Viernes, 01 de junio de 2007
Hemeroteca: un texto esencial de 1969

El sionismo es el culto de un estado totalitario, una forma de nazismo, la version judia del nacionalismo aleman

Emmanuel Levyne

Estos fragmentos forman parte del libro "Judaismo contra sionismo" del fil?sofo franc?s de origen jud?o Emmanuel L?vyne, publicado originalmente en 1969 por la editorial Herytem. Rebeli?n los ha tomado de la obra de S. Chedid "Palestina o Israel", de la editorial Canaan (2007).

A fines de la segunda guerra mundial, pens?bamos que el sionismo nos llevar?a a un ?reino de justicia?, es decir que nos permitir?a conocer una vida totalmente opuesta a esa que acab?bamos de llevar en Europa. Nos imagin?bamos que el sionismo nos har?a construir un mundo nuevo, un mundo que respondiera a nuestras aspiraciones m?s profundas; nuestras aspiraciones jud?as y nuestra actitud cr?tica respecto del mundo occidental en el que nos sent?amos sofocados.

El sionismo es una tragedia occidental. El sionismo trasplanta el drama, la crisis y el car?cter opresivo de la civilizaci?n occidental al Medio Oriente. Siendo sionista yo trataba de huir de esa civilizaci?n, pero me d? cuenta a tiempo de que iba a suceder exactamente lo contrario.

A bordo de un barco, el ?Exodus?, descubrimiento de la opresi?n sionista (1)

Al embarcarnos en el ?Exodus? todos nosotros dese?bamos, en realidad, ir a Palestina para vivir ?naturalmente?, es decir cmo todo el mundo, volvernos campesinos y poseer un pedazo de tierra. Y m?s adelante mi mujer y yo hubi?ramos podido hacer carrera y llevar una vida burguesa. ?Pero c?mo vivir como ?todo el mundo? despu?s de Auschwitz y Treblinka?

En Haifa el puerto estaba lleno de soldados ingleses y polic?as ?rabes. En general, los barcos clandestinos eran enviados a Chipre por los ingleses.

Pero el ?Exodus?regres? a Francia.

En ese momento, mi visi?n m?stica de Palestina empez? a dejar de parecerse a lo que yo experimentaba objetivamente. Antes, sab?amos por los diarios que hab?a algunos incidentes entre jud?os y ?rabes, pero no ?ramos conscientes de lo que ello significaba. Nuestra visi?n m?stica nos imped?a o?r las escasas informaciones que pod?an llegar a nosotros; no ten?amos absolutamente ninguna conciencia del problema palestino.

La opresi?n sionista se revel? ante m?, en primer t?rmino, como una opresi?n dirigida contra los jud?os. En tanto cre?amos ir hacia la justicia y la paz, a bordo del ?Exodus? despert? de mi sue?o. Comprend? que se trataba de algo radicalmente distinto de la posibilidad de hacer realidad mis sue?os. Antes que nada descubr? el autoritarismo y el militarismo sionistas.

A bordo de esa nave-prisi?n conoc? una realidad tanc cruel como la que hab?amos sufrido durante la guerra. Ese barco era una c?scara de nuez, una embarcaci?n que no aguantaba los embates del mar.

Los sionistas hab?an amontonado all? a millares de personas y nos hac?an viajar a Palestina como los nazis hab?an despachado a los jud?os hacia los campos de la muerte. Eramos llevados hacia un suicidio colectivo. Desde el momento que estuvimos a bordo del nav?o, las autoridades, por otra parte, nos hicieron comprender que esta vez las cosas no iban a salir como siempre y que ?bamos a ser sacrificados porque ello era necesario.

Entonces me d? cuenta del car?cter inhumano del sionismo: nos consideraba como objetos. Era preciso conmover a la opini?n p?blica mundial y para conmoverla hab?a que crear m?rtires. Todo hab?a sido previsto para que se produjera una cat?strofe con el objeto de impresionar a la opini?n p?blica y as? ganarla para la causa del Estado jud?o. Esos 7 500 pasajeros eran conducidos a la muerte, sacrificados de antemano a los intereses del sionismo. Me sent? herido hasta en mis propias ideas jud?as.

Ya de regreso, una vez llegados nuevamente a Port-de-Bouc, todo el mundo se dispon?a a desembarcar en Francia. Pero la polic?a sionista nos prohibi? descender. Los agentes del sionismo, que estaban entre nosotros, instalados en las diferentes bodegas del ?Exodus?, dieron la orden formal de permanecer a bordo. Semejante decisi?n me sublev?: los sacrificios humanos continuaban.

Quienes manifestaron la intenci?n de transgredir la prohibici?n fueron amenazados con ser incluidos en listas negras. Yo ignor? la orden porque hab?a comprendido que para ser sionista era necesario vaciarse de su sustancia jud?a. El sionismo es el culto de un Estado totalitario, es una forma de germanismo e incluso, dig?moslo claramente, de nazismo: es la versi?n jud?a del nacionalismo alem?n.

Era un crimen de lesa humanidad obstinarse y preferir que fu?ramos deportados a Alemania en lugar de aceptar ser recibidos en Francia. El ?Exodus? nos llevaba a Alemania??Qui?n comprend?a el significado terrible e insoportable de ese s?mbolo? Mi ?nico escr?pulo fue abandonar a mis queridos amigos como si fueran hermanos m?os y abandonar a todos esos pobres jud?os que eran v?ctimas e instrumentos en manos de los pol?ticos sionistas. Juntando mis ?ltimas energ?as, en el puente de la nave prisi?n, me puse a aullar como un loco, para advertir a todo el mundo que ?ramos llevados al infierno, que hab?a que rebelarse y negarse a seguir a los jefes sionistas, quienes empleaban los m?todos nazis. Y me sent? tambalear, ca? desplomado, con plena conciencia de que, en ?ltima instancia, todo hab?a terminado. Para mi padre eso hab?a ocurrido en Auschwitz; para m?, Auschwitz era el ?Exodus?. Y la gestapo, los s.S. no eran los inglese, sino los jefes sionistas que nos trataban como si fu?ramos gando destinado al matadero, mientras que los soldados y marineros brit?nicos se comportaban lo m?s humanamente posible.

Los dirigentes sionistas, que no han sufrido personalmente la guerra ?el territorio de Palestina no fue ni ocupado ni bombardeado por los alemanes-, han explotado mi sufrimiento para crearse un Estado y situaciones de privilegio, para tener acceso a cargos de ministros, embajadores, generales, etc? y es en mi nombre que han infligido a los ?rabes un trato que los alemanes hab?an reservado para m?. Y todo ello gracias, precisamente, a las astron?micas sumas de dinero que les entregan los alemanes. A cambio de lo cual ellos proveen a los alemanes de ametralladoras, probablemente para que, ma?ana ? pasado, cuando yo me niegue a trasladarme voluntariamente al campo de concentraci?n que es el Estado jud?o que se han creado, los alemanes me liquiden como ayer liquidaron a mi padre.

Pero, a medida que los israel?es m?s matan y oprimen, dinamitan casas y deportan a sus habitantes ?rabes, menos les pertenece la tierra de Palestina. Un d?a cualquiera, tarde ? temprano, se ver?n obligados a irse de Palestina, es seguro.

En cambio, en el curso de estos a?os mi lucha antisionista me ha llevado a simpatizar, a unirme con los palestinos y, por eso mismo, a establecer un contacto extremadamente s?lido y duradero con esa tierra, dado que renunci? a poseerla. Son los jud?os europeos, germanizados, ricos, quienes crearon el sionismo, y no los jud?os palestinos que viv?an consagrados al estudio de la Torah y no ten?an ninguna intenci?n de crear un ?Estado jud?o?.

Y he aqu? la paradoja de mi situaci?n antisionista: me siento jud?o palestino. Un jud?o que comprende a los ?rabes y a todas las naciones del Tercer Mundo, justamente a causa de su condici?n social y religiosa. Hoy tenemos que efectuar una conversi?n pol?tica y revolucionaria: de sionistas e israel?es aliados a los imperialistas norteamericanos, debemos transformarnos en palestinos aliados a los antiimperialistas del mundo entero, particularmente con los ?rabes, quienes sufren la m?s fuerte presi?n de parte de las fuerzas opresivas y explotadoras; los ?rabes, que est?n a la vanguardia del combate por la libertad y la dignidad del ser humano. La consigna es luchar contra el m?s duro basti?n del imperialismo ?contra el Estado sionista.

Personalmente, estoy convencido de que la lucha m?s eficaz que nosotros podemos llevar a cabo contra el Estado sionista ?Israel- y contra el sionismo es la lucha ideol?gica. Debemos poner en evidencia que ese Estado fue creado para asegurar la defensa de esa civilizaci?n occidental que dio como frutos Auschwitz e Hiroshima. Las c?maras de gas, la bomba at?mica, el juda?smo norteamericanizado por la v?a del Napalm son tres realizaciones monstruosas de la misma civilizaci?n t?cnica. El Estado de Israel es un estado de T?cnicos. Como ya dijimos, es la mayor realizaci?n, el m?s grande ?xito de la pol?tica y la t?cnica occidentales.

El estado de Israel es la civilizaci?n occidental y t?cnica a la conquista de Oriente. Los pueblos pobres han emprendido la guerra tricontinental contra las naciones ricas, contra los gigantes industriales, para no ser aplastados por las botas y las m?quinas, como insectos. Comprenden ?y cada vez comprender?n m?s claramente- el papel capital jugado por el Estado sionista en la defensa de una inhumana civilizaci?n t?cnica. Todo revolucionario debe ver claramente que la destrucci?n del Estado sionista es el camino m?s corto a la revoluci?n mundial.

El Estado sionista es el basti?n capitalista e imperialista dotado de la m?s grande capacidad de resistencia, ya que dispone de un arma psicol?gica m?s eficaz que todas las bombas del mundo: la acusaci?n de antisemitismo que lanza contra todos aquellos que lo atacan. El imperialismo jud?o es, de manera diferente, mucho m?s cori?ceo que el imperialismo norteamericano: es por eso que ?ste ?ltimo apoya al primero, quien le sirve de fachada moral. Y es por ello que todo revolucionario que no tiene el valor de ser antisionista, que teme pasar por antisemita, hace el juego al imperialismo y lo vuelve indestructible. No ser? posible destruir el imperialismo sin destruir el Estado sionista.

Asegurar el derecho a la existencia del Estado de Israel es asegurar el derecho a la supervivencia del capitalismo, del imperialismo, del colonialismo, de la tecnificaci?n y la mecanizaci?n occidentales, que suprimen a la Humanidad, que la aplastan.

(1) El barco Exodus 1947, con 4.500 refugiados jud?os a bordo, sali? en julio de 1947 del sur de Francia hacia Palestina, administrada entonces por los brit?nicos. Estos interceptaron el barco y lo destinaron a Haifa, en Palestina, y de all? al Puerto franc?s de Port-de-Bouc, donde estuvo anclado por m?s de un mes. Finalmente los brit?nicos llevaron a los pasajeros del Exodus 1947 a Hamburgo, Alemania, y fueron obligados a retornar a los campos de refugiados.

Tags: Nazismo

Publicado por Tepezcuintly @ 6:48  | Educacion y Cultura
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Comentarios
Publicado por Invitado
Viernes, 01 de junio de 2007 | 12:35
Me acuerdo que en el pasado hemos tratado temas como este relacionado con Israel y su naturaleza y actuar fascista-nazista. De como son racistas contra los Judios the Etiopia por ejemplo, o otros Judios de tez obscura, de toda la destruccion y nazismo que cometen contra Palestina, y como desde la fundacion de ese estado los fundadores hasta se aliaban con los Nazi en su "pelea" de consagrar a Israel como un estado Nazionista. Todo esto me hizo recordar de que en voltaire hace poco salio el reusltado de unas encuestas donde la mayoria de Judios Israelitas, en donde la mayoria de los encostados favorecian el revocarle los derechos democraticos a los Arabes Israelitas como el derecho al voto, optaran por segrecacion, sienten odio o miedo cuando se trata de los Arabes y para rematar consideran que su cultura es "superior" a la de los Arabes. Esto es grave, ya solo falta que como los gringos en Iraq se pongan a construir los gulag Arabe

http://www.voltairenet.org/article146943.htm
Publicado por Invitado
S?bado, 02 de junio de 2007 | 1:48
aun con perd?n del autor el nacionalismos es com?n a muchos,nacion=grupo de individuos que conforman una agrupacion que les es com?n lenguaje y juridicciion,relacion simple los salvadore?os aun estando en sierra leona son la la naci?n salvadore?a lo perro del
an?lisis que el jud?o arraiga toda su idiosincracia y
no la detesta, el salvadore?o vende el culo por no ser latino y todos son as? incluso el judio se mezcla por lo
que el analisis de nacioalsocialismo y los judio con los
kubits es un anhelo comun,diferencia zarigueya quien lleva
el estandarte de libertad judio=comunista nazi=Libertad
el debate queda abierto.