Viernes, 06 de febrero de 2009


je je je... Semos malos...

Hay dos cosas que me impresionan en el caso de la expulsión y posterior destitución de la fórmula presidencial de Tomás Chévez y Garciaguirre del PCN: a) La total falta de escrúpulos y desvergüenza de la dirigencia de este partido, y b) La extrema ingenuidad de los dos candidatos presidenciales que aparentemente nunca se dieron cuenta del engaño. Es increíble como estos dos extremos se juntan, coexisten durante un tiempo y luego la historia acaba, como era previsible por todos.

 

No se necesitaban ni dos dedos de frente para saber que el PCN necesitaba la fórmula presidencial únicamente para ganar más votos y por ende, más diputados y Concejos Municipales. Era casi público el acuerdo de PCN y PDC con ARENA que los primeros se retirarían de las presidenciales al terminar la elección de Diputados y Alcaldes, esto era parte del acuerdo que les permitió separar las elecciones.

 

Yo ya sabía...

Como lo comentamos en su momento, el PDC fue más dócil en el cumplimiento de lo pactado, los resultados electorales y su situación interna crearon un clima favorable para el retiro. Tenían una excusa perfecta. Pero en el caso del PCN las cosas se complicaron al extremo. Creo que la dirigencia pecenista confió que después de las elecciones presidenciales sería fácil volver a entuturutar a los dos cándidos candidatos. No se imaginaron que se posesionarían de un rol que solo era para amagar pero nunca para golpear.

 

Esta mañana el entrevistador del canal 21 calificaba de profeta al pastor general de la Iglesia Misión Elim por haberle advertido hace varios meses a Chévez que sería engañado y usado. A lo que el Pastor le respondió, que no se necesitaba ser profeta para eso, que bastaba con un poco de sentido común.

 

Esta situación, inédita en la historia electoral salvadoreña nos demuestra hasta donde puede llevarnos la creciente pérdida de la institucionalidad. Desnuda las prácticas de uso de los ciudadanos como “carne de cañón electoral”, por parte de los partidos. Demuestra como la pérdida de valores morales ha llegado a extremos intolerables en nuestra clase política. Este caso ha conmovido la conciencia nacional por haberse hecho público y por su impacto nacional, pero hay muchos casos de personas instrumentalizadas para obtener ventajas electorales. Desde muchos que los nombran candidatos, les dan esperanzas que pueden ganar y luego cuando pierden los dejan tirados ahogados en deudas, hasta el humilde ciudadano que por unos dólares y un plato de comida vende su voto.

 

Y ahora que hago...

Esta situación se está volviendo una práctica generalizada, de la cual no están exentas ni la derecha ni la izquierda, ni los partidos grandes ni los pequeños. Simplemente produce resultados y por ello se usa. Estas son las nuevas formas de adulteración de la voluntad ciudadana, que aunque no podemos tipificarlas de fraude, alteran la verdadera voluntad ciudadana.

 

Con este incidente en el seno del PCN, casi podemos predecir cual será el formato a usar por los dos partidos que todavía quedan en contienda. La búsqueda de conseguir el voto de los evangélicos. Ya comenzaron las reacciones de ambos lados. Unos apelando a la fe religiosa frente a los supuestos ateos de la izquierda. Los otros con comunicados de solidaridad con Chévez desde organizaciones que dudosamente representan esa grey religiosa. Ambos están haciendo mal. Ambos demuestran lo poco que conocen la realidad de los hermanos evangélicos. Lo único que ven es una masa de votantes “carne de cañón electoral” que representa el 30% de la población votante. Lo suficiente para inclinar la balanza a cualquier lado.

 

Hay algo que Chévez todavía no ha entendido. Que los hermanos evangélicos lo pueden respetar, pero no necesariamente le darían el voto y eso pasó. Eso tampoco lo entiende nuestra clase política. Que no es manipulando la fe religiosa como vamos a incrementar el caudal de votos. Hay un bonito ejemplo para que lo estudien. La alcaldía de Santa Ana fue ganada por un evangélico, nadie lo sabía, no fueron las masas evangélicas quienes lo llevaron a la silla municipal. Fue el pueblo santaneco que en forma masiva le dio su respaldo. Polanco, nunca dijo que fe profesaba, la ciudadanía escuchó sus propuestas políticas y por ello lo prefirió.

 

Nuestro pueblo poco a poco va entendiendo muchas cosas, en medio de su pobreza y sus grandes necesidades es un pueblo con mucho orgullo y dignidad, gracias a Dios todavía circula en nuestras venas un poco de la sangre de nuestros antepasados, los que pelearon en la batalla de Acaxual. Espero que los dirigentes de los dos partidos que se enfrentarán el 15 de marzo lo entiendan.

 

Ayutuxtepeque, viernes, 06 de febrero de 2009.


Tags: elecciones 2009, candidatos, valores morales

Publicado por JJmar @ 16:33  | Politica
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