¿Existe política migratoria en El Salvador?
Nos mandás dolaritos!
Un tema importante de la actual agenda congresional norteamericana es el tema migratorio. Hay en la mesa varias propuestas, pero la clave está en la posibilidad de un acuerdo bipartidista.
Todo parece indicar, que una salida sería posible al encontrar una intermediación entre dos posiciones extremas: la amnistía total y la deportación masiva. ¿Dónde se encontrará el punto medio o de equilibrio? es la clave del asunto.
Para lograr una nueva ley hay poco tiempo. Los períodos de sesiones del congreso norteamericano son cortos, el tema es difícil de concensuar y las elecciones presidenciales se acercan. Personalmente tengo dudas de que se logre algo en tan corto tiempo. Pero no pierdo las esperanzas.
Pero mi pregunta de fondo es
¿Cuál es la política migratoria de nuestro país? Todos sabemos que dependemos de las remesas. No solo los pobres que se benefician directamente de ellas. También los poderosos grupos económicos tienen centradas sus mayores expectativas de ganancias en este sector, que consume de mil formas los fondos que recibe.
Las remesas benefician a ricos y pobres. Aparte está el debate de cómo se dan estos complejos procesos y las valoraciones políticas y éticas que ello conlleva. La realidad es que todos los salvadoreños nos beneficiamos de una u otra forma de estas. Nuestro país perdería de inmediato su viabilidad si de pronto dejáramos de recibir las remesas.
Por ello la pregunta se vuelve mas estratégica
¿Cuál es la política migratoria de nuestro país? Tenemos medidas y acciones, algunas correctas y otras incorrectas. Desde las vistas del Presidente Saca para implorar clemencia para con nuestros compatriotas; hasta el envío de tropas a Irak, que se nos vende cómo el precio que tenemos que pagar por el TPS.
Siempre vamos detrás de las iniciativas norteamericanas. Apoyamos o rechazamos tal o cual medida. Pero: ¿Qué proponemos? ¿Cuál es nuestra posición? ¿cómo debería de ser una ley para que beneficie a nuestros compatriotas?
Si tuviéramos una política migratoria, tendríamos un curso claro de acción coherente, en una dirección definida, con mecanismos de evaluación de sus resultados concretos. Una política sostenida en el tiempo, capaz de producir beneficios ganen los demócratas o los republicanos. Esto no significa que todo se lograría, pero tendríamos un excelente mecanismo de presión que nos acercaría mas a lo ideal.
Imaginémonos que en estos momentos los millones de salvadoreños en EUA estuvieran empujando por un anteproyecto de ley de inmigración hecho por nosotros.
Imaginémonos que el resto de centroamericanos en EUA, estuvieran con nosotros en una iniciativa migratoria regional.
Imaginémonos que nuestro gobierno, junto con los otros gobiernos centroamericanos nos sentáramos con el Presidente de México a trazar una estrategia común para favorecer a nuestros inmigrantes.
Seríamos una verdadera fuerza. Nos tendrían que escuchar. Obtendríamos muchos mas beneficios. Y lo mas importante: no solo se beneficiarían los pobres, también los grupos de poder.
Creo que a ambos nos falta visión de futuro.
Ayutuxtepeque, martes, 27 de marzo de 2007.
En este país no existe esa politica y si por casualidad existiera, no hay enseñanza mucho menos divulgación, lo que si existe es un talego de gente desempleada por eso se convierten en inmigrantes, y todo mundo los jode por desconocer sus derechos.