Recuerdo que tenía como 10 o 12 años mi padre tenía un pickup viejo con barandas en la cama con el que ibamos a paseos, donde los abuelos o a cualquier parte, viajando mis hermanos y yo en la cama del mismo.
Un día de enero, cuando aún estabamos de vacaciones, lo cubrió con una lona verde parafinada, puso un par de colchones, armó maletas y mi familia junto a una tía fuimos rumbo a Guatemala, específicamente a Esquipulas y esto nos fué mencionado en la víspera, con el esperado y lógico desvelo por la emoción.
Para nosotros era algo excitante ya que era la primera vez que salíamos del pais y la primera vez también que no ibamos en un lugar que no fuera nuestra casa o la de los abuelos.
era este solo que Azul...y viejo.
Llegamos al pueblo que era pequeño y sucio, luego recuerdo que hicimos "una cola" (fila india)de los cien mil diablos para ver a una imagen negra que en mi sano juicio de niño de 12 años no justificaba de ninguna manera el sacrificio que había realizado ni los coscorrones que me habían propinado para "mantenerme en juicio" y desde entonces juré que mi religión personal prohibiría expresamente y bajo pena de arder en los mas pavorosos infierna el "Hacer cola", desde entonces le tengo odio a las "colas", ya sean de bancos, de instituciones estatales, de Buffetes, de reparto de cualquier cosa, tanto es asi que a veces me he quedado sin lo que están dando por esperar a que "la cola" se disminuya lo suficiente como para esperar unas 5 o 6 personas como máximo, los terrores y odio que tengo por "las colas" los he expresado en el cuento sobre un día en las oficinas del estado.
El resto del viaje fue de lo mas agradable salvo que para pernoctar en la ciudad de chiquimula, mi Padre alquiló un cuarto en una pensión y ahi durmieron mi tía, mi madre y mis hermanos, en mi caso por ser el mas grande, me quedé con mi padre durmiendo en la cama del pick-up y cuidando las maletas de viaje y el pick-up, lo cual no fue del todo malo pues sentía que estaba como en campamento.
Sin embargo haciendo a un lado estos recuerdos infantiles que no vienen a cuento detallar, lo que les quería comentar es sobre la tradición que se cumple desde las épocas de la colonia en la ciudad de Esquipulas: La peregrinación para ir a ver y venerar el famoso Cristo Negro de Esquipulas.
El Municipio de Esquipulas está situado en la parte sur-oriental del departamento de Chiquimula, República de Guatemala y el lugar era habitado por indios muy devotos de sus propios ritos religiosos y al sufrir la conquista y colonización, se convirtieron al cristianismo con el mismo fervor con que seguían su religión tradicional, y como carácterística básica del sicretismo católico hacia las religiones que ellos eliminaban, implantaron la veneracion de imágenes representativas de los principales actores de la trinidad, es decir en este caso Jesus crucificado, por lo que ahorraron y reunieron los suficiente para hacerse una imagen a la cual podrían venerar.
Esta imagen fue tallada por el escultor Quirio Cataño y fue llevada a Esquipulas en el año 1595, luego de una peregrinación de casi 5 meses por todos los pueblos por los que pasaba dicha imagen y que a solicitud de los habitantes de cada pueblo y ciudad en transito se quedaba uno o dos días en "devota veneración", esto fundó la idea en la gente de replicar dicho viaje en las peregrinaciones a esquipulas a visitar la mencionada imagen, lo que se constituyó en una costumbre casi oficial de la zona.
Dicha peregrinación fue adquiriendo fama y cada vez mas y mas gente católica hace por lo menos una vez en su vida la visita al Cristo Negro de Esquipulas, convirtiendose en un lugar muy similar a la Meca de los musulmanes, ya que la cola para ver al cristo negro es inmensa casi siempre pero no por eso deja de llegar la gente y en los momentos actuales creo que es la cosa mas rentable que existe, ya que Esquipulas se ha convertido en una auténcia metrópoli del comercio religioso con muchas facetas mas que exploraremos en el viaje que tuve la oportunidad de realizar el pasado domingo luego de mas de treinta años de haber ido por primera vez.
Pero estos detalles los daremos a conocer en la segunda parte de este comentario y aclaro que aunque siempre que he hablado de lugares y costumbres me refiero a los estrictamente salvadoreños, en este caso haré una excepción porque en realidad Esquipulas es una ciudad tan salvadoreña como lo es San Miguel en el sentido de que ha sido visitada por salvadoreños casi en un 75% de la población total.
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Me acuerdo cuando fui con mi abuelita y me obligó a estar con ella en esa larga cola, para ver a papa chuz negro que a mi solo me dio miedo porque nunca había visto un cristo negro.
Que bonitos recuerdos.
Eso es lo raro de todo. Que ver a un cristo moreno deberia de ser la norma no la excepcion. Porque Jesus era moreno, algo bajito, pelo negro, no cafe y ojos azules como los xenofobicos Europeos querian hacerle pensar al mundo.
Jesus es Judio.
Piel blanca, pelo bien negro, narizon, bajito, gran barba y rizos a los lados, pues esa era y es la moda.
Cristo no es negro.
El color negro para hacer esta figura de cristo, por los españoles conquistadores, fue específicamente con la idea de atraer a los indigenas hacia la religión, para que no lo sintieran extraño, es decir que desde esa época ya existía la manipulación propagandística, je, je, je...