
Leyendo hace varios días en Que Joder el post "Estereotipia" y el evidente "acoso" que sufren las mujeres de parte de los hombres, me puse a pensar en el asunto, pero desde el lado correspondiente a mi género precisamente en este tema.
Vale aclarar primero que siempre me he auto-catalogado como libre de machismo, con mente de criterio amplio, con ideas que casi llegan al anarquismo en cuanto a la libertad y a la permisibilidad, me autodefino en contra del autoritarismos y el control, etc. etc. y en lo referente al tema de género bastante limpio de conductas y patrones machistas.
Pero lo cierto es, que una cosa es lo que uno piensa de sí mismo y otra muy diferente es lo que la triste realidad nos depara y aunque es duro admitirlo, estoy tan envenenado de estereotipos como cualquier otro, con la diferencia o en mi caso mas bien el agravante, de que yo estoy conciente de eso, entonces, el pecado es aún mayor.
Es un lío hablar de estos temas con algunas mujeres, pues inmediatamente encuentran oscuros significados en lo que uno piensa que dijo y lo que ellas piensa que uno quiso decir, y como ejemplo puedo poner a Victor, que lo menciona en uno de los post de Ligia, cuando comenta que optó por no decir ni felicitar a nadie en uno de los "días de la mujer" porque cuando lo hizo, lo emplazaron con interpretaciones a sus palabras, las cuales a su entender no llevaban mas sentido que felicitar a las féminas en "su día".
Aparentemente, todo intento de interactuar con el género opuesto, se convierte automáticamente en una agresión de tipo sexual cuando es de hombre a mujer, pero eso es no solo es un asunto de percepción, sino lamentablemente se vuelve una realidad, porque el papel de conquistador-dominante lo asume el hombre salvadoreño (creo que el hombre en general) por tradición y transmisión directa de los valores familiares, cuturales, sociales, etc.; inculcados muchas veces desde edades tempranas a ambos sexos por las propias madres, es decir que: Quien por definición corteja es el macho y no la hembra (considerando a los seres humanos como especies animales en este momento...porque hasta las formas de designar género son fuertemente cuestionadas cuando se habla de estos temas) y en toda relación hombre-mujer, sucede que por parte del hombre ya sea en forma abierta o solapada existe un afán de "impresionar" y por añadidura de "conquistar" al interlocutor femenino.
Realmente ignoro si la mujer también busca "deslumbrar" y/o "conquistar" a un hombre cuando se relaciona con él o simplemente lo hace sin mayor malicia ni interés adicional salvo en contadas ocasiones, por eso a veces notamos en el trato con una mujer que parece que tambien quiere conquistar, pero a veces parece que no, siendo eso mismo lo que refleja o muestra un hombre hacia una mujer: símplemente el disimulo de sus reales intenciones en algunos casos o en otros con un descarado galanteo, pero en ambos géneros me imagino que siempre está presente el ánimo de conquista. (Se aceptan confesiones)
Yo puedo hablar solo por los hombres y definitivamente siempre "buscamos algo"... que aunque ese algo no termine precisamente en una relación formal o casual, se trata al final de "quedar bien" ante una mujer y a veces basta con sentir que se ha impresionado o gustado, para que el ego masculino termine, si bien no satisfecho, al menos contento y en alto; me atrevo a decir que quien, siendo hombre y heterosexual afirme lo contrario, es decir que nunca busca impresionar a una mujer en el momento de tratar con ella, es un hipócrita...
Sin embargo si nos atenemos a lo que dicen, todo parece apuntar a que en cuestión de interrelación de géneros, los hombres somos mas propensos a fantasear con las mujeres mucho mas que ellas con nosotros y que en las relaciones, las mujeres no siempren buscan conquistar a su interlocutor por lo que tampoco esperan comportamientos de galanteo de parte del hombre, pero esto podría ser también una condición derivada de los mismos prejuicios y estereotipos de nuestra sociedad, según los cuales, la mujer no debe ser sexualmente agresiva y el hombre sí, lo que conlleva a que todo acercamiento masculino lleva implícita una agresión sexual y de ahí la actitud "defensiva" u "hostil" de algunas mujeres hacia dichos acercamientos.

Pero la verdad es que si toda la situación se limitara a que simplemente en la interacción de géneros se incluyen "flirteo", no existiría ningún problema en realidad. Lo verdaderamente lamentable del asunto es que en la mayoría de los casos no se trata de simples galanteos, sino de verdaderas agresiones contra la mujer en forma visual, verbal e incluso física y de estos patrones de comportamientos llevados al extremo, se llega incluso a la violencia de género y ahí es cuando la cosa se pudre totalmente y es absolútamente válida la actitud hostil a la que hago referencia arriba, porque resulta difícil (pienso yo) diferenciar cuando se traspasa la línea, porque cada mujer tiene demarcada esa "linea" en forma diferente y según criterios que no pueden ser cuantificables, incluso depende del sujeto para mover dicha demarcación en una u otra dirección. Asi una actitúd idéntica en dos sujetos diferentes puede ser tomada como acoso en un caso y como algo agradable en otro.
En cuanto a lo "otro" (los estereotipos), resulta extremadamente difícil quitarnos los que están presentes y grabados a fuego en nuestras mentes y psiques hasta la undécima generación y que podemos palpar en las cosas mas insignificantes y cotidianas, por ejemplo: Yo llevo almuerzo al trabajo en un maletincito (azul) y uno de estos días no lo encontraba en ningún lado porque porque lo había dejado olvidado en la gaveta del escritorio de la oficina, usualmente lo dejo encima de un archivero (a la vista) y ese día lo había escondido en la mencionada gaveta porque sabía que en el transcurso de la jornada laboral ibamos a tener una mini-auditoría de las putas (perdón por ese deslíz de género) de las dichosas "5 eses" y segun la segunda "ese" (Seiton), no se deben dejar mochilitas azules de almuerzo encima de los escritorios, afeando las oficinas lo que en realidad eso no debería representar ningún problema, pero en mi caso particula si no tengo las cosas a la vista casi gritándome Aquí estóoooy! ....las olvido ....y punto...Al final del día... olvidé el Maletín.
Regresando al momento en que buscaba mi maletín (azul).. mi esposa me preguntó con suspicacia si había traido el día anterior dicho maletín y tuve que confesar mi torpe y (previsible por cuestiones de género) descuido, así que ella simplemente tomó una loncherita de Hello Kitty (ROSADA...y peor aún de un rosadito cuchi cuchi) que no le gusta pero ni a mi hija (perdón nuevamente por los esterotipos) que no le gusta a nadie de mi hogar independientemente de su género y entregándomela, me "sugirió" que metiera ahí mi almuerzo......
Todo el machismo reprimido hasta entonces tras años de duro entrenamiento afloró en mí e indignadísimo y me negé rotúndamente a llevar en semejante recipiente mi sagrado (y MACHO) almuerzo, por lo que sin mayores discusiones e intoxicado de testosterona tomé una bolsa del supermercado y metí ahí todos los recipientes y me largué en medio de las miradas burlonas de mi hija y mi esposa, ademas tuve que soportar luego las risitas de mi hija mientras la llevaba al colegio.
Ya en frío, todavía cavilo si hubiese sido capaz de llevar la loncherita en cuestión y creo que sin pensarlo mucho la respuesta es simplemente NO!.... definitivamente NO!.
Caigo en la cuenta que es mucho mas dificil y complicado eliminar estos estereotipos sociales en una cultura que ha sido creada a imagen y conveniencia del primer macho homínido que paseó sus genitales al aire e hizo "el Elefante" por el señorío de Cuscatlán.
Los conceptos de mujer-madre-esposa o de familia-hogar-seguridad están profundamente arraigados en nuestra cultura y a pesar de valientes excepciones, éstos prevalecen en las nuevas generaciones.

Lo cierto es que esa lucha por eliminar el machismo, la hacen hoy en día mujeres desde diferentes tribunas y lugares insospechados, desde las mas variadas disciplinas pero, (es necesario señalarlo levantando el dedo admonitorio) lo hacen con una buena dosis de hostilidad y desconfianza, lo cual supongo no ayuda mucho en el largo y doloroso proceso de la desestereotipación y erradicación del machismo de la sociedad salvadoreña, porque para eso se necesitan de los dos géneros y debe partirse de un estado de conocimiento y aceptación de las cualidades y defectos del sexo opuesto, para comprender algunos de los comportamientos e irlos modificando en vías de una mejor convivencia.
Además debe asumirse el hecho de que las soluciones no vendrán a corto plazo, pues significa no solo la reeducación de todo un pueblo, comenzando por las mismas mujeres, sino de establecer una legislación libre de machismo pero esto solo puede lograrse partiendo primero en la parte política, con un país en el que las mujeres tengan mayor presencia e incidencia en el desarrollo normativo y jurídico de nuestra estructura legal, porque desde siglos, las leyes fueron hechas por hombres y para hombres, asi que (mujeres) no le hagan caso a doña Evangelina de Sol y háganse abogadas, jueces, diputadas, alcaldesas, Presidentas.... y comienzen el trabajo...
Pero no esperen resultados a corto plazo....A menos que implanten una Ginecocracia por la vía violenta, pero tal parece que en los tiempo que corren, los métodos insurreccionales no son tan "cool" para las nuevas generaciones.