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Viernes, 21 de Septiembre de 2007 / 10:31 h
Aunque Ud. no lo crea… desde Chile (212)
Roberto Salazar Candel
Pareciera que muchas personas confundieron el artículo pasado, pensando que era mi opinión.
De ninguna manera. Desde el inicio dije que se trataba de la de un amigo chileno, prestigiado político de izquierda, excelente profesional a nivel de doctorado, con larga experiencia como consultor internacional y que ocupó dos carteras ministeriales en dos gobiernos distintos de la Concertación.
Por cierto que Héctor Dada acertó de quién se trataba, al darme su comentarios al respecto.
Y el mensaje lo que pretendía transmitir, vía esa opinión, son las enormes diferencias existentes entre Chile con otros países de la región, especialmente como guanacia, donde nunca ha existido la democracia, precisamente porque nunca hemos tenido instituciones (incluyendo los partidos políticos) que garanticen su funcionamiento.
Y sin instituciones democráticas funcionando de verdad la democracia es una ilusión. Y hablo de Chile, pero ahí tenemos a la vecina Costa Rica sin parásitos (perdón, diputados) en el PARLACEN o que los honorables aprobaran el CAFTA sin leerlo, sino que es el pueblo tico quien se pronuncia a través de un plebiscito.
Por eso Saca en Chile o Costa Rica a lo mejor hubiese sido un comentarista deportivo o dueño de alguna radio concedida por el estado (jamás 8 ó 10) pero ni soñar en ocupar un cargo político a nivel nacional, y menos de presidente.
O que la izquierda o la derecha lleven de candidato a la presidencia alguien que no pertenece al partido o a alguno de la coalición, si fuera el caso. Además del historial partidario debe tener un currículo académico, profesional, de gestión pública o privada.
Un Lagos en Chile, abogado y doctorado en Economía en USA, dirigente político desde su vida universitaria. O un Arias en Costa Rica, economista y doctorado en Ciencias Políticas, ex ministro de planificación, igualmente militante de liberación desde joven.
Y es que el peso del hombre público que aspira a la Presidencia, para servir y representar a todos los ciudadanos de su país, sin importar diferencias del color (¿de la camisita?), de religión, de raza, de sexo, de plata u otras, debe ser independiente –especialmente por las minorías- a cuestiones religiosas, deportivos, farándula, arte, medios de comunicación o de la riqueza personal.
(Un ejemplo reciente en Chile, al candidato de la derecha Piñera se le exige deje sus intereses económicos, vía fideicomiso, aún cuando fue senador, pero ahí se trataba de un cargo colegiado, en donde las decisiones no son personales aunque también influenciable a servir a intereses distintos al elector).
Por eso mi amigo no podía creer que un dueño de radios (un importante medio de comunicación popular) llegara a presidente o un entrevistador (comunicador) fuera candidato, sin existir una legislación que dé transparencia al respecto. Y más si no son políticos: ¿quién está detrás? ¿Se imaginan el lucrativo negocio de las radios o de la televisión con el gobierno de “socio” o por la capacidad de lobby que implica ser jefe de estado?
Espero haber aclarado que jamás pasó por mi cabeza o la de mi amigo chileno darle argumentos a la derecha, menos al diablo de hoy, para atacar al frente o a Mauricio Funes.
Nuestra oligarquía o sus secuaces, comenzando por los medios y sus servidores, son especialistas en encontrar formas para destruir al “enemigo”, y sin ningún escrúpulo.
Además, los principales argumentos que favorecen a la derecha -o a la izquierda- en una determinada campaña electoral provienen de los que toman decisiones políticas al interior de sus partidos, sea por errores en la toma de decisiones o por intereses de las dirigencias (cuyo objetivo es controlar el partido, luego ganar y después el resto).
Por eso no cabe duda que le hicieron más el juego a la derecha –que nosotros- aquellos que eligieron a Facundo Guardado para enfrentar a Paco Flores (el funesto sepulturero de Colón) y que terminó con el triunfo de ARENA en primera vuelta.
O los que decidieron para la elección pasada que el candidato fuera militante del frente (incluso el ahora candidato Funes no aceptó públicamente esa condición) a través de primarias internas: un pírrico triunfo de Handal, otra lamentable división del frente que da nacimiento al FDR, mayor desgaste y desconfianza al FMLN (ataques y descalificaciones mutuas) y ¡el triunfo de Saca en primera vuelta! Estos han sido algunos de los argumentos que muchos de los detractores del frente han dado para sostener la hipótesis del “acuerdo implícito o explícito” con ARENA para mantener o acrecentar la polarización para ser las únicas dos fuerzas que “se reparten la cosa pública”.
Por eso celebro la actual posición de la dirigencia del FMLN: más abierta, no sólo de pensar en candidatos fuera del frente, sino de llamar al dialogo a sus ex militantes del FDR, pues, quiérase o no, las divisiones, especialmente abruptas y de incriminarse, los desprestigian como un todo.
Sean ciertas o falsas las acusaciones se trata de personas que fueron dirigentes del partido, personas en que la gente confió, y, luego de un conflicto de intereses internos, entonces salen a luz. Eso es hacerle el juego al equipo contrario.
Y también en las elecciones pasadas hubo un distanciamiento con el CD por la candidatura de Héctor Silva, quien también salió del FMLN –según los rumores- por conflictos entre fracciones. Es un gran paso superar esos “pequeños” escollos del pasado necesarios para sacar a ARENA del gobierno: condición sine qua non para hablar del cambio en el rumbo del país.
Al respecto, propongo imitar a la Alianza por Chile (Renovación Nacional, derecha moderada; y Unión Demócrata Independiente, derecha pinochetista) que en las elecciones pasadas cada partido llevó su candidato pero unidos como proyecto de gobierno para sacar a la Concertación; y que sea el electorado quién decide al candidato de derecha para la segunda vuelta.
O sea para El Salvador sería el candidato de la centro izquierda: 1) hacer una pacto de nación entre todos los partidos de oposición (FMLN, FDR, CD, otros y en formación) contra ARENA, 2) un programa de gobierno concertado entre los distintos partidos firmantes del pacto; 3) si no se ponen de acuerdo en candidato único, tal como parece ser, el FMLN lleva a Mauricio Funes, el FDR-CD y otros llevan a Arturo Zablah (que según ELFARO.NET es probable); 3) esta modalidad evita los enfrentamientos internos en el FMLN, tal como dice la dirigencia, y también evita que las fuerzas opositoras se dividan, pues no van como alternativa al frente, sino juntos como futuro gobierno con candidatos distintos en primera vuelta, pero con el mismo en segunda.
Esta figura restaría votos a ARENA y el PCN (de derecha, independientes o “miedosos”) o al PDC (si no va con la gran Alianza para el Cambio o el Dialogo Social Abierto). Es la muerte del partido taxi.
Esta modalidad no sólo facilita sacar a ARENA del ejecutivo sino que, partiendo del programa de gobierno pactado -con suficiente antelación- se arman los equipos responsables de ejecutar los programas para el cambio, según áreas técnicas.
La amplitud del pacto también permitirá contar con más y mejores expertos en las distintas áreas (que si se tratase solo del FMLN). Este ha declarado le gustaría contar con el Ing. Zablah -dada su experiencia y honestidad- en un futuro gobierno.
Asimismo, otras personas colaborarían ante una mayor apertura, un claro compromiso por el cambio y mayor viabilidad (por la sumatoria de fuerzas positivas).
Si pasa Funes en primera vuelta su compañero de campaña será el Ing. Zablah o viceversa. Esto aumenta la probabilidad de triunfo de cualquiera de los dos en segunda vuelta.
Y lo más importante es que baja sustancialmente la probabilidad de que ARENA gane en primera vuelta.
Y en segunda vuelta, casi con probabilidad uno, gana Mauricio Funes o Arturo Zablah que, en esa instancia, el que sea, será el candidato de la Alianza para El Salvador (FMLN, FDR, CD, y otros).
Y no me cabe duda harán un excelente gobierno para garantizar la continuidad del cambio; además, también tendrán, en las elecciones posteriores al 2009 (¡espero!) el voto y apoyo de los que enviamos… ¡¡las benditas remesas!!
Tags: elecciones 2009, mauricio funes, Tony Saca