Jueves, 10 de mayo de 2007
Imagen

Manos las de mi madre, tan acariciadoras,
tan de seda, tan de ella, blancas y bienhechoras.
¡Sólo ellas son las santas, sólo ellas son las que aman,
las que todo prodigan y nada me reclaman!
¡Las que por aliviarme de dudas y querellas me
sacan las espinas y se las clavan ellas.

Para el ardor ingrato de recónditas penas,
no hay como la frescura de esas dos azucenas.
¡Ellas cuando la vida deja mis flores mustias
son dos milagros blancos apaciguando angustias!
Cuando del destino me acosan las maldades,
son dos alas de paz sobre mis tempestades.


¡Ellas son las celeste; las milagrosas, ellas,
porque hacen que en mi sombra me florezcan estrellas!
Para el dolor, caricias: para el pesar, unción:
¡son las únicas manos que tienen corazón!
(Rosal de rosas blancas de tersuras eternas:
aprended de blancuras en las manos maternas).


Yo que llevo en el alma las dudas escondidas,
cuando tengo las alas de la ilusión caídas,
¡las manos maternales aquí en mi pecho son
como dos alas quietas sobre mi corazón!
¡Las manos de mi madre saben borrar tristezas!
¡Las manos de mi madre perfuman con ternezas!


Alfredo Espino nació en la ciudad de Ahuachapán, a las 5:00 horas del 8 de enero de 1900, en el seno matrimonial del poeta y docente Alfonso Espino y de la profesora Enriqueta Najarro de Espino, ambos descendientes de familias guatemaltecas y salvadoreñas con fuertes raíces poéticas, docentes y médicas.

Alfredo fue el segundo de un total de nueve hermanos y hermanas: Rubén (1899) y él nacieron en la cabecera departamental de Ahuachapán, mientras que Miguel Ángel, Hortensia, Aracely, Alfonso, Zelmira y Adalberto vinieron al mundo en la ciudad de Santa Ana.

Desde 1909 hasta 1914 realizó sus primeros estudios en la casa familiar y en el Liceo Santaneco, dirigido por Salvador Vides. En 1915, la familia se traslada a San Salvador. Testimonios de amigos y familiares recuerdan al adolescente modesto y sencillo, de temperamento apacible y hasta retraído, fino humorista en la intimidad y poseedor de una pasmosa memoria, que le permitía repetir verbalmente libros completos.

Además, en secuencia de la tradición familiar, escribía versos, los que mostraba a sus parientes cercanos, cuyas reacciones favorables le producían estados de timidez tales, que se pasaba días enteros escondido en los rincones de la casa.

Se inclinó desde muy joven también por el cultivo de la música, la pintura, la caricatura, el cuento de hadas y la redacción de sainetes -uno de los cuales fue escenificado en San Salvador, en agosto de 1928, por la Escuela de Declamación y Prácticas Escénicas, dirigida por Gerardo de Nieva-.

Miembro del grupo de intelectuales conocido como La peña literaria, fue amigo de jóvenes escritores como Salarrué, Quino Caso, Julio Enrique Ávila, Francisco Miranda Ruano, Lilian Serpas, Juan Ulloa y otros más, todos miembros de la pujante y renovadora intelectualidad salvadoreña de ese momento.

Fue colaborador de las publicaciones periódicas Lumen, Opinión estudiantil -órgano universitario del que fue también secretario- y Jueves de Excélsior (México), al igual que de los periódicos nacionales La Prensa, Diario Latino, Queremos, Patria y Diario del Salvador.

En 1920 se inscribió en la Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales de la Universidad de El Salvador -localizada por entonces en el costado poniente de la Catedral Metropolitana- y tomó parte en una revuelta estudiantil para evitar el alza en los precios de los pasajes de tranvía, incidente en el que muchos de estos aparatos resultaron incendiados por cócteles Molotov.

Se doctoró en la mañana del sábado 12 de marzo de 1927, cuando defendió en el ahora desaparecido Paraninfo una tesis titulada Sociología estética, publicada un mes más tarde, por entregas, en la revista capitalina Pareceres. Con Casimiro Orellana, uno de sus compañeros de carrera, abrieron un bufete en la ciudad capital, el cual resultó ser un negocio de pocas rentas, debido a la negativa de sus fundadores para cobrar tarifas altas y menos a personas de escasos recursos.

En su casa, estudios, trabajo y en sus reuniones, siempre fue visto ataviado con sus trajes completos y con sus lentes redondos, al estilo de los del actor estadounidense Harold Lloyd, una de las grandes estrellas del cine mudo de las primeras décadas del siglo XX.

En los últimos años de su vida, la negativa de su padre y madre para consentir su casamiento con ciertas jóvenes lo condujo a constantes desequilibrios emocionales y amorosos. Para mitigarlos, se entregó a largos ratos de bohemia, que lo llevaban a realizar extensas visitas a bares y prostíbulos de la capital salvadoreña.

Fue durante una de estas crisis alcohólicas que él mismo puso fin a su vida, en la madrugada del jueves 24 de mayo de 1928, en su cuarto de la casa familiar, ubicada en el costado norte del Cuartel de Infantería (ahora Mercado ExCuartel), en el centro de la capital salvadoreña.

Los rumores de la población y de sus amistades divulgaron varias versiones acerca de su acto suicida, pues mientras unas aseguraban que se ahorcó con su propio cinturón en la cabecera de su cama, otras afirmaban que ella se produjo por envenenamiento o por ingestión de una sobredosis de somníferos. Lo único cierto fue que no hubo ningún tipo de servicio religioso para los restos del malogrado poeta, lo que revelaba la típica actitud eclesiástica para los que atentan contra su vida.

Sepultados primero en el Cementerio General capitalino -donde los discursos de estilo corrieron a cargo del doctor y escritor Julio Enrique Ávila y los entonces bachilleres Manuel F. Chavarría y Rafael Vásquez-, desde hace unos años los restos de Espino fueron trasladados a la Cripta de los Poetas, en el camposanto privado Jardines del Recuerdo, al sur de la ciudad de San Salvador.
Publicado por nelsons @ 8:37  | Educacion y Cultura
Comentarios (11)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
Jueves, 10 de mayo de 2007 | 9:38
ESTE ES TU FUERTE NELSON.
COPIAR Y PEGAR, COPIAR Y PEGAR

SEGUI ASI Y TE DAMOS UNA PRESEA DORADA
Publicado por Invitado
Jueves, 10 de mayo de 2007 | 11:58
Gracias nelsons por compartirnos este poema en este día!
Publicado por Invitado
Jueves, 10 de mayo de 2007 | 13:34
gracias por promover lo nuestro, y deja que la basura continue con su diarrea mental.
Publicado por Invitado
Viernes, 22 de febrero de 2008 | 11:36
Careto florGestos con las manos Es muy importante que se encuentren este tipo de paginas por que si ayudan no co0mo otras que ni menciono , pero me alegro por que esta bonito publique despues del aguacero e ilustrenlas me apunto soy artista y dibujo muy bien gracias!!!!!!!!!!!1
Publicado por Invitado
Sábado, 08 de marzo de 2008 | 14:56
FlashCareto florGestos con las manos bueno a mi me encantan los poemas de alfredo espino y recomiendo a todas las personas que lo lean de alejandra abigail cruz sanchez
Publicado por Invitado
Lunes, 12 de mayo de 2008 | 1:55
UN SER HUMANO PUEDE PERDONAR A OTRO HASTA LA MUERTE PERO NUNCA QUE SEA FELIZ POR ENVIDIA....! ESTA ES MAS FUERTE QUE EL AMOR
Publicado por Invitado
Domingo, 14 de septiembre de 2008 | 19:29
Ojos locosey que bueno la verdad ni me importa la vida de ese maje es bueno por las tareas que ne dejan...
Publicado por Invitado
Domingo, 12 de octubre de 2008 | 19:51
Careto florhola tengo 7 años me encantan los poemas de Alfredo EspinoFlashte felicito por este sitio
Publicado por Invitado
Domingo, 12 de octubre de 2008 | 19:57
Careto florhola me llamo Karlita Hernandez me encantan los poemas de Alfredo Espino ¡felicidades por este sitio!Gestos con las manosChica
Publicado por Invitado
Viernes, 14 de agosto de 2009 | 10:58
LlamaCareto florFlashhola son super chidos los poemas y a la ves muy romanticosVacilandoChulo
Publicado por Invitado
Lunes, 23 de noviembre de 2009 | 8:20
¿Tenés algún dato más sobre Espinmo?, su dirección donde cometió suicidio, fotos de su tumba, su casa natal, en fin, algo más que pueda uno a tanta distancia obtener. Un abrazo. Enzo.