“ La Captación y la expresión de lo particular constituye la propia vida del arte”...”...Mientras nos mantenemos en lo general podemos ser imitados, pero mientras nos mantenemos en lo particular y personal nadie logrará remedarnos. ¿Por qué? Porque nadie puede haberlo vivido como lo hemos hecho nosotros”
Goethe.
Muchos escritores actuales se empeñan en tratar de desfigurar y desvalidar los escritos de Roque Dalton asi como los temas dentro de su propia poesía. Entran al patio de nuestro escritor para recoger algunos cantaros con agua, escogen los que mas se acogen a su propósito sin observar la gran cantidad improntas que constituye el enorme patio de la casa que guarda la obra de nuestro escritor salvadoreño, el gigante de un país con consciencia enana, atormenta las conciencias de las élites en el poder y de los que lo asesinaron, como un fantasma que recorre en la memoria de nuestro pueblo buscando siempre encontrarlo, para seguir su camino en la larga noche.
Les relato una anécdota de una amiga que poseía una pequeña colección de libros de este escritor fue objeto de un cateo, los militares la acusaron de poseer “material subversivo”. Según me relató sonriente, ella empastaba los libros de Roque Dalton con un papel común no solo para esconder la carátula del libro, si no para protegerse en caso deseaba leerlo fuera de su casa. El soldado que entró a la habitación tumbó todos lo que ella poseía en sus estantes, tomó de revez uno de los libros de Roque Dalton, abrió las primeras páginas lo hojeo pretendiendo leer y posteriormente le preguntó a mi amiga de que se trataba este libro, ella respondió es solo un libro con poemas de amor. El soldado que obviamente no sabía leer, le preguntó en donde se encontraba el “material subversivo” apuntando con su ametralladora de llevársela si no respondía... al final los soldados, después de haber destruido y desordenado todas sus habitaciones, salieron de la casa. La misión había fracasado: no encontraron la palabra prófuga.
Esta vez Roque Dalton no se escapó de las rejas de la cárcel, se salvó de las rejas de la misma ignorancia contra la cual el también luchaba con sus palabras, que no fueron lanzadas a la hoguera.
Los libros de Roque Dalton han viajado furtivamente, sobretodo en el El Salvador. Han recorridos desde los escondites ingeniosos al ser guardarlos en el cielo falso de una casa, pasando por las esquineras, redoblando el paso detrás de un radio viejo, recorriendo debajo de la cama, subido encima de la cama cubierto por las sabanas blancas, fue refugiado detrás de la puerta, metiche entre los pantalones para leerlo en otras partes, la señoras de los mercados seguro lo guardaban y protegían hasta debajo de sus canastos. Hay quienes dicen lo vieron en el mercado de las pulgas, muy campante y tan rebelde en las mismas narices de la guardia y los militares, yo lo fui a buscar pero ya se había ido. Otros se memorizaron algunos de sus poemas, para recitarlos en algún encuentro de jóvenes poetas, pero cuando la “benemérita” Guardia Nacional se presentaba sorpresivamente para “participar” de la reunión, los muchachos y muchachas recitaban los salmos, las Aves Marías, mientras se pegaban en el pecho, invitando a los uniformados se unieran para decir: AMEN. En fin, nuestro clandestino escritor es un verdadero sobreviviente, su lenguaje se identifica y se sigue identificando con nosotros los salvadoreños, su ingenio es nuestro ingenio. Nosotros lo guardamos, lo escondimos, lo escuchamos lo quisimos, lo reímos, lo lloramos, lo buscamos, lo defendimos, por él también nos garrotearon, nos mataron y él ni siquiera se dió cuenta.
¿Por qué lo quiere tanto la gente que lo lee? Nos dijo las verdades en nuestra cara, nos encachimbo y nos hizo tan hijos de puta, pero siempre sus hermanos. El vivió una época en momentos en que se necesitaba de expresiones artísticas populares de vanguardia. Su poesía hoy criticada por los que lo prosiguieron devienen de las anteriores marejadas de cateos, quemas, y otras cosas mas que ni me acuerdo le quisieron hacer a las palabras de sus libros. Por supuesto siempre habrán detractores que tratan vanamente de quitarnos los sentimientos que el plasmo con sus palabras, su poesía aun sigue enviándoles ondas sonoras a las elites del poder, tanto asi, que me imagino se colocan sus tapones de corcho para no escuchar, como lo hacen ellos.
Hay quienes no están de acuerdo con sus expresiones tales como:
¿Para qué debe servir
la poesía revolucionaria?
¿Para hacer poetas
o para hacer la revolución?
Roque Dalton.
Pena total y “tristeza” que les da a los poetas de alpiste, cuando leen que era un marxista declarado. Ay, que pena declaran ellos; mientras alistan sus lapiceros para escribir sobre esto, por que entonces ya no les gusta tanto, y las palabras de Roque Dalton vuelve a convertirse en un Tabú. Muy prestos escogen de sus libretas, las notas de otros santos macumberos, los pitmans, los libros anti realidades que doblegan, con interpretaciones tales como: “el arte por el arte.” Intentando subordinar la poesía a los pensamientos políticos afines a sus propios credos. En otras palabras quieren desvalidar los sentimientos de sus expresiones. Asi nos dicen pues, que el arte debe ser libre, libre de todo contenido que no inspire un movimiento constante de cambio, libre de las doctrinas que a ellos no les parece, y se les hace muy difícil la tarea al tratar de descalificar la obra a partir de una evaluación ideológica, para tratar el tema de la poética, por qué la obra misma es una expresión amalgamada que nace de esa misma unión, sin subordinar la belleza misma a una expresión ideológica, pero si a su testamento reflexivo hacia nosotros, esa conversación es eficaz por enfrentarnos a nuestras verdades, y lejos de quedarse escribiendo sobre nuestras crisis humanas, se abre con respuestas y propuestas, que aun se encuentran vigentes, pues siguen vigentes las ideas liberales que él en su momento refutó.
Y siguen tan vigentes hoy mas que nunca cuando nuestra realidad se ha agravado tanto, cuando nadie tiene nada más, dentro de la poesía salvadoreña, para ofrecer pensamientos alternativos y buscar soluciones a los problemas que son el reflejo del ayer en el hoy que hoy vivimos. Posiblemente algunos poetas aun se salvan de lo que hoy expresó.
Regresando de nuevo a la cuestión de la experiencia surgen las preguntas nuevamente.
¿Quien dentro de la poética y literatura salvadoreña le puede responder a las circunstancias de la historia y la experiencia como el mismo la sufrió y la vivió?
¿Tendrán otros poetas la oportunidad de vivir esa historia y llegar a diferentes conclusiones? Eso les es imposible, esa es una experiencia única y particular en el tiempo, impresa por la experiencia en los poros de la vida, formación del caracter del poeta. No podrá repetirse esa mente ni esa experiencia en otra historia, esos fueron sus zapatos y los supo imprimir en el papel para hacer surgir las preguntas y respuestas en nosotros, con acción y con palabras. Verbo escrito en su único camino.
Las soluciones de hormiga propuestas por Masferrer que la “intelectualidad guanaca” se encuentra levantando de las petrificadas alacenas para amortiguar nuestros problemas, en su momento fueron derrotadas por propuestas firmes acertivas y reafirmadas al interno de su propio pensamiento, y es el pesar de los poetas que critican su obra el hecho de querer conciliar el pensamiento de Dalton con lo que ellos se conforman como camino alterno, sin propuestas a la misma poesía liberada que no solo se atreve ni se conforma con enfrentarnos ante la sociedad si no también nos invita a cambiarla en forma radical y mucho mas realista, al mostrarnos lo que somos y lo que debemos ser.
Aun asi, estas viejas “conversas academias literarias” han creado teatros, centros de estudios “literarios” donde ellos y la ”inteligencia guanaca”, si pueden y tienen el derecho de plasmar sus ideas, con “pingue” apoyo de la maquinaria propagandística oficial. Claro está, que si ellos utilizaran los mismo argumentos que usan para intentar descalificar las palabras de Roque Dalton, todos sus libros mismos deberían pasar bajo ese “reglamento”, de identificar el arte como un elemento “neutral” dentro de la sociedad que lo manifiesta, lo cual deja sin temas al arte, y la auto-destruye. Por qué al final lo que se plasma en las letras deviene de relaciones sociales, humanas, de contextos históricos que no pueden ser desdeñados, estas forman parte de las vivencias de las personas que lo escriben.
¿Donde quedaría Sheakespeare escribiendo las tramas y las conspiraciones entre reyes, Donde Balzac y Dante Alligueri, Homero, donde quedaria Bertol Brecht, y otros?
A Roque Dalton no pueden remedarlo, menos desbancarlo. Goethe ya lo defiende desde antes, Roque Dalton expresa la captación de lo que es particular, su vivencia en un momento de la historia tanto a nivel nacional como personal, y esa razón tan poderosa nadie podrá negarla. Deben comprender que lo que el vivió nadie más lo puede haber vivido, ni sentido, para generar esas mismas fuentes de su propia expresión literaria y poderoso pensamiento.
Las “academias literarias” creadas por los mismos que antes enviaban a quemar sus libros aun no le encuentra el lado al asunto, tratan de jugar con los escritos de Roque Dalton, descifrar el cubo de Rubik pero no le hallan lado, por que así se ganan los frijoles, escribiendo para la Prensa Gráfica, El diario de Hoy, y la Telecorrupción salvadoreña. Pero no le encuentran lado por que no leen el corazón, la médula total que propicio sus razonamientos. Por eso escogen sus escritos con temor, y desean darnos unos cuantos cantaritos de agua, elegidos de la totalidad de su obra, para fragmentarla.
Lo mas gracioso es que entre mas cantaritos lea la gente mas quieren saber de toda su obra. Roque Dalton es un sentimiento relacionado con nosotros, la sociedad, nosotros lo queremos lo escondemos, lo guardamos y a veces también nos encachimbamos, como hijos de la patria prostituida como él mismo nos llamó, al nombrarlos hijos de puta, pero siempre solidario con los que consideraba sus hermanos. Su pensamiento y su ingenio aun siguen vigentes, como también las experiencias plasmadas para dejar el legado y romper con el tradicionalismo liberal con alma conservadora, romper las cadenas que desean desligar la poesía y el arte, de la realidad humana y su experiencia y captación, dentro del contexto histórico-social que la explora, genera y regenera para buscar, llegar y ser, sencillamente indestructible.
Y me llamarán el escrutador.
El más apto para ser odiado.
Roque Dalton