Un amigo nos hizo un comentario en el que nos recomendaba leer un artículo publicado en Diario Colatino y al hacerlo pedimos a su autor el respectivo permiso y una vez concedido lo hacemos ya que consideramos muy acertados sus puntos de vista en cuanto a que con la mascara de progreso se oculta la miseria que se crea en torno a dichas grandes obras.
Es una realidad que no la vemos en Viva la mañana ni en Hola el Salvador, porque lo normal es que giremos nuestra vista y nuestra mente hacia otras partes, negándonos a ver la triste realidad en que viven nuestros propios compatriotas. (
A propósito de esto leanse este interesante post en el blog Rabia contra la Injusticia)
http://rabiacontralainjusticia.blogspot.com/2007/05/tcs-campaa-de-pendejizacin-nacional.html
Y con comprar nuestro Sticker de la "familia de amor", calmamos un poco nuestra conciencia, aún a sabiendas de que esa mísera limosna no es el camino correcto para resolver los problemas de pobreza y por añadidura de delincuencia en nuestro pais.
Leamoslo y reflexionemos:
Las perversiones, obscenidades y atrocidades del progreso
Kenni Bolaños*
“Los comunistas derribaron puentes y mataron vacas en la guerra, con eso detuvieron el desarrollo del país varias décadas…” suele ser el encono de la derecha burocrática, los “editorialistas ilustres” y quienes juegan el papel de representantes de la gran empresa (cuyos dueños nunca se presentan en público), pretendiendo que quienes fueron a la guerra lo hicieron por simple locura, pretendiendo ocultar de forma tosca un sol irrefutable: la bestialidad e irracionalidad absoluta con la que la bondadosa oligarquía provocó y ejecutó aquella conflagración, sumiéndonos desde siempre en un estancamiento general y absoluto. Ellos mismos, 15 años después de finalizada la guerra, se empeñan en utilizar aquella justificación obtusa y nos recuerdan que su impune brutalidad nunca cesó.
En muchas partes del país se tiende una alfombra de progreso: carreteras, plazas bonitas entre el desierto de muchos pueblos, pasos a desnivel, lujosos edificios públicos, un puerto; la ganancia política y económica es sólo para ellos, aunque todo se pague con nuestro dinero y se nos endeude para la eternidad. Pero, que se mejoren las carreteras y se modernicen las cosas no es algo malo, podrá refutar cualquiera dado a la superficialidad, y hasta cierto punto podrá tener la razón, pero toda la historia y la realidad bajo esas “obras” es terrible:
Las últimas semanas, trabajando para una consultoría, me encontré en un paisaje espeluznante: las comunidades La Fuerteza, Sector Playa, Sector Villalta, del barrio San Carlos, Pueblo Viejo, Chiquirín, todos del municipio de la Unión. Perdone el lector la “exagerada sensibilidad” y el abuso de adjetivos, pero uno se queda corto al intentar describir realidades tan inhumanas como ésta, la que nunca podremos ver en la tele o los diarios del país.
El calor era espantoso aquella mañana, pero bueno, se trataba de una zona costera prendida siempre a la luz hiriente del astro implacable que se enquistaba; me sobrecogió un tanto el hecho de que en la playa, en lugar de gaviotas hubiera zopilotes, agoreros de tragedia y miseria, pero a medida que me internaba en los laberintos callejones de la comunidad Villalta, me fui encontrando con las “bondades” de las que se jactan con presuntuosa insistencia los ingenieros del progreso. Los Zopilotes no eran cuatro, ni diez, eran simplemente incontables, empotrados sobre chozas construidas no precisamente con bloques, sino con lata podrida, cartón y llantas. Los pasajes no están poblados de jardín, ni una tan sola flor, son anchos canales inundados de negra podredumbre, putrefacción estancada, pestilencia de excremento, cerdos, ratas, moscas. Un perro cadavérico peleaba con uno de los pájaros rapaces por un pez que aleteaba moribundo sobre el lodo. Los niños y niñas corretean descalzos entre la inmundicia. La actitud de los pobladores es la resignación, la impasibilidad; escuchando estridente perreo, viendo la liga española de fútbol. Pero, aunque muchos de ellos han aprendido que esa es la vida y que no hay por qué asustarse.
¿Es plausible tanta miseria?
¿Es perdonable nuestro silencio cómplice frente a esa desquiciada miseria?
Muy cerca, en el área costera rural, escondidos por kilómetros de muros que resguardan las plantas y recintos de la caritativa atunera extranjera, están el caserío Chiquirín, Pueblo Viejo, Playitas y otros, verdaderos desiertos a la orilla de lo que un día fue el mar de azul abundancia. Aquí no existe Estado, medio ambiente, economía, nada, ni siquiera ONG´s S. A.
Hay algo que une a estas poblaciones en la ruta de la desdicha irremediable: la construcción de la enorme alfombra de lo que será el puerto de Cutuco que terminará de borrar del mapa a tantos pequeños pescadores (los habitantes de las comunidades descritas) que ya eran víctimas de otros depredadores voraces, las grandes empresas pesqueras, protegidas ciegamente por la Fuerza naval, sin leyes ni retribuciones a nadie por rastrillar de forma impune toda la costa.
Los buques dragadores, están pulverizando toda la posible vida marina de muchos kilómetros en su afán de abrir paso al grandioso puerto que -como se dijo cuando se construyó el aeropuerto o se abrió de par en par las puertas a las maquilas de explotación impune de mano de obra-, traerá progreso a los salvadoreños, aunque sus cimientos se impongan sobre un cordón de miseria aberrante, que no exista lo más mínimo de verdadera inversión social, respeto mínimo al medio ambiente que nos queda, menosprecio absoluto por los derechos laborales y la dignidad de los explotados locales.
Se arguye que traerán turismo, pero ¿Acaso es moral el turismo de alfombra sobre contrastes tan inhumanos?.
Los mismos “beneficios” y atrocidades se pueden demostrar sobre las grandes carreteras, que a todos nos han costado tanto, los horripilantes pasos a desnivel, y de lo que tan orgullosos se sienten los gobernantes, utilizándolos de forma espectacular e inmoral como propaganda electoral permanente. Basta un paseo por barrios capitalinos como La Vega, Candelaria, San Jacinto, o los pueblos y ciudades entre las que pasan ajenas las carreteras maquilladas y los puentes de concreto, para darse cuenta la despiadada frialdad con la que se conciben, pues lo único que dejan son cadáveres de humanos y reces, víctimas de la alta velocidad de los deslumbrados que por tener un carro creen ser parte de la modernidad y con el derecho de matar a los de a pie.
En lo absoluto puede considerarse como progreso la simple construcción de estas cortinas de cemento, menos si para su montaje se ha soterrado en la punzante penuria a miles y miles de seres humanos con el determinante objetivo de las transnacionales, por quienes los organismos financieros internacionales pujan tanto, con la complicidad rastrera de los administradores del régimen salvadoreño, obligándonos y chantajeándonos para endeudarnos de manera irremediable, pues necesitan buenas carreteras, puertos y aeropuertos para la maquila de paso en que han convertido a nuestro país.
*
clubdelacultura@hotmail.com Tags: Miseria, Modelo económico
Hay un término que sugiere mucho con relación al desarrollo y al progreso de una comunidad. Es el término PROSPERIDAD. La prosperidad no se mide en términos económicos, ni en términos de desarrollo, sino que incluye también el aspecto social. Pero, para estar claro, lo social no es un término genérico, sino más bien, va hacia la comunidad. La prosperidad se visualiza así en términos más íntimos en torno a una sociedad.
Mientras no veamos a los pordioseros y miserables de nuestras ciudades como hermanos, y como tal, emprendamos acciones verdaderas para sacarlos de esa situación, no estaremos en la ruta de la prosperidad... ni mucho menos del desarrollo y el progreso, pues esto tiene que ver con la forma en la que nosotros nos sintamos parte de una sola familia.
Podemos hacer puertos, pero si no contribuye a fomentar la cohesión como nación, solo los japoneses sacarán provecho de esto...
LES ESCRIBIRE CON UN POCO DE CONOCIMIENTO DE CAUSA, PUES DESPUES DE VIVIR CASI 15 AÑOS EN SAN SALVADOR ME CASE CON UNA UNIONENCE Y DECIDIMOS IRNOS A VIVIR A LA UNION PUES COMO TENGO CARRERA TECNICA PENSE ME SERA FACIL COLARME EN LAS EMPRESAS QUE CONSTRUIRAN EL PUERTO DE ESO CASI DOS AÑOS.
FALSA ESPERANZA, ME TOPE QUE LA ATUNERA PAGA EL MINIMO Y LA EXPLOTACION ES GRANDE A LOS DESCARGADORES SE LES PAGA 0.10 CENTAVOS DE DOLAR LA TONELADA DE ATUN DESCARGADO Y CLASIFICADO Y ESA LABOR ES RECACHINBIADA METERSE A LAS BODEGAS BAJO CERO A DESPRENDER LOS ATUNES O DOBLARSE UNAS 20,000 VECES POR JORNADA PARA GANARCE UNOR 8 DOLARES, ESTA JODIDO.
LAS CANTINAS PULULAN, LA VENTA DE CRACK EN LA FUERTEZA EN MASIBA Y LA PNC SOLO VIENDO, POR SUPUESTO PROTEGIENDO LA DISTRIBUCION DE LA DROGA, ESO ME RECUERDA EL DINERO MALDITO DE ALBERTO MASFERRER Y SU CALLE DE LA MUERTE. COMO LES DIGO EL DIS QUE PROGRESO SOLO ENFERMARA A LA UNION Y SUS HABITANTES Y LAS EMPRESAS EXTRAMJERAS DEPRAVANDO EL MEDIO AMBIENTE
Este post que escribe esta cipota, hunnapuh es dedicado a muchas ciudades en el mundo. La pobreza que menciona esta en la India, en Puerto Rico, en Nueva Orleans, en Belice, en Argentina, en España, en Francia, en Inglaterra, en Somalia, en Etiopia, en Nigeria, en Bolivia, en Tegucigalpa, en Caracas, San Cristobal, Coromoto, en Lima, en Santiago, en Guayaquil, en la Rioja, en Antofagasta, Villa del Mar, las vueltas, San Jose Las Flores, Apulo, Quezaltenango, Puebla, Oaxaca, Recife, Sao Paulo, Santa Tecla, La Habana, Varadero, Chichimaltenango, Montevideo, Asuncion, Guatemala, Managua, Diriamba, Colon, El Chorrillo, David, Panama, Bogota, Medellin, Los Angeles, San Diego, Queretaro, Chihuahua, San Antoni Texas, Valladolid, Guayaquil, Quito, Santa Lucia, Puerto Principe, Mendoza, Rosario, glasgow, falluyah, kabul, kandahar.
Es la sociedad que hace el progreso, no las ideas de lastima y mediocridad. "Viendo la Liga Española" porque no hay nada...