Martes, 03 de marzo de 2009


Un factor determinante que explica la crisis de la economía mundial, no se encuentra en la economía. Se podría encontrar en la psicología, y quizá más exactamente en la Psicología social. En el fondo, esta crisis que se instala en el mundo, es consecuencia del deseo humano de tener más, de incrementar sus capitales, sus posesiones. La conocida frase: “tanto tienes, tanto vales. Nada tienes, nada vales” puede ser la que mejor resuma la consecuencia última y de fondo de esta crisis mundial.

 

El deseo de posesión que pareciera no tener límites. El que no me importe lo que les pasa a los demás o al planeta mismo, pues lo único que importa es como acumulo la mayor riqueza, son las verdaderas causas de fondo de todo este embrollo. Por ello en esta face, la crisis golpea donde mas duele: en el consumo. Muchos doctores de la economía mundial dicen que mientras no se reactive el consumo, la crisis se profundizará, pero no se dan cuenta que es esto precisamente lo que engendró la crisis. Es como curar un alcohólico dándole más alcohol.

 

El irrefrenable deseo de posesión sin límites, llevó a los poderosos a deificar al mercado como el único dios verdadero. El Estado era un vasallo a su servicio, cuyo mejor rol era intervenir lo menos posible en las reglas que el dios mercado dictaba. El mercado era una categoría perfecta que no admitía errores y cuando estos se producían el mismo mercado se encargaba de corregirlos.

 

Es este deseo irrefrenable de consumo y de tener más lo que nos lleva a esta situación. Hace unas décadas el gran deseo de posesión pasaba por convertir en colonias los países subdesarrollados y de esta forma expoliar todas sus riquezas naturales. Luego esto se hizo en nombre de la civilización el progreso y la globalización. El mercado se impuso  en el mundo, el Estado se redujo al mínimo y el neoliberalismo reinó en todos los orbes.

 

Por tanto, esta crisis expresa sin lugar a dudas, el rotundo fracaso de la doctrina neoliberal. Que al mismo tiempo creó la mas grande desigualdad económica, entre un puñado de multimillonarios, mientras cientos de millones de seres humanos se debaten en la pobreza. Según informes del PNUD los ingresos de los quinientos millonarios más grandes del mundo supera los ingresos de más de 416 millones de personas de los más pobres. Así tenemos que mientras en África millones mueren de hambre, en el otro extremo hay quien se compra un auto de súper lujo valorado en más de un millón de dólares.

 

El otro elemento a considerar, es que el alto nivel de consumo en los países del primer mundo es ecológicamente insostenible. El planeta no puede soportar el alto nivel de depredación que significa mantener los estándares de vida en los países desarrollados. Solo los Estados Unidos de América consume el 30% de los recursos del planeta, cuando solo tiene el 5% de la población mundial. Por ello a esta crisis económica hay que agregar los efectos del calentamiento global, que gradualmente, pero cada vez con mas fuerza, se van sintiendo en todo el mundo. Esta es otra crisis que en forma paralela se nos instala, sin que tampoco sepamos a ciencia cierta cual es su verdadera profundidad y sus reales consecuencias a corto y mediano plazo.

 

Las medidas para resolver la crisis que se están tomando en los países desarrollados, preocupan mucho más, esto por varias razones. En primer lugar, por su alto costo financiero, primero fueron más de 700 mil millones de dólares y ahora vienen otros ochocientos mil millones, solo en los EUA. En segundo lugar porque nadie sabe el efecto que realmente producirán; puede ser que le estén echando más gasolina al incendio. En tercer lugar porque van destinadas a salvar las grandes instituciones financieras, pensando que el derrame resolverá casi en forma automática los problemas de la agobiada clase media de estos países. Pero hasta hoy no se ha evaluado con seriedad y rigor científico las verdaderas causas que generaron la crisis. Mucho menos hay propuestas de solución que las enfrenten. En el mejor de los casos están enfrentando los efectos pero no las causas.

 

Esta crisis debería ser la oportunidad que permita encontrar los nuevos paradigmas del desarrollo sostenible con equidad. No basta con anunciar la muerte del neoliberalismo  como modelo o del capitalismo como sistema. Tampoco será factible volver al keynesianismo clásico de hace mas de medio siglo, el mundo ha avanzado demasiado. Tampoco con recetas neoliberales se resolverá un asunto que esta misma visión de la sociedad ocasionó. En estos momentos, en que el desarrollo de las ciencias sociales y la tecnología permiten poder diseñar cualquier modelo de desarrollo con márgenes de error aceptables, el problema pareciera ser de correlación política. Si existe la fuerza necesaria o suficiente para implementarlo con probabilidades de éxito.

 

Las pasadas elecciones en los EUA dieron un vuelco a los viejos paradigmas. No solo por el presidente electo, si no por la forma en que este desarrolló su pensamiento durante la contienda electoral. Por ello se convirtió en el presidente de la esperanza de millones de norteamericanos que asombraron al mundo con su voto. Las condiciones básicas para una salida diferente están allí sobre el escritorio presidencial. Obviamente Obama actuará con realismo, conciente de los monstruos y fantasmas que enfrentará. Pero aún así, esta podría ser una oportunidad con la que nadie soñaba cuando los primeros efectos de está crisis comenzaron.

En America latina la crisis golpeará de manera desigual, a mayor dependencia económica de los EUA, mayor impacto negativo traerá la crisis. Países como Chile, Argentina y Brasil están mejor preparados que México, Centroamérica y el Caribe. Pero estas desigualdades en los efectos no deberían de ser causa de mayor distanciamiento. Una estrategia común de las Américas podría irse perfilando.

 

El próximo 17 de Abril podría ser una oportunidad. En Puerto España, Trinidad y Tobago se celebrará la Cumbre de las Américas. Allí llegará Barack Obama, por vez primera a un encuentro con América Latina. Nadie sabe en qué términos el presidente presentará su nueva política hacia el hemisferio. Pero como se vale soñar, no deberíamos descartar que llevará un plan para negociar el fin del embargo comercial con Cuba. Esta sería la mas ancha puerta para entrar a una nueva era de relaciones hemisféricas. Lo malo sería que nuestros gobernantes criollos no estuvieran preparados para ello.

 

Ayutuxtepeque, lunes, 02 de marzo de 2009.


Tags: crisis económica, economía mundial, política

Publicado por JJmar @ 1:00  | Internacional
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