Mi?rcoles, 17 de septiembre de 2008

Desde hace mucho tiempo que no escribía por escribir, les dejo un cuentito paranoico, no le busquen implicaciones, ni significados simplemente es un cuento....digo para aquellos que se obsesionan con cualquier cosa...


"...Señor: Si existes, para bien profundo,
todo lo invoco yo, todo lo inmolo:
Corrige los errores de tu mundo,
o pensaré que el mundo se hizo solo..."
Arturo Capdevila (argentino 1889-1967),
Del libro Melpómene, Argentina, 1912


"Se cuadró, miró al frente y se puso firme. Mi papá se murió como un comandante del espacio".
Cristian al describir el suicidio de su padre, Guillermo Romeu.

- Ellos saben, pensó mientras entregaba su tarjeta de débito a la bonita cajera del Super Mercado que sonriendole con esa risita congelada de las "misses" de un concurso de belleza, rápidamente pasó su tarjeta por el POS mientras le preguntaba:

- ¿Tarjeta de Puntos?

- Si dijo  con desgana, entregandola para que marcara su nombre vinculandolo con la compra que acababa de efectuar.

- Los hijos de puta saben! pensó una vez mas pero esta vez con un toque de rabia impotente al pensar que perfectamente pudo haberse negado a aceptar la tarjeta de puntos o simplemente pudo haberle dicho un simple y llano:

- NO tengo Tarjeta de puntos..... y no quiero una.!

Sabía perféctamente que la maldita tarjeta de puntos era simplemente para amarrar sus compras a su nombre, apellidos, dirección, edad, gustos, nivel socioeconómico, etc.

Conocía que sus miserables compras eran solo parte de un Datawarehousing monstruoso que lo tenía mas cuadriculado que un crucigrama, de manera que el Supermercado podía determinar que productos llevar a esta sucursal en particular y que productos no llevar, por eso es que ciertas cosas que le gustaban nunca las encontraba ahi como las frutas deshidratadas que lógicamente nadie compraba en su zona y tenía que ir a buscarlas en otra sucursal significativamente mas lejos de su vivienda, por esto trataba de pasar desapercibido en sus gustos para no figurar en el electrónico ojo del Datamining que barría las excepciones con escalofriante precisión.

Detestaba eso, pero como la mayoría de la gente ya pagaba con dinero plástico, él también lo hacía para no sobresalir de entre el montón pagando con efectivo, el cuál  de todos modos tenía que sacar de un cajero Automático que del mismo modo chequeaba cuanto, donde y hasta con qué frecuencia sacaba dinero de su cuenta. y chequeaban ademas en donde se lo gastaba, pero había decidido que era peor no tener tarjeta de puntos y ser de los pocos que no la tenían y que esto lo pudieran considerar como influenciado por las ideas exóticas y anarquistas.

Se mantenía agachado pero no se ocultaba con una gorra ni lentes oscuros pues eso sabía que era mucho mas notorio y llamaba la atención de los implacables ojos que monitoreaban constántemente las cámaras que cubrían palmo a palmo todo el supermercado y el resto del establecimiento comercial, de tal manera que "ellos" sabían si había volteado a ver a una chica, o si se había detenido demasiado tiempo en un pasíllo, o si miraba con mucha insistencia una vitrina.

- Ellos saben, se repitió a si mismo nuevamente con impotencia.

- Gracias Don Ricardo, que tenga buen día... Le dijo en forma inexpresiva la cajera con su risita de Miss Cabañas congelada en la cara.

- Ja, que mas prueba quiero de que saben si hasta estas niñas conocen mi nombre, pensó sin recapacitar de que tanto la tarjeta de crédito como su carnét de identificación tenían su nombre y su foto, asi como su dirección y seguramente hasta los detalles mas íntimos de su mente, pero que simplemente lo dejaban estar así sin dar señales para simplemente hacerlo caer en un error y de un tirón hacerlo desaparecer, para siempre.

Inmediatamente se puso a pensar en el partido de El Salvador contra Haití y de lo feliz que se sintió con cada gol que les metimos a los pobres morenitos, porque estaba mas que convencido de que "ellos" tenían ya en uso aparatos de escaneo cereberal mediante resonancia magnética Funcional y que podían detectar "imágenes" o algo similar que podía ser interpretado de su corteza prefrontal medial.

Pero tambíen sabía que podía inhibir el acceso a su mente mediante un mecanismo de divagación conciente hacia conductas aceptablemente normales, como el fútbol, las mujeres, la cerveza, los amigos, la religión  y la política y había comprobado personalmente que se les hacía imposible revisar su mente cuando pensaba en los términos conductualmente aceptables de la sociedad.

Caminó despacio y en forma errática pensando en el fútbol y en las edecanes de la BudWeisser que había visto en la gasolinera, sobre todo en una que le había sonreido, mientras se dirigía a paso lento pero aleatorio casi como los fremen caminando sobre las dunas, es decir sin ritmo y sin dar a conocer que se dirigía hacia el cibercafé ubicado debajo de las gradas electricas de Metrocentro.

Entró como cualquier parroquiano, enseño su tarjeta VIP que le habilitaba a varias horas adicionales, producto de la acumulación de horas y aunque tenía internét en su casa, procuraba hacer lo que iba a hacer fuera de su ámbito normal de movimiento.

Encendió el monitor de la computadora asignada  y cargando el Internét Explorer entró a su página de HI5 y metió su cuenta el Messenger iniciando el chat con el usuario DarkAngel75 y mientras mantenía aparentemente triviales conversaciones con la multitud de contactos que tenía, abrió por lo bajo la conexión a escritorio remoto, digitó una IP y se conectó a la universidad en donde estudiaba y a la vez trabajaba en el departamento de Informática, luego enlazó hacia un servidor Linux ubicado en otra universidad a la que brindaba servicios de soporte lógico, no lo hizo como root, sino con el usuario de una chica que conocía por haberle dado instructorías y además de brindarle mucha ayuda en sus materias, conociendo de esta manera su usuario y password.

Con la sesión abierta entró al Mozilla ThunderBird en una cuenta que llevaba como nombre [email protected], particularmente no le gustaba este cliente y aunque él prefería usar Mutt o Alpine, sería muy raro que un estudiante de relaciones públicas fuera además lo suficientemente Geek para manejar herramientas Linux no tan comunes.

Abrió un nuevo mensaje y tecló.

TO: [email protected]
SUBJECT: Reporte desde El Salvador

Estimado Clomro.......

 


Tags: cuento, ficción

Publicado por hunnapuh @ 0:45  | Cuentos y Humor
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