Nadie debe aprovecharse del asesinato de los diputados.
Este horrendo crimen no debe se servir para aumentar la polarización política o buscar sacar ventajas electorales de cara al 2009. Por ello no se vale que comiencen a especular sobre posibles autorías, que mas pareciera que constituyen amenazas veladas.
Preocupa que los periódicos guatemaltecos ya estén dando conclusiones adelantadas sobre posibles móviles políticos del múltiple asesinato, que han tenido que ser deploradas hasta por el propio director de la PNC, Rodrigo Ávila. Especialmente porque en el fondo demuestran incapacidad en la investigación científica del hecho y en querer pasar rápido la “papa caliente”.
Una cosa es tener líneas o hipótesis de trabajo investigativo, en que no se pueden descartar a priori ninguna posibilidad y otra muy diferente, es comenzar a enfatizar en una de esas líneas para sacar conclusiones interesadas.
Declaraciones, como que el crimen debe servir para que el FMLN apruebe los créditos, son absurdas, esto es quererse aprovechar de la tragedia. Es como que me aproveche de la muerte de un pariente y comience a pedir dinero a los que llegan a mostrar condolencias.
Comenzar, de manera irresponsable a querer ligar el crimen con las protestas en la última plenaria cuando se trató de imponer el decreto de Hijo Meritísimo para Roberto d’Aubuisson o con el comunicado de la UCA, demuestra que se quiere orientar a conveniencia los móviles del hecho.
Hasta hoy, este horrendo crimen ha unido momentáneamente las distintas fuerzas políticas. De manera unánime acordaron los tres días de duelo nacional. Se ha reflexionado sobre la necesidad de bajarle volumen al debate político y buscar algunos acuerdos razonables. Esto es positivo y podría ser en medio de esta tragedia, un indicio esperanzador.
Pero, de eso, a querer aprovecharse de los tristes acontecimientos hay una gran distancia.
Todavía están a tiempo de corregir, ojala lo hagan.
Ayutuxtepeque, miércoles, 21 de febrero de 2007
Comencemos a decirle al Sr. Presidente del ARENA (que en sus ratos de ocio es presidente de El Salvador) que no comience el a polarizar el panorama.
Con su jueguito de palabras, su afamado driblin, y culebrita macheteada comenzó a acusar al "comunismo internacional" de el hecho.
Ya sabes a donde estan tirando ¿vea?
Tal parece que el ultimo que comento, leyo el articulo, mas no lo entendio, vea...

Comencemos a decirle al Sr. Presidente del ARENA (que en sus ratos de ocio es presidente de El Salvador) que no comience el a polarizar el panorama.
Con su jueguito de palabras, su afamado driblin, y culebrita macheteada comenzó a acusar al "comunismo internacional" de el hecho.
Ya sabes a donde estan tirando ¿vea?
Se debe comenzar por deplorar la muerte de tres salvadoreños, a pesar de que representan un sector que desprecia al resto. No es posible vivir de esa manera. Pero hay que estar claro de que el crimen pudo haber sido hecho por la delincuencia común como por la delincuencia organizada. Y los móviles también pueden ser circunstanciales como premeditados. Acá, por ejemplo, casi todos los asesinatos son atribuidos a las MARAS, pues la PNC es incapaz de resolverlos y de detenerlos, que es lo que más importa. Y, lejos de deplorar la muerte de estos últimos, nuestras autoridades quieren aparentar de que es un proceso natural, de depuración social, si se quiere interpretar. Claro, la muerte es algo terminal y ya no contaremos con esos hermanos salvadoreños en nuestro quehacer diario. Esto no puede continuar así, ni se debe continuar con achacar o sospechar de los que no están conmigo o con los otros.
correccion,
fueron cuatro los que murieron....
estoy de acuerdo, sean choferes, o diputados, son guanacos que fueron muertos en una forma inhumana. "fuera de serie", me pregunto si esos hubieran sido Ceren, Amaya o algun otro FMLNista.... El gobierno y el presidente siempre tendra la culpa, vea
El gobierno no tiene la culpa del caos en que se debate nuestra sociedad. Pero tiene LA RESPONSABILIDAD, tanto por haber conducido el estado por más de quince años y llegado a este punto. Lo que pasó en Guatemala es otra raya en el tigre, a pesar del cargo que ostentaban los tres diputados y su chofer.