Viernes, 10 de agosto de 2007
Otro escrito mas de Mauricio Funes.

Si. Agarrar el toro por los cuernos es lo que se necesita en El Salvador.

En un pa?s donde pensar en la justicia es de s?bito algo que para muchos puede ser tomado por "imposible". "Imposible?" o adjetivo conveniente para no hablar del sicariato, el crimen, los escuadrones de la muerte.

Muy bien Mauricio Funes!

Igual enfermedad, igual medicina

Editorial de Mauricio Funes
Programa Sin Censura ? Radio Cadena Mi Gente (700 AM)



Desde el descubrimiento de la participaci?n de Mario Belloso en el asesinato de dos polic?as hace m?s de un a?o, el propio Presidente de la Rep?blica no vacil? en acusar, sin ning?n escr?pulo, a la direcci?n del Frente de la existencia en su seno de estructuras armadas vinculadas a la delincuencia.

No solo el d?a de la muerte de los agentes, sino luego de la detenci?n de Belloso, el Gobierno y el Partido ARENA montaron toda una campa?a medi?tica que hiciera aparecer el FMLN como un partido connivente con el uso de la violencia.

Fue el presidente Saca quien dijo, en tono insinuante, que le gustar?a creer que la direcci?n del FMLN no estaba enterada de las estructuras armadas a las que pertenec?a Belloso y menos, que la apadrinaba.

El reclamo no dejaba de ser inusual si tomamos en cuenta que dif?cilmente los dirigentes de una fuerza pol?tica pueden dar cuenta de lo que hacen todos sus militantes, sobre todo, cuando estos se salen del control de la estructura partidaria.

Belloso hac?a tiempo que no participaba de las actividades promovidas por el Frente y su entrenamiento en el uso de las armas no respond?a a una relaci?n org?nica con el partido.

Las armas en su poder y los planes a los que respond?a no tienen nada que ver con el trabajo pol?tico del FMLN.

As? lo han declarado p?blicamente sus dirigentes y as? lo demuestran las investigaciones que ha seguido la Fiscal?a sobre el caso.

Fuera de las incriminaciones del propio Belloso no hay una tan sola prueba que demuestre lo contrario.

Sin embargo, arena insiste en dejar un velo de duda sobre el caso, lo cual resulta coherente con su campa?a de descr?dito de la oposici?n.

Ahora resulta que la bomba ha estallado del lado del gobierno y sus estructuras de seguridad.

La semana anterior fueron capturados el jefe de la secci?n de investigaciones criminales de la PNC de San Miguel, un ex agente de la polic?a y un civil, acusados de la muerte del campesino Amado Garc?a Amaya.

Con las detenciones se ha entretejido toda una compleja mara?a de relaciones y hechos que revelan la existencia de una estructura dentro de la PNC dedicada al sicariato, es decir, a la ejecuci?n sumaria por encargo.

Todo apunta a que estos polic?as, contratados por civiles, realizaban cr?menes por encargo, donde m?s all? de una motivaci?n pol?tica, sus ?rdenes de ejecuci?n estaban motivadas por un ajuste de cuentas.

Las investigaciones hablan, incluso, de que el asesinato del campesino Garc?a Amaya fue ordenado y pagado desde Estados Unidos, por un compatriota que busc? los servicios de esta estructura criminal, para vengarse de la muerte de un familiar, supuestamente a manos del campesino.

No ser?a extra?o que esta misma estructura fuera la responsable de una labor de limpieza social que ha sido habitual en la zona oriental del pa?s, donde tuvo su nacimiento la extinta sombra negra, de la que formaban parte empresarios y pol?ticos de la zona.

El abogado Jaime Mart?nez coment? a Diario Co Latino que por la forma de operar de este grupo de exterminio habr?a que investigar sus probables conexiones con el Crimen Organizado.

Mart?nez, quien ha investigado a lo largo de varios a?os el fen?meno de la delincuencia en el pa?s, sostiene que este hecho hab?a sido denunciado hace algunos a?os atr?s por Tutela Legal del Arzobispado y la ex Procuradora para la Defensa de los Derechos Humanos y las autoridades de Seguridad P?blica no hab?an dado relevancia a lo se?alamientos.

Para Mart?nez, el caso sali? a luz p?blica porque ya no se pod?a seguir ocultando y lo m?s probable es que no pase del nivel de responsabilidad al que han llegado las autoridades.

Ya en el pasado cuando fueron procesados algunos empresarios, pol?ticos y ex jefes policiales por el caso de la sombra negra, las investigaciones judiciales no condujeron a nada ya que todos los detenidos fueron sobrese?dos porque la ?nica testigo, una ex agente de la PNC, retir? los cargos y se fue del pa?s por temor a ser asesinada.

Ahora las investigaciones en la cadena de responsabilidades no pasan de un sargento de la PNC y muy probablemente acabar?n siendo contaminadas por la persecuci?n pol?tica que se desea hacer de un l?der opositor en San Miguel.

Pero, como dice la sabidur?a popular, a igual enfermedad, igual medicina.

Como ocurri? con Belloso, al Presidente Saca habr?a que decirle que nos gustar?a tambi?n creer que el Ministro Figueroa y el Director de la Polic?a, Rodrigo ?vila, no sab?an nada de lo que estaba ocurriendo en su interior y que por tanto, tampoco se puede asegurar que apadrinaban este comportamiento delictivo de algunos agentes en coordinaci?n con civiles.

Sin embargo, en este caso hay una diferencia que no se debe pasar por alto. En un partido pol?tico no existen otros controles sobre sus miembros que los que se derivan de la pertenencia a una ideolog?a.

El Frente puede y debe enfrentar a su interior las discusiones que originan las diferencias de pensamiento... lo que s? no puede es dar cuenta de todos los actos que realiza cada uno de sus miembros.

Belloso y sus probables c?mplices deben ser juzgados al margen del impacto que esta situaci?n tenga dentro del partido en el que ?l milito. No es el caso de los involucrados en esta estructura delincuencial dedicada al sicariato.

En primer lugar, la PNC tiene una estructura de mando vertical, de modo que dif?cilmente un jefe no sabe lo que est?n haciendo sus subalternos.

En segundo lugar, dentro de la Polic?a existe dos unidades encargadas de vigilar celosamente el desempe?o y comportamiento profesional de los agentes, como es la Unidad de Control Interno y la Inspector?a General.

No es posible que pueda montarse una organizaci?n paralela dentro de la Polic?a, que se dedique a delinquir, sin que sus vigilantes no se hayan dado cuenta de ello.

Tercero, por lo general, estas estructuras aparecen por la falta de un liderazgo que le imprima un car?cter ?tico a la funci?n que asumen los agentes y jefes policiales.

Y este liderazgo debe ser asumido a nivel operativo por el Director de la Corporaci?n y a nivel pol?tico por el Ministro de Seguridad y Justicia.

La muestra que las cosas no est?n haci?ndose como es debido en el terreno de la Seguridad P?blica no solo radica en el n?mero de homicidios y hechos delictivos que siguen ocurriendo a diario en el pa?s.

Tambi?n habla muy mal del trabajo a este nivel, el descubrimiento que se ha hecho de estas estructuras criminales, operando con el santo y la paciencia de las autoridades.

Despu?s de todo, otras instancias que no tienen que ver con el control directo sobre la Polic?a ya lo hab?an advertido y nada se hab?a querido hacer.

En lugar de dedicar horas h?biles al proselitismo electoral, el flamante Ministro de Seguridad P?blica deber?a poner orden en casa o al menos dejar el puesto a otro, de diferente especie, que si desee agarrar el toro por los cuernos.

Tags: ARENARCOS, CORRUPCIÓN, CRIMEN_ORGANIZADO, PNC CORRUPTA

Publicado por Tepezcuintly @ 10:33  | Situacion Actual
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Comentarios
Publicado por Invitado
Viernes, 10 de agosto de 2007 | 12:38
Cuando alguien tiene la raz?n, la tiene y punto.

El Sr. Funes, tiene mucha raz?n en lo que expone y no me queda mas que estar de acuerdo.

No nos podemos dar el lujo que en El Salvador nuevamente las estructuras gubernamentales se conviertan en instrumentos del crimen, en ejecutores de los ejes del mal y la violencia.

Hay que aplicar la ley y el orden de estado debe imperar caiga quien caiga.

La democracia es demasiado valiosa como para ponerla en riesgo y peligro para el bienestar de unos cuantos corruptos a costa de la seguridad nacional.