El caso de las hermanas Ernestina y Erlinda Serrano Cruz, desaparecidas en 1982 presumiblemente víctimas de un secuestro por tropas del
ejército salvadoreño en el contexto de oscuros procedimientos de venta o adopción de niños, hizo que la Corte Interamericana de los Derechos Humanos fallara en contra de El Salvador y lo obligara a declarar el 29 de Marzo como "Día de los desaparecidos por consecuencia del conflicto Armado" como bien documenta y apunta Jjmar.
Detalles de las resoluciones de la Corte se encuentran en los siguientes enlaces.
1. Excepciones Preliminares. Sentencia de 23 de noviembre de 2004. Serie C No. 118
http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_118_esp.pdf
2. Caso de las Hermanas Serrano Cruz Vs. El Salvador. Sentencia de 01 de marzo de 2005. Serie C No. 120
http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_120_esp.pdf
3. Caso de las Hermanas Serrano Cruz Vs. El Salvador. Solicitud de Interpretación de la Sentencia sobre Fondo, Reparaciones y costas (art. 67 Convención Americana sobre Derechos Humanos). Sentencia de 9 de septiembre de 2005. Serie C No. 131
http://www.corteidh.or.cr/docs/casos/articulos/seriec_131_esp.pdf
Es de hacer notar que de los seis jueces, solo uno: Alejandro Montiel Argüello disiente en cuanto a las resoluciones, menteniendo permanente oposición a los otros cinco
El secuestro de las hermanas Serrano Cruz.
Descarga del informe sobre el caso de la Procuraduría de los Derechos humanos de El Salvador
http://www.pddh.gob.sv/modules.php?name=Downloads&d_op=getit&lid=10
Ernestina y Erlinda Serrano Cruz son hijas de los señores Dionisio Serrano y Victoria Cruz, residentes del cantón Santa Anita, Jurisdicción de San Antonio de La Cruz, Chalatenango.
Ellos vivían en zonas conflictivas durante los primeros años de la década de los ochentas, Ernestina Serrano nació en el año de 1975 y Erlinda en el año de 1979.
El Ejercito Salvadoreño realizaba por esas zonas operativos de limpieza que a veces desembocaban en ataques directos a la población civil como el caso de la famosa "Masacre del río Sumpul" por lo cual la población permanecía en un estado de alerta, miedo e incertidumbre ante cualquier operativo militar del ejército.
A finales de mayo de 1982 La Fuerza Armada realizó un operativo Militar llamado por ellos como "Operación Limpieza" pero los pobladores denominaron "Guinda de Mayo" (Guinda: Prunus avium, Fruta parecido al cerezo, Carrera, Las huídas de la población civil de El Salvador, llamadas Guindas.), El operativo fué ejecutado por el Batallón de Reación Inmediata (BIRI) Atlacatl, Cuarta Brigada de Infantería y la Fuerza Aerea Salvadoreña, en los municipíos al sureste de Chalatenango.
http://es.wikipedia.org/wiki/Guinda
Cuando la Fuerza armada iniciaba un operativo militar la población civil que era acusada de ser "base simpatizante" de la guerrilla generalmente huía hacia los cerros cercanos a esconderse pues temían ser objeto de torturas o muerte.
En este contexto la familia Serrano Cruz formada por casi nueve miembros: Dionisio y María Victoria (padres) y sus hijos Fernando, Enrique, Ernestina, Erlinda, Rosa y Suyapa, esta última junto a su hijo de nueve meses de edad, salieron de su vivienda y junto a otras familias se refugiaron en lugares aledaños.
En los primeros días la familia se mantuvo unida pero en medio de un enfrentamiento entre guerrilleros del FMLN y soldados del Batallón Atlacatl se separaron, María Victoria con sus hijos Fernando de 9 años y Rosa de un año con 7 meses resultando herida la niña Rosa Serrano de un balazo en una pierna.
El resto de la familia estaban con su padre escondidos mientras pasara el enfrentamiento y ya tarde Dionisio (padre de las niñas) fué a buscar agua dejando a Suyapa a cargo de los demas, pero el ejercito se acercó y ella escondió a las niñas en un sitio mientras los demas se escondía en diversos lugares cercanos. Los soldados encontraron a las niñas y luego de discutir si se las llevaban o las dejban decidieron lo primero, siendo esto escuchado por Suyapa quien por temor a ser atacada si era descubierta no hizo ruido ni dijo nada, aunque ella no vió físicamente si las niñas eran secuestradas por los soldados.
Al regresar el padre de las niñas, Suyapa le contó lo sucedido e iniciaron una infructuosa búsqueda por los alrededores pero como el operativo continuaba tuvieron que seguir huyendo por un mes.
Al terminar el conflicto, firmarse la paz e iniciar el proceso de búsqueda de personas desaparecidas por el conflicto, la familia inició los trámites para tratar de encontrar a sus dos niñas.
Este proceso ha sido una larga lucha de los padres por recuperar a sus hijas y del gobierno por desmentir su existencia, Abajo encontrarán algunos fragmentos de las declaraciones de la familia Serrano Cruz y detalles sobre la comprobación de que las niñas si existen o existieron y si fueron desaparecidas a causa del conflicto armado.
Es imposible hablar de reconciliación, de olvidar el pasado si se quieren negar los crímetes cometidos, el gobierno de ARENA en forma prepotente se niega a pedir perdón por sus vejámenes al pueblo salvadoreño asi como el FMLN prefiere ignorar y dejar en el olvido a los suyos, de esta manera el conflicto persiste sin que se resuelva, sin que se den las condiciones para asumir, pedir perdón y enmendar los errores y abusos cometidos durantes los Tiempos de Locura que vivimos los salvadoreños en los ochentas,
Debemos conocer nuestra historia para aprender de ella para no repetir los mismos errores una y otra vez, por eso el pueblo salvadoreño parece condenado a la maldición de Sisifo, cargando con sus mentiras una y otra vez sin que podamos salir del agujero en que nos encontramos.
Nota Posterior:
Recordemos que el tema siempre causa y causará controversia:
http://soysalvadoreno.blogspot.com/2006/03/gobierno-el-caso-serrano-los-hechos-ii.html
http://hunnapuh.blogcindario.com/2006/03/00517-llamado-de-solidaridad.html
http://quejoder.wordpress.com/2006/03/14/
http://hunnapuh.blogcindario.com/2006/03/00541-sobre-el-caso-de-las-hermanitas-serrano.html
http://luterano.blogspot.com/2006/03/salvadoran-governments-non-apology-to.html
http://luterano.blogspot.com/2005/03/serrano-sisters-international-judgment.html
Fragmento de la Declaración de Suyapa Serrano Cruz tomado en la Procuraduría de los Derechos Humanos de El Salvador:
“(...) A los cuatro días de haber salido de su casa, fueron alertados que debían retirarse del lugar porque se acercaba el Ejercito, por lo que la mayoría de los que ahí se encontraba salieron rumbo a Chichilco; su padre, sus hermanos Ernestina,
Erlinda y Enrique, junto a ella y su hijo, se quedaron en ese lugar debido a que había disparos y bombardeos, por lo que se escondieron en el monte; en horas de la tarde las niñas pidieron agua, por lo que su padre le pidió que se quedara con las niñas
mientras él y Enrique buscaban el agua. Momentos más tarde, escuchó que se acercaban los soldados, por lo que dijo a Ernestina, que era la mayor, que se escondiera junto a su hermanita, ya que si las encontraban por ser niñas no las matarían, que ella se retiraría un poco porque si la encontraban la iban a matar, pero que estaría cerca. Ella se había escondido cerca del lugar en que estaban las niñas y escuchó cuando los soldados encontraron a las niñas, las que lloraban; uno de los soldados preguntó si se las llevaban o las dejaban ahí, comentaron que el helicóptero llegaría hasta el siguiente día, luego de una discusión decidieron llevárselas;
también escuchó que dieron la orden de rastrear el lugar para ver si encontraban más personas escondidas, pero no llegaron hasta donde ella estaba. Cuando oscureció se presentó al lugar donde había dejado a las niñas, pero no las encontró por lo que se
dirigió hacia abajo, encontrando a su padre en el camino, quien le preguntó por las niñas y ella le dijo que no estaban en el lugar donde las había dejado, pero su padre insistió en que podían estar dormidas por lo que fue a buscarlas nuevamente, al no encontrarlas le reclamó por haberlas dejado, ella le explicó que el niño lloraba y se alejó para que no los ubicaran (...)”
Fragmento de la Declaración de José Fernando Serrano Cruz:
“ (...) Que durante el conflicto armado su familia residía en el Cantón Santa Anita, del municipio de San Antonio La Cruz, Chalatenango (...) En el mes de mayo de mil novecientos ochenta y dos, su padre Dionisio Serrano les manifestó que pobladores del sector habían dado aviso que iba a entrar un operativo militar, y que este se iba a extender hacia Sumpul, Arcatao y que tenían que abandonar sus viviendas, que ese operativo era conocido como “Guinda de Mayo”. A raíz del operativo militar, a finales del mes de mayo (el dicente en ese momento tenía nueve años de edad) juntamente con su familia, su mamá María Victoria, su papá Dionisio, sus hermanas Suyapa, Ernestina, Erlinda y Rosa, salieron de la vivienda a huir, ya que ese día los aviones y helicópteros comenzaron a sobrevolar en la zona; en igual forma los......
“(...) Que ciertamente en una fecha que no recuerda, pero si en el año de mil novecientos ochenta y dos cuando el conflicto bélico en El Salvador estaba en su apogeo; que la dicente juntamente con su padre Dionisio Serrano (fallecido) juntamente con sus hermanas Ernestina Serrano y Erlinda Serrano, salieron de su casa de habitación que tenía en el cantón Santa Anita jurisdicción de San Antonio de la Cruz, huyendo de la guerra y debido a los constantes operativos del ejército; que a los tres días de haber salido de su casa huyendo llegaron al cantón los Alvarenga jurisdicción de nueva Trinidad, exactamente en un monte pues en el monte les tocaba dormir; que esto fue a la mañana del tercer día en que estaban en el monte, su papá fue a buscar agua, y la dicente se quedó en ese lugar, juntamente con sus dos hermanas; que como se oía grandes balaceras alrededor de ellas, que debido a que Erlinda era la más pequeña lloraba al oír la balacera, y además pedía agua; ella le decía que no llorara que su papá ya le iba a traer agua, pero los disparos se oían más cerca y más fuertes, le entró temor a la declarante, y se fue de ese lugar a más de una cuadra, quedándose sus hermanas escondidas en un matorral; que la declarante también se escondió y al momento oyó que como plática de hombres, ella está segura que los que hablaban eran los del Ejército, porque ellos eran los que hacían las grandes balaceras, mientras que la guerrilla no hacía tales cosas, es decir las balaceras; que antes de que el ejército llegara donde estaban sus hermanas, y desde el lugar donde se encontraba oía que Erlinda lloraba, pero que cuando se oyó la voz del ejército ésta dejó de llorar; que seguidamente la declarante sintió que cerca del lugar donde ella se encontraba se oían pasos y la bulla de los soldados que gritaban, pero no los vio porque le dio temor a que le fueran a hacer algo, y se escondió mas ni intentó moverse por no hacer ruido, por otra parte el monte estaba espeso y no había visibilidad, razón por la cual no vio que se llevaran a sus hermana; que cuando el ejército se fue, y como era como una hora de las doce del día, buscó a sus hermanas y no las pudo encontrar no obstante haberles hablado por sus nombres, que la dicente al no encontrar a sus hermanas se fue a buscar a su padre pues tenía más o menos noción a donde había ido éste a buscar agua, y fue así como encontró a su padre arriba de una quebrada no sabiendo que distancia, pero que había más o menos media legua, quien estaba en compañía de otro hermano de la declarante José Enrique Serrano (fallecido), quien al nomás verle le preguntó por las niñas (sus hermanas), y le contó lo que había ocurrido; que no obstante eso ya horas oscuras juntamente con su padre las fueron a buscar nuevamente pero no las encontraron; que en vista de ello se regresaron para su casa de habitación nuevamente con su padre y su hermano, no teniendo durante ese tiempo noticias de sus hermanas; que más o menos al año estando ella en Honduras con su mamá, pues a su papá lo mató un avión a pura metrayeta (sic), a los tres meses de desaparecidas sus hermanas, tuvieron noticias que sus hermanas habían sido entregadas a la Cruz Roja Internacional, lo que supieron por medio de una señora de nombre Esperanza Franco (...) pues esta señora les dijo que esto lo había visto aquí en Chalatenango, es decir cuando eran entregadas sus hermanas a la Cruz Roja...”
La existencia de Ernestina Serrano Cruz y Erlinda Serrano Cruz
En vista de las actuaciones fiscales y judiciales que pretenden desvirtuar la existencia de las hermanas Ernestina y Erlinda Serrano Cruz y atribuir un fin pecuniario a su madre, señora
María Victoria Cruz Franco; no obstante que, para esta Institución, su existencia ha sido incuestionable desde que inició su conocimiento del caso en el año de 1996, dadas las actuaciones descritas previamente en el presente informe y las irregularidades también señaladas, se realizaron diligencias de investigación con el objeto de documentar la existencia o inexistencia de las niñas.
A continuación, se detalla el resultado de tales investigaciones por parte de la PDDH:
El día 17 de febrero de 2004, la señora Felicita Franco viuda de Romero, rindió testimonio 46 a esta institución, manifestando haber conocido a la señora María Victoria Cruz Franco desde que tenía la edad de 15 años, cuando ella vivía junto a su familia en el cantón Los Franco de Nueva Trinidad. Expresó que conoció a los hijos de Victoria hasta el año 1980, fecha en la que se trasladó a vivir a la ciudad de Chalatenango, agregando lo siguiente:
“...Que es partera autorizada, dedicándose a esto desde aproximadamente el año de mil novecientos setenta y cinco, que atendió en dos oportunidades a María Victoria, la primera vez al nacer una niña que lleva por nombre Ernestina, y por segunda vez, la atendió cuando nació un niño de quien no recuerda el nombre. Ernestina era una niña morena, cara redonda, de quien fue madrina de bautismo por habérselo pedido el padre de la niña; el bautismo se realizó en Manaquil del Municipio de Nueva Trinidad, cuando la niña tenía aproximadamente dos meses de edad, siendo celebrado por el Párroco de San José Las Flores en una fiesta de San Antonio, de nombre Eduardo Alex Propagua. Agrega que veía a la niña cada ocho días, cuando pasaba vendiendo; que dejó de ver a la niña cuando tenía como cinco años, esto fue cuando se vino a vivir a Chalatenango, cuando empezó la guerra.”
La señora Felicita Franco afirmó haber tenido conocimiento de la desaparición de las niñas, en el año 1982, expresando sobre ello, lo siguiente:
“Aproximadamente en el año mil novecientos ochenta y dos, cuando regresó de visitar a un hijo que se había ido para Honduras, sus hijas Evangelina y Pedrina le contaron que decían que a la Cruz Roja habían traído a unas niñas y que al parecer dos de las niñas eran hijas de su comadre Victoria; que era frecuente que a la Cruz Roja trajeran niños que después se llevaban, porque los padres no podían acercarse a
reclamarlos.”
46
Testimonio rendido a esta Procuraduría en Chalatenango, a las 14:00 horas del día 17 de febrero de 2004.
47
La señora Catalina Serrano de Serrano, manifestó a esta procuraduría el día 16 de julio de 2004, que su esposo de nombre Salomé Serrano era hermano de Dionisio Serrano, padre de
Ernestina y Erlinda, que vivió aproximadamente a un kilómetro de distancia de la casa de Dionisio y Victoria, a quienes frecuentaba todos los días, afirmando haber conocido a los hijos de la pareja, entre ellos: Tina y Erlinda.
Expresando lo siguiente:
“...eran vecinos de Victoria y vivían aproximadamente a un kilómetro de distancia, frecuentándose todos los días, que ella y su familia salieron de la zona yéndose a vivir al cantón La Cañada, municipio de Arcatao, en el mes de mayo de 1980, es decir, después de la muerte de Monseñor Romero. Que en esa época conoció a los hijos de Dionisio y Victoria, que eran: Marta, Suyapa, Arnulfo (que es el mismo Aurelio), Enrique, Fernando, Tina (Ernestina) y Erlinda. Que aproximadamente en el año de 1981, Dionisio y Victoria llegaron con sus hijos a la Frontera, luego llegaron a un refugio en Peña Blanca, lugar donde ella se encontraba. Agrega que doña Victoria llegó embarazada, siendo ella quien atendió el parto donde nació Rosa. En ese lugar vivió Victoria unos meses, posteriormente Victoria regresó con sus hijos al cantón Santa Anita”.
La señora Catalina describió a Ernestina con las siguientes características:
“...recuerda que Tina era de piel morena clara, pelo colocho [ondulado o risado], color castaño casi rubio, y además que ella le pedía esa niña a Victoria cuando [ella] llegó a Peña Grande...le decía que se la dejara para criarla, y Victoria le dijo que el
papá no quería...”
En su testimonio, afirmó que se trasladó a otro refugio ubicado en el cantón San José de Honduras y posteriormente a Mesa Grande. Donde posteriormente llegó Victoria en compañía sus hijos: Marta, que llevaba a sus hijas Lucita, Sara y Jacinta; Suyapa, Fernando, Enrique, Rosa y Oscar, este último de meses de nacido. Asimismo, dijo recordar que Victoria lloraba mucho y lamentaba haber perdido a sus niñas, su esposo y su nieto.
En la entrevista realizada a la señora Catalina Serrano se le preguntó sobre el parentesco entre el señor Antonio Miranda Castro y la señora Victoria Cruz Franco, refiriendo la entrevistada que eran hermanos paternos, pero que se enteraron del parentesco hasta que eran mayores de edad, afirmando que no conocía que el señor Miranda tuviese una relación familiar cercana con la señora Victoria Cruz.
También se recibió el testimonio de la señora Aminta Morales Franco
, quien manifestó ser sobrina de la señora Maria Victoria Cruz, quien adujo que en 1980 vivía en el Barrio el Calvario y su tía en Santa Anita, a quien visitaba cada 8 ó 15 días y, sobre las niñas
manifestó:
“...Que conoció a Tina y Erlinda, hijas de su tía Victoria y que una de ellas tenía aproximadamente 7 años... que Tina era de piel blanca y se parecía a Aurelio, el pelo era ondulado y color amarillito y de Erlinda no recuerda como era porque
estaba más pequeña...”
Respecto a los hijos de su tía Victoria Cruz a quienes conoció hasta 1980, manifestó:
“...que su tía Victoria cuando vivía en Santa Antia, estaba con sus hijos Marta, Suyapa, Aurelio, Enrique, Fernando, Tina y Erlinda. Posteriormente conoció a Rosa, ya que cuando vivían en Santa Anita no había nacido...”
La señora Jesús Marín Franco, también testificó a esta Procuraduría haber conocido a las niñas Ernestina y Erlinda Serrano Cruz, hijas de Dionisio Serrano y Victoria Cruz, a ésta última la conocía desde que eran niñas. Sobre los hijos que procreó la pareja y que ella conoció hasta 1980, fecha en que se fue a vivir a Guanigiquil, del municipio La Virtud de Honduras, mencionó a los siguientes: Marta, Suyapa, Socorro, Irma (las ultimas dos murieron tiempo después de nacidas), Enrique, Fernando, Tina [Ernestina] y Erlinda.
Agregó que posteriormente nacieron Rosa y Oscar.
Sobre las niñas Ernestina y Erlinda, dijo haber tenido conocimiento que cuando Victoria se fue a vivir a Peña Blanca, tuvo [las “tuvo” en cuido] a Tina y Linda [ambos diminutivos de Ernestina y Erlinda] con una señora de nombre Catalina, a quien le dicen “Catocha”.
Asimismo, describió a Ernestina de aproximadamente seis años de edad, piel trigueña [morena clara] y, a Erlinda de piel blanca y de aproximadamente tres años de edad.
La señora Marín Franco, también, afirmó que cuando Victoria llegó a Mesa Grande, en Honduras, ya no llevaba a Ernestina y Erlinda, comentándole en esa oportunidad que las había perdido en el operativo “guinda de mayo”.
(Textos en letras color azul tomados de el siguiente Enlace):
http://www.pddh.gob.sv/modules.php?name=Downloads&d_op=getit&lid=10
Tags: conflicto salvadoreño, ejército, desapariciones, justicia
Hasta cuando permitira el pueblo este estado de cosas?, mientras exista la impunidad para los que gobiernan/dueños de este pais, y el pueblo no levante la cabeza y reclame contundentemente justicia, no se ve muy claro la cosa!