Domingo, 22 de febrero de 2009

La contienda electoral ha entrado a su recta final. Estamos a tres semanas de la votación y a dos semanas y media para que termine la propaganda electoral. Por primera vez desde que entró en vigencia la actual Constitución de la República, solo van dos candidatos a la elección, convirtiendo así la primera elección, en una virtual segunda vuelta. Además llama la atención que prácticamente no hay encuestas serias que indiquen el estado de las preferencias electorales.

 

A diferencia del período antes de la pasada elección de diputados y alcaldes, en que nos inundaron de encuestas, incluso se llegó a hablar de “La batalla de las encuestas” entre las que producían las universidades y las de los medios de comunicación. Ahora pareciera que vamos a una elección a ciegas, en que nadie está claro de cómo están las cosas. Esto a pesar que un matutino de poca circulación y poca credibilidad dio a conocer una esta semana.

 

Todo parece indicar que en las próximas semanas se darán los llamados a los cierres totales de filas por ambas partes. Ahora se trata de tirar toda la carne al asador. Tanto las derechas como las izquierdas llamarán a todos sus seguidores. No podrá haber medias tintas, los tibios no caben en este esquema. El lema “Estas conmigo o estás contra mi”, será de hecho la consigna. Los dos grandes trenes se preparan para la colisión final.

 

El problema de este esquema, es que puede ser más ventajoso para la derecha, que para la izquierda. Nos guste o no, en un alineamiento general en que solo hay dos filas, la derecha tiene mas posibilidades. Me atrevería a decir, que esta es la estrategia de la derecha cuando obligó al PCN y al PDC a retirarse de la contienda.

 

La campaña del miedo y la propaganda sucia, que se ha multiplicado en las últimas semanas por el lado de la derecha, tiene como objetivo el voto indeciso. Esa campaña no es para nosotros los que ya vencimos el miedo, no es para los de izquierda que venimos de donde asustan. La campaña del miedo está dirigida para el temeroso y la temerosa que duda por quién votar, para quienes están considerando la posibilidad de votar por Mauricio, pero todavía les da miedito.

 

Los objetivos de esta campaña del miedo que impulsa la derecha son claros, paralizar el voto indeciso que podría simpatizar con Mauricio y mover el voto indeciso de derecha a votar por ARENA para salvar la patria. Por tanto, las posibilidades para que Mauricio Funes gane las elecciones están en enfocar las baterías para generar confianza en este sector, que los indecisos salgan a votar por el cambio. Para mover esta gente hay una palabra clave: CONFIANZA.

 

Esta gente busca esperanza, pero en su universo mental ve que ambos partidos le ofrecen resolverle todos sus problemas. El punto, por tanto, es en quien confiar. La gente sabe que muchas de las promesas de ambos candidatos son mentiras, pero en el fondo quiere que su situación no empeore y que haya algún respiro en su difícil situación. Por tanto, no se moverán por el que les ofrezca mas, se moverán con el que les genere mas CONFIANZA.

 

Esta confianza no la puede generar el FMLN ni el candidato a la Vicepresidencia. Esta confianza no la pueden generar muchos de los dirigentes conocidos del FMLN. Esta confianza no se genera por el hecho que izquierdistas arrepentidos regresen al redil, ni con el apoyo de los izquierdistas moderados del CD.

 

Esta confianza puede comenzar a generarse a partir de la personalidad de Mauricio Funes, como nos lo indica un amigo comentarista del blog, que sugiere que Mauricio debe volver a sus orígenes, cuando era periodista, cuando con micrófono en mano se metía a conocer la situación y la demanda de la gente.

 

Para ganar la confianza de una persona primero debo identificarme con ella. Nunca podría ganarme la confianza de un campesino si no soy capaz de sentarme con él en el mismo tronco a comer la misma tortilla con frijoles y sal. Funes puede ser el eje generador de confianza, el centro de una gran alianza del pueblo contra el antipueblo. El eje cohesionador de todos los pobres y humildes de la derecha y la izquierda, que se unen en torno a un ideal de esperanza y no a una ideología. Una gran alianza donde no caben los extremismos de uno u otro bando.

 

Esto fue lo que hizo Napoleón Duarte y la Unión Nacional Opositora en 1972. La UNO logró encarnar el sentimiento y la aspiración de todo un pueblo, en torno a una figura carismática que no era de izquierda, pero tenía un inmenso deseo de justicia para este sufrido pueblo. Con Duarte se plegaron los indecisos, los tibios, los temerosos y muchos que dejaron de ser indiferentes. Estos quizá, hicieron la diferencia con la cual Duarte y la UNO ganaron las elecciones.

 

Este podría ser el gran momento de los “Tibios que Dios escupe”, de los temerosos que le tienen miedo a todo, de los indiferentes que les vale un pepino la política. Solo me pregunto: ¿Tendremos tiempo para lograrlo? ¿Tendrá madurez el FMLN para entenderlo?

 

Ayutuxtepeque, Sábado, 21 de Febrero de 2009.


Tags: Campaña Electoral 2009, propaganda electoral, Mauricio Funes

Publicado por JJmar @ 0:30  | Politica
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