Mi?rcoles, 04 de marzo de 2009


Muchos han leído el chiste de los que se murieron y tuvieron la oportunidad de escoger si querían estar en el cielo o en el infierno. Fueron al infierno y se toparon con un hermoso campo de golf, donde pasaron el día jugando alegremente, comiendo y bebiendo como reyes y por la noche una gran fiesta con las mujeres más bellas. Luego fueron al cielo y allí los pusieron a cantar villancicos y a rezar diez veces el rosario, luego se dieron cuenta que la virginidad era una virtud inviolable y terminaron el día en una aburrida clase de catecismo. Ante esto se decidieron por el infierno. Pero cuando regresaron, el diablo los recibió a latigazos y los obligaron a caminar descalzos sobre una plancha al rojo vivo. Cuando los echaban dentro de una gran olla llena de mierda, uno se los angustiados y sorprendidos recién llegados le dijo al diablo que eso no es lo que habían visto cuando llegaron la primera vez, a lo que el diablo les respondió “es que ayer terminó la campaña electoral, hoy ya votaste, bienvenido a la realidad”.

 


En el salvador nos va a suceder algo similar. Después de la campaña electoral, nos despertaremos a la cruda realidad. Por ahora, esta realidad ha sido ocultada por la propaganda o por las necesidades electorales. Pero después del 15 de marzo todo este telón caerá.

 

El primer gran impacto, es que nos daremos cuenta que el Estado salvadoreños tiene varios meses de estar en quiebra. El Estado no tiene dinero para sufragar, no solo los gastos extraordinarios como los subsidios, tampoco puede pagar su gasto corriente. Cada mes es mas difícil cubrir los montos de los subsidios, incluso se ha rumorado que para cancelar las cuentas corrientes tiene graves dificultades.

 

No les han pagado a muchos proveedores de bienes y servicios, que desde hace varios meses andan con sus ordenes de pago de arriba para abajo y no se las cancelan. Los salarios de los que están bajo la figura de Servicios Profesionales tienen retrasos en sus pagos. Esta situación se agrava cada mes que pasa. Por tanto estamos a punto de colapsar como país, poco falta que nos declaren Estado Fallido. Calificación que se recibe cuando un Estado, debido a su insolvencia financiera, pierde la capacidad de brindar los servicios básicos para el mantenimiento de la cohesión social y la nación tiende a la desintegración.

 

Cuando el nuevo Presidente de La República tome posesión el primero de junio, después de recibir la banda presidencial, recibirá a los proveedores con muchas cuentas por cobrar. Las distribuidoras eléctricas con los recibos de los subsidios de los últimos meses, Las distribuidoras de gas propano con las cuentas de los subsidios, los buseros a los que les deben ya varios meses por el subsidio al transporte, cientos de proveedores de bienes y servicios, solo para mencionar algunos.

 

Por ello, la primera medida que podría tomar el nuevo mandatario sería la suspensión inmediata de todos los subsidios. Esto significaría que el tambo de gas propano que actualmente cuesta unos cinco dólares, costará unos diez o más. Que nos subiría el costo de la energía eléctrica y el agua. Los buseros podrían subirle al pasaje. Estas medidas golpearán con severidad a los más vulnerables por su situación económica, incluso la clase media tendrá dificultades. Probablemente en unos meses los subsidios volverán para los más pobres, ya focalizados, pero para mientras esto sucede, muchos ya habrán pasado de la pobreza relativa a la pobreza extrema.

 

Por otra parte, los ingresos en las arcas estatales tenderán a disminuir en este año y con mayor fuerza en el segundo semestre, esto no ocurrirá por razones ideológicas o políticas, será simplemente consecuencia de la disminución del crecimiento económico. Las finanzas públicas se nutren principalmente de dos grandes chorros, el impuesto sobre la renta y el IVA. Ambos impuestos dependen de la actividad económica. A mayores ingresos mayor pago de impuesto de renta y viceversa. Igual con el IVA, a mayor consumo, más IVA; al caer el consumo, cae el IVA. Por tanto la necesaria inversión publica para contribuir a aminorar la crisis, solo podrá obtenerse a base de créditos internacionales. Los cuales no llegarán con la velocidad requerida y cada vez será más difícil obtenerlos.

 

Muchas empresas han logrado mantener su funcionamiento en estos primeros meses de impacto de la crisis, pero tienen dudas sobre las posibilidades de soportar la situación en los siguientes meses. La continuada disminución de las remesas que golpea el consumo, está poniendo en crisis el sector comercial. La disminución de la demanda de productos de los EUA (uno de nuestros principales socios comerciales) está golpeando toda la infraestructura de exportación, incluyendo la industria de las maquilas, las industrias nacionales y las artesanales. Esto significará, sin lugar a dudas, más desempleo, con su secuela de menos consumo. De esta forma se agudiza el círculo perverso de la crisis económica local.

 

Al revisar los programas de gobierno de ambos candidatos, descubrimos que ninguno cuenta con un programa o plan anticrisis. Estos programas fueron elaborados para una realidad nacional que es inexistente por ahora. Lo peor es que después de las elecciones recién pasadas el 18 de enero, lejos de volver más realistas sus propuestas, han entrado en una carrera de demagogia por quien ofrece más.

 

Las Ferias Nacionalistas por el Empleo que propone Rodrigo Ávila son una demagogia tan grande como la Fábrica de Empleos que ofrece Mauricio Funes. Lo único cierto es que ambos tienen una fábrica para producir mentiras. Si ambos candidatos fueran verdaderamente honestos con la población, le explicarían la realidad, ya que en las condiciones actuales, con mantener los empleos que tenemos y recuperar los que se han perdido en los últimos cinco meses, ya sería una obra titánica.

 

Por ello considero que en este momento nos tienen soñando con “el campo de golf”, pero cuando nos despertemos el lunes 16 de marzo, en que todo haya pasado, las cosas serán muy diferentes. La verdadera inteligencia y sabiduría del votante está en que sepamos ver y entender esta realidad, y que ello oriente nuestro voto. La clave está en apartar el telón que la propaganda electoral pone ante nuestros ojos y veamos la realidad con perspectiva de futuro.

 

Ayutuxtepeque, martes, 03 de marzo de 2009.


Tags: Campaña Electoral 2009, programa de gobierno

Publicado por JJmar @ 1:00  | Politica
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