Tomado de blog: El Salvador
Publicado por pocote
El 2 de enero de 2008, el Ministro de Seguridad y Justicia, René Figueroa, con rostro sonriente, anunció a la nación sentirse optimista porque la delincuencia había disminuido gracias a la efectividad de los operativos y el trabajo de inteligencia de la Policía Nacional Civil.
Sin embargo, los hechos contradecían sus “optimistas” palabras al estrellarse contra la cruda realidad padecida por los salvadoreños. En efecto, en menos de 12 horas, desde las primeras de la madrugada hasta temprano del 1 de enero, nueve salvadoreños fueron asesinados en diversas partes del país. El domingo 6, de este mismo año, 19 compatriotas también resultaron asesinados en todo el país.
Las declaraciones de Figueroa, son las mismas del director de la PNC, Rodrigo Ávila e idénticas a las del presidente Antonio Saca. Es un esfuerzo común y progresivo por mentir y tratar de engañar los mismos índices delincuenciales y de violencia que se experimentan en el país. Esos asesinatos, robos y asaltos siguen aumentando y desde hace largo rato ya que desbordaron el pírrico accionar de los cuerpos policiales.
La inseguridad en muchas zonas del país es alarmante, no se trata de casos aislados sino de una acumulación de hechos que mantienen en zozobra permanente a la población. Los propietarios del transporte público, los microbuseros y hasta los dueños de pick up que trasladan personas en algunos lugares, tienen que pagar una cuota a los delincuentes para evitar que les quemen sus unidades o asesinen a motoristas y cobradores.
Hay colonias, barrios y comunidades donde los dueños de tiendas y centros comerciales un poco más grandes también tienen un pago mensual asignado a los delincuentes, mareros o miembros de pandillas. Son realidades ya conocidas, e incluso comentadas por los mismos policías. Los negocios cierran y los compatriotas buscan alternativas para continuar con su vida. El gobierno de ARENA sigue con sus consignas y sus supuestos planes de “mano dura” y “súper mano dura”, mientras aumenta la migración, el desempleo y la criminalidad en el país.
Ya se ha demostrado que las leyes y el aumento de policías no son la solución. La Asamblea Legislativa ha aprobado más de 300 leyes, así como reformado los códigos penal y procesal penal; pero las cárceles y los penales están sobresaturados y la población reclusa es mayor ahora que hace un año. ¿Qué sucede? ¿Dónde reside el problema?
A entendedores pocas palabras. Los sucesivos gobiernos de ARENA no han podido controlar esta situación y ello por varios motivos.
1. El aumento de la criminalidad y la delincuencia es directamente proporcional al aumento del negocio de venta de armas y de agencias de seguridad. Y los propietarios de estos grandes comercios son distinguidos miembros del partido ARENA, desde luego con conexiones en el gobierno.
2. Al no crear fuentes de trabajo, al existir desempleo masivo, al golpear a los más pobres de los pobres, al condenarlos a morir de hambre, claramente se está dando vía para la delincuencia y el aumento de la misma.
3. Al no reactivar la agricultura y no conceder créditos y otras alternativas a los pequeños productores, así como a los campesinos pobres, se provoca la migración del campo a los grandes centros poblacionales. En consecuencia aumenta la marginalidad, la extrema pobreza y la delincuencia.
4. La ingrata y perversa política del gobierno arenero de no crear empleos, ni siquiera generar oportunidades para tenerlos, obliga a los salvadoreños a emigrar hacia los Estados Unidos. Ahora con el recrudecimiento de las leyes en aquel país, se están enviando de regreso a los compatriotas (en 2007, según cifras oficiales, más de 30 mil salvadoreños fueron deportados) y estos tienen que conseguir dinero para pagar sus deudas, sobre todo la adquirida para pagar al coyote que lo trasladó hacia Norteamérica, así como para el mantenimiento de su familia. Si no hay trabajo y las necesidades son apremiantes, entonces optan por aceptar “lo que sea”, incluso servir de “mulas” a los narcotraficantes.
La próxima vez que escuche al Ministro de Seguridad, al Director de la PNC y al mismo presidente de la república, recuerde cuál es la verdadera situación, donde radican los problemas y por qué no le entran con fuerza a semejante problema social. Ellos, el gobierno pues, lo han creado y lo siguen potenciando.
Tags: Crimen, ARENA INEPTOS, corrupción
No hay disposición real de combatir a la delincuencia de poca monta como le llaman muchos. Un muertito por aquí, un muertito por allá, once mañana, catorce pasado mañana. Este ya es parte del folklore del país.
Los areneros ya no le dan importancia, de todas maneras la gente ya se acostumbró, y además. están mas preocupados y con churrutaca por el problema del candidato a la presi. Es que Saca hoy si se cagó lo mismo que la kika altamirano porque su caballo ganador Don Bobby, no aceptó ser parte del pastel de corrupción del partido.
Todos los precandidatos, que "quieren sacrificarse por la patria" no son mas que unos ambiciosos de poder, y mas parecen cangrejos metidos en una olla sin agua, que estarán tenaceando cada uno para pasar sobre los demás y llegar arriba. Empezó el circo.
Qué buen artículo, pone el dedo en la llaga.
Felicitaciones al Tepez por promocionar a estos muchcachos del Blog El-Salvador, que escriben bien y "tupido"
Hay que visitarlos.
Gracias Tepez!
