…en esta fase de transición, la única persona autorizada para hacer declaraciones sobre las políticas y medidas concretas que implementaremos durante mi gobierno soy yo…”

 

Este incidente también fue noticia, pues es la primera vez que Mauricio Funes en su calidad de Presidente Electo desautoriza públicamente las declaraciones de un miembro de su equipo de trabajo, que a su vez es diputado y prominente dirigente del partido FMLN.

 


Creo que con este hecho tenemos una primera prueba concreta de quien será el que mandará en el nuevo gobierno.
Es además un golpe a los que han considerado a Funes como una simple marioneta de su partido. Para todos los salvadoreños es un mensaje de los nuevos tiempos que pueden estar llegando a nuestro querido terruño.

 

Pero también hay varias lecciones prácticas que aprender. Los integrantes del equipo de gobierno de Mauricio deben aprender a medir las consecuencias de sus declaraciones públicas. Especialmente en este delicado momento de la transición, en que todavía no conforman gobierno. Hasta hoy, Mauricio ha actuado en forma impecable. Esto ha generado mucha confianza en todo el país, abre espacios de dialogo que serán necesarios para enfrentar la compleja problemática económico social que nos abate y reduce al mínimo los traumas que conlleva toda transición al cambio.

 

Mauricio ha sabido medir cada palabra que dice, al revisar con cuidado su discurso del domingo en la noche cuando anunció su victoria electoral, cada palabra y cada frase fue medida. Nada estuvo fuera de lugar, nada desentonó. Esta actitud debe ser aprendida por su equipo. Tienen una enorme responsabilidad ante el país. Mauricio, no solo será el primer gobierno de izquierda en la historia salvadoreña, también recibirá la banda presidencial en un momento de tremenda crisis nacional e internacional.

 

Y yo se la tengo que dar...

Un diputado puede decir cualquier tontería (aunque no debería ser asíGi?o, pero no pude hacerlo un miembro del futuro gobierno de Mauricio Funes. Gerson Martínez debe pensar que sus declaraciones llevaban implícita la posibilidad que el nuevo gobierno estaría cuestionando los compromisos de deuda, en cuanto a su cumplimiento y condiciones. Estas son obligaciones ya contraídas por el país y en la gran mayoría de los casos con los votos del mismo FMLN.

 

Además, es casi seguro que el futuro gobierno buscará nuevos créditos y elaborará una política responsable de endeudamiento. Sin la llegada de recursos frescos, no podrán enfrentarse los compromisos del programa social del nuevo gobierno. Se necesita financiamiento externo para paliar la crisis que se nos avecina, en un momento en que las restricciones a los créditos han aumentado en todo el mundo.

 

En estos momentos, si un funcionario de gobierno dice que renegociará la deuda de su país, buscando ampliar los plazos, manda una mala señal a la banca internacional. Nadie le prestará recursos a quien tiene dificultades para cumplir con los plazos y las condiciones de su actual deuda. Por ello, la rápida intervención de Mauricio Funes aclarando las cosas desde Sao Pablo era necesaria.

 

Ese a lo mejor ni era Funes...

El FMLN ha guardado silencio frente a este incidente. Al menos oficialmente no se ha conocido una reacción pública. Esta postura es correcta. El FMLN debe aprender a ser partido en el gobierno, pues en unas cuantas semanas dejarán de ser de oposición. Deben aprender que gobierno y partido no son lo mismo. Este ha sido el error que tanto se le criticó a ARENA y especialmente al Presidente Saca.

 

El partido FMLN debe aprender a guardar una prudencial distancia del gobierno. Ambas instituciones son de naturaleza diferente y no deben fundirse nunca. Hacerlo significaría abrir las puertas a la ineficiencia o a algo peor: el autoritarismo. Pero sin olvidar nunca que ese gobierno emanó del partido, por tanto, la distancia no debe impedir la comunicación entre dos entes que comparten objetivos y sueños. No se debe olvidar que el partido también paga los costos de los errores del gobierno y se beneficia de sus aciertos. Entender esto es la clave de una relación exitosa entre el partido y el gobierno.

 

En realidad, como decía mi abuela, solo lanzándonos al agua aprendemos a nadar, por eso, no se raje don Gerson, que solo el que no hace nada nunca se equivoca.

 

Ayutuxtepeque, lunes 23 de marzo de 2009.


Tags: gobierno de Mauricio, deuda externa

Publicado por JJmar @ 18:03  | Politica
 | Enviar