El domingo pasado venía de Santiago Texacuangos a donde habíamos ido en plan de visita en la casa de una buena amiga nuestra, de quien ya hablé una vez en el post
Mas bonita que ninguna.
Estuvimos comiendo pupusas a las 5 de la tarde bajo una copiosa lluvia en el parque frente a la iglesia, con algo de frío y con un chocolate bien caliente y por la lluvia nos retrasamos en salir y nos regresamos a eso de las 6:15, pero al subir unos cuantos kilometros sobre la carretera de comalapa y rumbo a San Salvador, nos detuvo un emotellamiento de tráfico que nos mantuvo "a vuelta de llanta" hasta que pasamos de la entrada San Marcos por lo que opté por irme tomando la vía "del Centro", es decir saliendo antes del Zoológico rumbo a la vieja calle a San Marcos y luego regresar hasta dar con la la Policía Nacional.
El motivo de "la trabazón" como les conocemos aqui a los embotellamientos de tránsitos era que horas antes había ocurrido un terrible accidente a una familia que iba a dejar a la madre de uno de los esposos a Usulutan que era el lugar de residencia, la señora murió y todos los ocupantes del vehículo fueron llevados muy graves a los diferentes hospitales.
http://archive.laprensa.com.sv/20070924/nacion/881439.asp
Al parecer el exceso de velocidad, una piedra en el camino y la humedad se conjugaron para esta tragedia.
Los obstaculos o las condiciones inseguras de la calle no están bajo nuestro control, pero si la velocidad, la reflexión es que nunca es lo suficientemente tarde como para arriesgar la vida....Tags: excesos, velocidad, accidentes
Presente a la amiga no sea malito, amigo