Levanten las manos
Cuando platico con muchas personas, me señalan que el problema del país es que faltan en el gobierno funcionarios honestos, correctos, inteligentes, preparados, con espíritu de servicio y sensibilidad social. Que si estos virtuosos hombres y mujeres sustituyeran a los actuales funcionarios y políticos, el país estaría mucho mejor.
Ya no habría corrupción, los recursos públicos serían manejados honestamente, tendríamos más soluciones que discursos, más realidades que promesas. Tendríamos un Estado eficiente con la burocracia reducida al mínimo. El ciudadano sería oído en sus demandas. Los servicios que nos brinda el sector público serían eficientes y a precio justo.
No me cabe duda que estas personas tienen razón. Pero el problema de nuestra nación va más allá de los buenos funcionarios y de las buenas intenciones. Muchos ciudadanos con muchas cualidades y virtudes han llegado a los puestos públicos, con buenos deseos de ayudar. Pero luego se dan cuenta que enfrentan barreras invisibles que no les permiten hacer lo que han prometido. Otros caen en las garras de la corrupción y al poco tiempo, con los bolsillos llenos de dinero tiran a la basura sus ideales. Otros logran concretar, después de mucho esfuerzo, algunas de las promesas, pero en la siguiente elección, el partido no los vuelve a llevar como candidatos o la población no vota por ellos.
Además estos casos, de funcionarios correctos, honestos y eficientes más parecieran que son la excepción y no la regla. Basta con ver unas cuantas horas una sesión plenaria de la Asamblea Legislativa, que ahora transmiten en la TV, para darnos cuenta de la pobreza intelectual, de la bajísima calidad de nuestros Padres de la Patria (con algunas honrosas excepciones, por supuesto). Si tuviéramos la oportunidad de presenciar un Consejo de Ministros en Casa Presidencial lo que veríamos no sería nada diferente a lo que podemos ver por TV de la Asamblea Legislativa.
Si somos objetivos, veremos que este no es un problema de un partido político, o de la derecha o la izquierda. Es un fenómeno generalizado en toda la clase política salvadoreña. Se encuentra presente en todos los partidos sin excepción. Aquí no hay quien se salve.
Pero resulta que esos funcionarios, incapaces, ineficientes, ignorantes y corruptos, han sido electos con nuestro voto. No se vale que digan “yo no voté por ellos, pues me abstuve”, su abstención es también una forma de decidir. Si yo no voto, permito que otros decidan por mi, por tanto he tomado una decisión, al dejar en manos de otros lo que a mi me corresponde hacer.
A ellos los eligió el pueblo.
Es decir, que como ciudadanos tenemos alguna responsabilidad en lo que pasa. No podemos alegar demencia. Tampoco estoy cargando toda la responsabilidad, pero es necesario que tomemos conciencia y asumamos la parte que nos corresponde.
Por ello la importancia de las reformas electorales. Un buen Sistema Electoral permite elegir mejores ciudadanos para los puestos públicos, vuelve más eficiente la decisión ciudadana. Un buen Sistema Electoral ayuda a transparentar muchas de las decisiones que ahora se toman en cerrados círculos de cúpulas partidarias o extra partidarias. Un buen Sistema Electoral traslada mas poder al ciudadano.
Por ello, ciertos grupos de poder le temen a las reformas electorales, pues consideran que las elecciones no deben pasar de ser un ejercicio formal cada dos o tres años, en que se le crea al ciudadano la ilusión de que realmente decide. Estos grupos buscan que las elecciones sean un Reality Show controlado por los grandes medios de comunicación, que son los que deben inducir al ciudadano por quien debe votar.
Por supuesto, una reforma a fondo de nuestro Sistema Electoral no resuelve automáticamente los problemas estructurales que a lo largo de los últimos dos años he venido señalando y comentando en este Blog, pero sería un buen primer paso. Es a este Primer Paso al que tanto le temen los que desean que las cosas se mantengan igual que hoy. Por ello es que las verdaderas reformas electorales que le convienen al país no avanzan. Solo prosperan aquellas que son de interés partidario aunque no sean de beneficio popular.
En el comentario “
Sobre las reformas electorales en El Salvador”, publicado en Hunnapuh el 22 de junio, señalaba algunas de las mas urgentes reformas que nuestro país necesita en este terreno. Y comentaba la ridiculez de las reformas que se pretenden implementar para el 2009, como la separación de elecciones y un micro plan de voto residencial.
http://hunnapuh.blogcindario.com/2007/06/01758-sobre-las-reformas-electorales-en-el-salvador.html
Esas reformas señaladas en el Comentario aludido son las básicas, hay otro conjunto de cambios que podrían contribuir a mejorar el Sistema y dar mas poder al ciudadano. Por ejemplo que anuláramos el voto por partido y votáramos por personas. Veamos esto.
Actualmente nosotros votamos marcando sobre la bandera de un partido. En el caso de las elecciones presidenciales esto no es mayor problema, pues todos sabemos por quien estamos votando. El problema se presenta en las elecciones de Consejos Municipales y Diputados. Probablemente sepamos el nombre del alcalde, pero ¿Conocemos los miembros del Consejo Municipal que le acompaña? Recuerden que las decisiones en un municipio no las toma el alcalde solo, estas se acuerdan con todo el Consejo reunido.
Yo voto por el muñequito
En el caso de las elecciones legislativas: ¿Sabemos exactamente por cual Diputado estamos votando? La mayoría de las personas no lo sabe. Pero además, el sistema de voto por bandera partidaria se puede prestar a juegos sucios. Por ejemplo: un partido puede promover en la publicidad una figura de reconocido respeto y capacidad para obtener votos. Pero resulta que a esta persona la llevan en último lugar en la planilla, por lo tanto, matemáticamente es imposible que salga electa, pero los que van de primeros en la planilla son un grupo de incapaces e impresentables en público, pero estos son los que ganan con su voto.
Lo correcto sería que cada partido presentara en la papeleta de votación la lista con foto de cada uno de sus candidatos y que los votantes pudieran escoger a las personas que considere mas adecuadas. Incluso que se pueda votar por candidatos de diversos partidos si así lo consideran. En Honduras implementaron ese sistema en la pasada elección con buenos resultados.
Se puede alegar que es mas difícil contar los votos y que el tiempo que se requiere para ello es mayor, se puede alegar también que muchos ciudadanos se pueden confundir, pero estas son complicaciones superables, que se reducen al mínimo comparadas con el enorme beneficio que traería al país. La experiencia hondureña lo demostró. Los únicos que ahora se quejan son los ex diputados hondureños que siendo nombrados primeros en sus partidos, quedaron de último ante el voto popular y por tanto perdieron.
Bueno amigos lectores y lectoras, creo que este comentario ya me salió demasiado extenso, pero hay los dejo con la inquietud, piénsenla que nada pierden.
Ayutuxtepeque, Domingo, 15 de julio de 2007.
Tags: elecciones 2009, Corrupción, gobierno, reformas electorales
Saludos Jjmar:
Todo eso esta muy bien, cuando leo sobre los analisis que elaboras te basas en la experiencia de otros países. Y en la medida que estas pueden funcionar. Personas honestas en El Salvador existen, estoy seguro que la capacidad tambien existe. Te adelantas bastante en tus propuestas, funciona en países donde hay desarrollo político, pero como vos mismo lo expones es desde otros sectores sociales que se domina la agenda electoral y los esquemas que puedan servir para solventar el problema de la transparencia. Quienes lo van a llevar a cabo? ARENA?? ya hemos visto que ellos no lo van hacer, ni tampoco la dupleta de los dos partidos que los apoyan, a estos les indicaron que no llevaran candidatos a la presidencia y de esa manera presentar un bloque contra la izquierda. El FMLN ha hecho las sugerencias pero ya ves, en la asamblea hasta les quitan el derecho de expresarse. Tus planteamientos son para un país que no existe. Aun asi esta bien y concuerdo contigo.
un saludo.
Para quien escribe arriba, señor tepezcuintle, en paises con menos desarrollo no solo "político", -por cierto un termino bastante jalado de los cabellos-, sino que menos desarrollo economico, etc, ya existe este tipo de elecciones, nicaragua por ejemplo, honduras tiene incluso elecciones con voto residencial, el tema tiene que ver mas con la legitimidad de las autoridades, a partir de que sabemos por quien votamos porque esta en la papeleta, que podamos además, reclamarle al legislador por su actuacion en la asamblea, etc. Pero ademas, quiero externar mi preocupacion de que ademas que tiene ya una columna en el blog, que su opinion evidentemente tiene orientacion ideologica, deberia al menos dejarnos a nosotros lectores, la posibilidad de opinar, porque no solo lo que diga usted es verdad, ni mucho menos solo usted puede validar la opinion de otros.
Con todo respeto.
Me parecen muy interesantes tus planteamientos y considero que si nuestros políticos tuvieran un mínimo de voluntad para desarrollar un reforma electoral integral esto seria posible, no es solo una posibilidad para países desarrollados o "políticamente desarrollados" creo que si se puede hacer pero necesitamos crear las condiciones.
Si Honduras y Nicaragua pudieron hacerlo, porque en El Salvador no se podría?
Apoyo el comentario anterior, creo que Tepezcuintle no puede descalificar o aprobar el análisis de jjmar, déjanos tomar nuestra propia postura. Creo que ese es el objetivo de este blog. A mi no me gusta el enfoque que Tepez le da a sus análisis, pero considero que todos tenemos la libertad de expresar nuestras ideas.