El tiempo el implacable....transforma todo sentimiento dice Pablo, lo cual al ver fríamente la vida real, nos hace concluir que es cierto, por lo que toda ilusión se va cambiando hasta que resulta irreconocible, a tal grado que al final tenemos una cosa muy distinta a la original.
Posiblemente todo eso sea cierto y que en honor a la verdad, resulta hasta infantil aferrarse a los sentimientos como algo inmutable, causandonos al final mucho dolor al enfrentarnos al desengaño, sin embargo aunque todo se haya acabado, aunque no seamos los mismos que cuando niños y aunque la pasión creamos que se haya apagado, siempre queda la música y es razón suficiente para dar gracias a la vida.
Contra las canciones pesimistas de amores reducidos a cenizas, queda la música.....
Queda la música
(Luis Eduardo Aute)
Miro el instante que ha fijado
la fotografía,
ríes con la timidez de quien
le avergüenza la risa.
Quince años que sujeto entre mis brazos
al compás del último disco robado.
Nada queda en ese trozo de papel,
todo es alquimia;
veo que es la prueba más veraz
de que todo es mentira.
Esos rostros ya no llevan nuestros nombres,
son dos máscaras perdidas en la noche,
pero, queda la música...
Siento que ese tiempo que se fue
no ha sido nunca nuestro,
como cuando te miro y no logro
recordar tu cuerpo;
no eras tú aquella insolencia de latido
que encendía mis deseos más prohibidos.
Creo que tú y yo no somos más
que dos desconocidos,
otros, dos extraños que en el tiempo
se han hecho asesinos
de esos dos niños de la fotografía
que, abrazados, van bailando por la vida,