Hace varios meses escribí el comentario "Tengo un gato" en el que medio en broma narraba mis experiencias con un gato que se había adueñado de mi hogar y de lo que tuve que hacer para deshacerme de él.

A los pocos días el viejo gato había sido sustituido por otro gato bebé que al igual que el anterior se hizo con el control de la casa volviendose amo y señor de mi hogar.
La historia se repite y la prueba es que este animal peludo estuvo tranquilo los primeros días pero luego se dedicó a comer, dormir y ...(mejor ni les cuento) hasta que descubrió que las gatas también existen y todas las noches sale parrandear luego de una opípara comida.
Arma unos escándalos increibles en los tejados vecinos y en los nuestros, verdaderas orgías de vicio y quien sabe que mas, regresando a altas horas de la madrugada, a devolver el producto de sus excesos, y a veces se levantan a darle su Alka-Seltzer para que no se sienta mal el infeliz.
Pero ni por eso deja de ser el consentido de la casa, a pesar de que es el sospechoso numero uno en el extraño caso de la muerte de nuestro pecesito angel que tranquilamente y sin molestar a nadie habitaba en la pecera que teníamos en la sala.
Un día el pecesito amaneció con una aleta arrancada y en estado moribundo, el pobre no terminó de llegar ni al medio día, y todo apuntaba al bendito gato como responsable directo de dicha muerte, pero ni así ha perdido hegemonia en nuestro hogar.
Me pregunto como me recibirían si yo llegara a las tres de la mañana en total estado de ebriedad y con marcas de todo tipo en mi cuerpo.... solo de pensarlo se me enchina la piel, porque de seguro a mí me despellejarían vivo, pero a la bestia esa la reciben como héroe.
Pero ni modo.... Tengo un Gato....y una nueva cita con el misterioso Gato Bizco.