Jueves, 18 de diciembre de 2008

A partir de la primera quincena de diciembre han comenzado los despidos de empleados en diversas empresas salvadoreñas. Estas empresas decidieron no esperar el fin de año pues consideran que no tiene sentido mantener su planta laboral los últimos quince días del año.

 

Un caso concreto es Grupo Q y GEVESA, ambas empresas propiedad de la familia Quirós, que este 15 de diciembre despidieron cientos de trabajadores en todos los niveles, incluyendo Directores, Gerentes y Jefes, pues consideraron que las ventas del fin de año serán pobres y no hay razón para pagar una quincena a los empleados si no se venden vehículos. Es decir, que no están dispuestos a pagar ni el más mínimo sacrificio a favor de sus trabajadores. Esta es la segunda oleada de despidos que se da en estas empresas, con lo cual su personal ha quedado reducido al mínimo.

 

Otras empresas han decidido esperar el fin de año para hacer los despidos masivos. No es por razones humanitarias, se trata de grandes cadenas de almacenes o empresas distribuidoras que necesitan su personal completo en espera que las ventas este fin de año no sean tan malas. Pero ya los Directores y Gerentes preparan los listados de trabajadores que serán despedidos después del 31 de diciembre.

 

Es un comentario generalizado entre los empresarios, que todos efectuarán despidos a escala mayor el fin de año. Pues todos coinciden en que a partir de enero la crisis apretará más y están buscando que sus jugosas ganancias no se reduzcan tanto.

 

La economía nacional ha dependido del consumo, cuya base principal está en las remesas de los salvadoreños en el exterior, estas han comenzado a disminuir su crecimiento y el próximo año van a decrecer. Por otra parte la ausencia de créditos para la construcción ha dejado a más de 14,600 empleados sin trabajo, según cifras de dirigentes de la CASALCO. Y el gobierno con sus problemas de liquidez y con subsidios generalizados tiene serias dificultades de pago, las cuales golpean a las empresas que brindan los servicios subsidiados.

 

Todo esto va generando una espiral perversa que nos lleva a una situación más crítica. La disminución de las remesas producen menos consumo, la falta de créditos produce despidos, estos desempleados dejan de ser consumidores. Ambas situaciones golpean el comercio que depende del consumo, por ellos se producen los despidos en este sector, estos nuevos despedidos al no tener ingresos también dejan de consumir. Esta ausencia generalizada de consumo golpea la poca industria que tenemos y las empresas distribuidoras de productos, las cuales a su vez despiden más trabajadores. Finalmente terminamos todos en el fondo del barranco.

 

Nadie le hizo caso al llamado del Presidente de la República, de no despedir trabajadores. Todos los empresarios están haciendo y harán exactamente lo contrario. Este llamado presidencial fue ampliamente publicitado por la gran prensa, ocupó espacios destacados en todos los noticieros, pero de los despidos masivos no hay ni media palabra.

 

En buena medida los mismos medios de comunicación están con la cola pateada. La Prensa Gráfica despidió hace pocos meses a mas de ciento cincuenta trabajadores y cada día nos confirman la información que habrá despido masivo en El Diario de Hoy este fin de año (Hunnapuh lo comentó hace unos días). También se rumoran despidos en varias empresas de televisión y radios. A los dueños les preocupa que caigan las colocaciones en publicidad, pues cuando las ventas caen y hay que hacer ahorros, los despidos y los recortes en publicidad son las dos primeras medidas que nuestro empresariado toma.

 

Muchas empresas no están celebrando fiestas de fin de año a sus empleados. Lo consideran gasto innecesario y les da vergüenza, celebrar con los empleados un día y despedirlos al siguiente. Espero que esta ausencia de festividad no provoque despidos masivos en los hoteles.

 

Pero el colmo de todo es el nuevo anuncio de la posibilidad de aumento al salario mínimo. Cuando decidan esto ya no habrá casi trabajadores a los cuales aumentar. Solo me recuerda el verso de Roque Dalton en el poema dedicado al General Martínez que decía: “Repartió casas baratas, a los salvadoreños que quedaron.”

 

Ayutuxtepeque, Miércoles, 17 de Diciembre de 2008.


Tags: crisis económica, economía salvadoreña, trabajo

Publicado por JJmar @ 3:00  | Situacion Actual
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