Jueves, 19 de marzo de 2009


La actitud de Mauricio y el FMLN después del triunfo electoral es esencialmente correcta. Hay que iniciar un proceso de unificación del país después de la enorme polarización que trajo la contienda electoral. Además, los retos que se vienen encima al nuevo gobierno, son lo suficientemente grandes como para no perder mucho tiempo en grandilocuencias de victoria.

 

La victoria de Funes ha sido clara e irreversible, pero le faltó contundencia. Una diferencia de 2.6 % entre ambos partidos es importante, pero mantiene dividido al país en dos grandes bloques. Además no se debe olvidar, que esta victoria no solo es del FMLN. Después de las elecciones del 18 de enero se construyó una gran alianza nacional en torno a Mauricio Funes. Esta victoria tienen que compartirla con Cambio Democrático, con el Partido Social Demócrata, con los fundadores del PDC y muchos alcaldes demócrata cristianos electos, también con una importante base del PCN. Con muchísimos salvadoreños que confían en Funes, pero tienen reservas con el FMLN.

 

La gran alianza que surgió en torno a Mauricio fue vital para la victoria. Sin esta ahora estaríamos con la pesadumbre del quinto gobierno arenero. Por tanto el FMLN y Mauricio deben ser concientes de esta realidad. Considero por ello, que lo actuado hasta el momento es esencialmente correcto.

 

Después de la jornada electoral, estamos en la etapa de transición. Hay nuevo presidente electo pero no ha tomado posesión. Son casi dos meses y medio lo que falta para que el traspaso de mando se produzca. Este período de transición debe ser aprovechado al máximo para que Mauricio Funes comience su gobierno en buena forma. Para esto, un paso formal importante es el nombramiento de la comisión que junto con el Ejecutivo trabajará en la transición gubernamental. El equipo debe ser de primera, con conocedores del funcionamiento del aparato gubernamental, con mucho compromiso con los ideales del  programa de gobierno. Además será un equipo que estará en la mira de la opinión pública.

 

Pero también se necesita que Mauricio y un grupo más selecto asuman la relación privada con los principales actores políticos, económicos y diplomáticos del país. Las gremiales empresariales han solicitado reuniones con el Presidente electo. Los mismos que durante la campaña lo atacaron tan duramente, ahora piden entendimiento. Los mismos que durante la campaña manifestaron total desconfianza con los mensajes de Funes, ahora le creen a pie juntillas que respetarán la Constitución y la propiedad privada. Se trata de aprovechar este “cambio” de los empresarios, que en el fondo lo que reflejan es una visión pragmática de la coyuntura.

 

La verdad, no podemos llevarnos el pisto.

Hay que conversar también con los principales actores y personajes políticos. El FMLN no tiene ni tendrá en la próxima legislatura la mayoría de la Asamblea Legislativa. Para gobernar y llevar adelante muchos proyectos necesita de acuerdos políticos. Además está por finalizar el período del Fiscal General de la República. Tal como lo señalamos en un comentario hace varios meses, si no hay fiscal, fungirá Astor Escalante. Pronto habrá elección de un tercio de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, su elección en la Asamblea Legislativa requiere mayoría calificada. El FMLN debe intentar un canal positivo de comunicación con ARENA para los efectos legislativos, pues de lo contrario se irá imponiendo la fatídica alianza de la derecha (ARENA-PCN-PDC).

 

Este período de transición debe ser aprovechado al máximo para enviar los mensajes correctos. Considero que la visita de Mauricio a Brasil para reunirse con Lula es altamente positiva, pues da un mensaje claro de los rumbos a seguir. Pero las declaraciones del vocero del FMLN en la Habana,que dijo que lo primero que hará Funes es abrir relaciones diplomáticas con Cuba son desafortunadas. El Salvador debe tener relaciones diplomáticas con Cuba, pero esto no es ni debe ser la primera prioridad de Funes. La prueba es que ha comenzado por visitar a Lula y no a Hugo Chávez o a Evo Morales.

 

Creo que en unas semanas debe estar conformado al menos la primea línea de su gabinete. No es necesario correr como quisiera la empresa privada, que tienen sus angustias merecidas. Pero no se pueden dar muchas largas al asunto. El gabinete debe tener realmente las características que ha anunciado Lorenzana: Honestidad, capacidad y compromiso con el programa de Mauricio. Pero cuidado, con las sugerencias el estilo de Dagoberto Gutiérrez que propone que los Ministros deben andar en carros viejos. Por esta vía solo conseguirán comandantes y mediocres. Si Mauricio quiere capacidad y eficiencia debe tomar en cuenta que eso tiene un costo.

 

En síntesis, considero que lo actuado hasta el momento es correcto, Mauricio está sentando bases de confianza y tranquilidad, que harán menos traumática la transición. Esto nos leva a pensar que muchas de las esperanzas que el pueblo depositó en su persona, se podrán hacer realidad.

 

Ayutuxtepeque, jueves,19 de marzo de 2009.


Tags: elecciones 2009, votación, evaluación

Publicado por JJmar @ 10:38
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