Jueves, 14 de diciembre de 2006
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Este art?culo, le va al dedillo a un cipote con pa?ales que anda por estos lares, y tambi?n a muchos que hoy en d?a se convierten en elementos que influyen negativamente en la vida y realidad nacional salvadore?a.

Una dinast?a de personas "apoliticas" que muchas veces se dan el gusto de tratar de explicarnos sobre las clases pol?ticas, y los problemas sociales y aun mas, se animan algunas veces hacer cr?ticas, pero sin tomar lado ( eso dicen: ni con uno ni con otro, solo con mis huesos ) y finalmente, cuando entran a la realidad, optan finalmente por defender el mismo sistema que recrea y procrea el sistema corrupto que ellos manifiestan no aceptar, sea pues que al momento no lo sepan pero cuando les toca, sacan las u?as y toman un lado, transformandose completamente a la direcci?n que mas les conviene.

Lo dije antes, en el tema:

Pasividades: El valeverguismo de nuestro tiempo.

y
Aves Raras en El Salvador: Los valeverguistas.

Ahora les traigo este otro art?culo interesante. Espero que no se repita, la frase: who give a f****

Gestos con las manos

bye bye.



Las clases medias son irremediablemente est?pidas en pol?tica


Por: Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info) (Fecha publicaci?n:30/11/2006)

Las clases medias, siempre, en cualquier lugar del mundo, en t?rminos pol?ticos son un fiasco, tontas, banales.

Se mueven entre dos polos contradictorios, antit?ticos: no son propietarias de gran cosa, de medios de producci?n concretamente. Y tampoco est?n en una situaci?n de todo desposeimiento como las clases m?s humildes, campesinos u obreros industriales. Realmente est?n en el medio del hurac?n de la lucha de clases. Estar en el medio es lo que las torna, justamente, un producto indefinido: demasiado pobres para sentirse arist?cratas, demasiado ricos para sentirse pueblo, para sentirse plebe. Su lugar social es casi imposible: un poco de cada cosa, pero sin ser nada en definitiva.

Lugar tr?gico, inc?modo, pat?ticamente conmovedor. ?Qu? son realmente las clases medias? Son un poco de cada cosa, y por tanto no son nada definido. No pueden dejar de trabajar m?s de dos meses seguido, pues si no mueren de hambre; pero jam?s permitir?an que se les diga ?trabajadores? o se les ponga en el mismo saco con ?la chusma?. Pero? ?por qu??

Profesionales, comerciantes, empleados de servicios, cuadros medios en las empresas? la gama es amplia, y por supuesto llena de matices. La pertenencia a las clases medias no se da tanto por una cuesti?n de ingresos sino de posici?n ideol?gica. Se definen, ante todo, por su conciencia de clase -o, mejor dicho a?n, por su falta de conciencia de clase-.

Un propietario de medios de producci?n -industrial o terrateniente- (o de capital financiero, acorde a los tiempos del capitalismo dominante de este comienzo de siglo) tiene mucho que perder ante una transformaci?n social: sus propiedades nada menos. Y un trabajador asalariado -o un subocupado o precarizado, para decirlo tambi?n acorde a los tiempos del capitalismo dominante de este comienzo de siglo, figura cada vez m?s extendida en nuestra aldea global- sigue sin ?nada que perder m?s que sus cadenas?, como dijera el Manifiesto Comunista en 1848. ?Qu? pierden las clases medias? Sin dudas, nada; al contrario: tambi?n se benefician con un cambio social general. Pero es tal su terror ante la perspectiva de sentirse pobres, de perder lo poco que atesoran (una casa, alg?n veh?culo, un mediano ingreso, la esperanza de un futuro m?s pr?spero para sus hijos), que ese terror ante el ?comunismo? termina siendo tragic?mico. La idea de expropiaci?n con que se mueven, aunque provoque risa, es algo real en su cosmovisi?n cotidiana. Y definitivamente les provoca horrores.

?De d?nde les viene esta ?locura? pol?tica, esta falta de comprensi?n tan irracional en estos sectores sociales? Justamente de su particular anclaje social: so?ando ser lo que no son, aspirando fantasiosamente un mundo de riqueza que, en lo real, les est? vedado, se espantan de perder lo que tienen, logrado sin dudas con grandes esfuerzos. El fantasma que persigue por siempre a las clases medias es la ca?da social, la pobreza, pasar a ser aquello de lo que escapan eternamente. Muy aleccionador es al respecto lo que en momentos de lo peor de la crisis que golpe? a Argentina en estos ?ltimos a?os, pod?a verse en carteles en m?s de alguna ?villa miseria? (barrios marginales de las grandes ciudades). Rezaba ah?, no sin una dosis de sarcasmo por parte de los eternamente despose?dos que ve?an empobrecerse m?s y m?s a toda la sociedad argentina, y habitantes hist?ricos de estos tugurios: ?bienvenida clase media?.

A partir de esa situaci?n tan particular de ser y no ser, de ser pobres disfrazados de ricos, de ser pobres con saco y corbata, de no querer sentirse asalariados -racismo mediante-, su concepci?n pol?tica est? igualmente disociada. Si bien es cierto que las clases medias tienen bastante acceso a la educaci?n y comparativamente est?n mucho m?s preparadas que los sectores m?s humildes (esto es v?lido en cualquier pa?s del mundo), no menos cierto es tambi?n que su conciencia pol?tica es raqu?tica, mucho m?s que la de los obreros o los campesinos, los ind?genas o los desocupados.

Los grandes pensadores, pol?ticos, analistas sociales y cuadros intelectuales que trazan las pol?ticas de las naciones, en general provienen de las clases medias; los sectores menos favorecidos no tienen acceso a educaci?n superior y est?n, por tanto, muy lejos de esos niveles de decisi?n. Y los magnates no se dedican sino a gozar de las rentas; para atender los asuntos de Estado o manejar las empresas, para eso est?n los gerentes (presidentes incluidos) que, en general, son de extracci?n clasemediera. As? considerado, podr?a decirse que las capas medias conocen mucho del tema pol?tico. Pero eso es una ilusi?n: los profesionales preparados en la materia pol?tica son de clase media, pero todo el sector, como colectivo, tiene un muy bajo o casi nulo pensamiento pol?tico-ideol?gico. Su vida pol?tica queda subsumida por el eterno pago de la tarjeta de cr?dito; y es en eso, pr?cticamente, como se va el esfuerzo de toda una vida en estos sectores: gastar mucho, o mostrar que se gasta mucho, y despu?s ver c?mo se cubren las deudas. Pensar que se puede retroceder en la escala social y terminar en una ?villa miseria? merece el suicidio. Y es desde las clases medias de donde surge el prejuicio respecto a que la pol?tica es ?sucia?, que es ?mejor no meterse en pol?tica? y que los problemas sociales se deben a los pol?ticos profesionales, eternamente corruptos, omitiendo as? la lucha de clases como causa final.

As?, a partir de esas circunstancias, las clases medias son el campo m?s f?rtil para que los grandes poderes manipulen su conciencia y las transformen, adem?s de consumidores pasivos, en perfectos est?pidos en t?rminos pol?ticos. Las pasadas d?cadas de Guerra Fr?a y la furiosa campa?a anticomunista que barri? el planeta hicieron bien su trabajo: no hay sectores m?s reaccionarios que las clases medias.

Para demostrarlo de un modo pat?tico, ah? est? el caso de Venezuela.

?Qui?n es la verdadera oposici?n a la revoluci?n bolivariana, a ese proceso de transformaci?n en marcha que est? devolviendo las esperanzas a todo el campo popular, en Venezuela, en Latinoam?rica y en el mundo todo? La oligarqu?a vern?cula, y m?s a?n: el establishment de Estados Unidos, que considera a todos los pa?ses de la regi?n como sus colonias naturales y que tiene en Venezuela su gran reserva petrolera. Ah? est? la verdadera oposici?n; los candidatos opositores que van a las pr?ximas elecciones el 3 de diciembre no son sino marionetas de la pol?tica de Washington. ?Pero con qu? enfrentan estos verdaderos factores de poder al proceso bolivariano? Con la movilizaci?n de la clase media.

Azuzando los fantasmas del comunismo ateo que se come a los ni?os y pone a vivir a la fuerza una familia en la sala de cada hogar clasemediero, estos sectores repiten lo que ha pasado en todo proceso popular (pensemos en Chile con Allende, por ejemplo, o la manipulaci?n de las recientes ?revoluciones? en Georgia o en Ucrania, por nombrar s?lo algunos casos): las clases medias son visceralmente manipuladas y puestas siempre en la perspectiva m?s reaccionaria y conservadora posible. A partir de sus temores irracionales a perder lo poco que tienen, se transforman en blanco perfecto para desarrollar sentimientos antipopulares, mezquinos, individualistas.

En la Rep?blica Bolivariana de Venezuela desde hace unos a?os se vienen dando sustantivas mejoras en las condiciones de vida de la poblaci?n, de toda la poblaci?n, desde los m?s humildes a las capas medias: todos, sin distinci?n, tienen acceso a mejores servicios. Y las clases medias, aunque no lo digan en voz alta, tienen un per?odo de florecimiento econ?mico como nunca: ya van trece trimestres ininterrumpidos de crecimiento sostenido. Nunca antes en la historia del pa?s se vendieron tantos autom?viles como en este a?o: 320.000 unidades (no entraremos a considerar la absurda estupidez en juego en ese consumo depredador). Y son los sectores medios los principales beneficiarios de esta bonanza. ?Pero c?mo es posible que justamente esos sectores constituyan la base -que no pasa del 30 % de la poblaci?n total, aclaremos- de toda la estrategia antirrevolucionaria, sea democr?tica (para estas elecciones), sea golpista (como en el 2002)? No hay otra explicaci?n posible que por su torpeza, por su m?s supina ignorancia pol?tica y su falta total de compromiso ideol?gico. As? como a los pueblos ind?genas se les asust? -y se les sigue asustando- con la religi?n cat?lica, a las clases medias se les aterroriza con el fantasma del ?castrocomunismo? (??) feroz, que les quitar? los hijos y los mandar? a alg?n campo de trabajos forzados. Lo pat?tico no es que hoy, siglo XXI, crean en fantasmas y aparecidos, en leyendas del ?hombre sin cabeza? o de la ?llorona? que aparece en los montes. Lo pat?tico es que crean estos cuentos pol?ticos preparados por medios de comunicaci?n que aplican la m?s avanzada tecnolog?a de punta para presentarlos, y los repitan, y se movilicen en su nombre, y salgan a la calle para parar ?el comunismo que se viene?. Pat?tico es, igualmente, que muchos de los que repiten esas cosas? tienen t?tulos universitarios, maestr?as y doctorados.

Que un arist?crata sea falto de solidaridad, reaccionario, conservador, si bien no es justificable, es comprensible: cuida a muerte sus privilegios de clase. Las clases medias no pueden -ni quieren- sentirse trabajadoras, asalariadas, uno m?s como cualquier habitante de un barrio popular. Pero ?qu? otra cosa son sino compa?eros de ruta de los humildes? ?Por qu?, entonces, esa falta de solidaridad de clase, de empat?a con los m?s excluidos que vemos tan extendidamente en las capas medias en todos los pa?ses? (Pusimos Venezuela como ejemplo, pero el fen?meno se repite en todo el mundo).

A veces puede llegar a ser un peligro m?s grande para un proceso revolucionario justamente esa tozudez pol?tica de las clases medias que la misma oligarqu?a. Con esta ?ltima est? clara su ubicaci?n. Con las clases medias se necesita un trabajo pol?tico especialmente cuidadoso, paciente, arduo: se trata de acercarlos al pueblo, no de separarlos. No son los enemigos naturales del pobrer?o, aunque a veces jueguen ese papel. Viendo la experiencia venezolana ello es palmariamente claro. Pero tambi?n es igualmente claro -y da mucha tristeza- constatar que los sectores medios son los m?s manipulables, los m?s supersticiosos y afectos al pensamiento m?gico-animista en lo que concierne al ?mbito pol?tico. Quiz? el trabajo de una revoluci?n socialista -entre tantos, no el principal, pero s? importante tambi?n- sea ayudar a clarificar tanta estupidez medi?tica que llevan en sus cabezas los sectores medios. Est? claro que el progreso humano es m?s, much?simo m?s, infinitamente much?simo m?s que tener un autom?vil, un tel?fono celular o una tarjeta de cr?dito.
Publicado por Tepezcuintly @ 15:13  | Politica
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Comentarios
Publicado por inferno_underground
Jueves, 14 de diciembre de 2006 | 16:53
Queres mi atencion? .... va toma aqui tenes un porquito... satisfecho?
Publicado por Invitado
Jueves, 14 de diciembre de 2006 | 22:50
Puta Inferno! El hecho de que seas culero no significa que seas un gran culo! Anda a jugar con barbies mejor! ja, ja, ja, !!!!Ojos locos
Publicado por Invitado
S?bado, 16 de diciembre de 2006 | 14:04
tepez: Te falta huevos o inteligencia? Creo que las dos cosas. Tenes que buscar ub articulo para decir que no tenes que ser chicha o limonada
si que sos...
Publicado por Invitado
Lunes, 16 de abril de 2007 | 14:26
MADRE PUTO LOCO , NO TE METAS CON LA RAZA SALVADORE?A . MEJOR CHINGA A TU MADRE NI SABES NADA PINCHE GUEY HIJO DE TU PINCHE MADRE llameanteUUUUUUUUUUUUUU TE VAS A MORIR PUTO .VE A JODERTE TU MISMO CABRON O AGARRATE UNA PERRA CULERO LA CHINGASTE PINCHE PERRO.