Las elecciones en Ecuador.
Ayer domingo se celebraron elecciones presidenciales de segunda vuelta en Ecuador. Todo parece indicar que el ganador, es el economista Rafael Correa del partido Alianza País. Pierde por tercera vez el magnate bananero Alvaro Noboa del Partido Renovador Institucional Acción Nacional (PRIAN).
A continuación, algunas reflexiones sobre este evento electoral y sus implicaciones:
AHORA SE DECIDE EN SEGUNDA VUELTA.
Pareciera ser que la Segunda Vuelta electoral, se está conviertiendo en la norma en la mayoría de las elecciones presidenciales de América Latina. Baste con recordar en este año las elecciones de Nicaragua, Perú, Costa Rica, Chile (diciembre del 2005), Bolivia, Brasil, para recordar algunas.
En este contexto, la primera vuelta, que en el pasado era la que decidía, ahora se ha convertido en una faceta de depuracion de multiples candidaturas, para ser en la segunda, donde realmente se decide quien es el verdadero ganador.
El caso de México, que no cuenta en su legislación electoral con la opción de segunda vuelta, el resultado ha sido una crisis post electoral, que si bien ya pasó por su face mas critica, aún no se supera completamente y golperá la legitimidad del presidente electo.
AVANZAN LOS PROGRAMAS CON VISIÓN NACIONAL Y ANTI IMPERIALISTA.
Durante este año se ha expresado en forma mayoritaria una tendencia que podríamos calificar de izquierda moderada, que está ganado las simpatías del electorado y está logrando asumir la conducción de la mayoría de los Estados latinoaméricanos.
Esta izquierda moderada, se ha caracterizado por presentar programas de rescate de la soberanía nacional, por ser críticos a las medidas neoliberales, por oponerse a los Tratados de Libre Comercio con los EUA, por volver prioritario lo social, por buscar el combate de la pobreza, entre otros.
Este pensamiento de izquierda es diferente en cada país, no se le puede atribuir aún una articulación política regional, incluso tiene diferencias que no son superables en el corto plazo. Pero representa el embrión de una nueva forma de pensamiento que surge desde las realidades nacionales, que luego irá encontrando las necesarias articulaciones regionales.
Algunas transnacionales de la información han calificado a estos gobiernos de anti norteamericanos. Pero después de las ultimas elecciones en EUA, donde la mayoría rechazó el programa de la administración Bush, no podemos calificar al pueblo norteamericano y al Partido Demócrata de anti norteamericano. Por ello considero que el término mas adecuado, sería el de calificar a estos gobiernos, anti administración Bush.
EL CASO DE ECUADOR.
El virtual ganador de las elecciones, Rafael Correa, se auto califica de ser de “
Izquierda Cristiana”, (¿?) yo todavía no tengo claro, que significa esta autodenominación, que veo ligada a grupos que se radicalizaron de la democracia cristiana en los años setenta y ochenta del siglo pasado, o a grupos sociales que surguieron de la Iglesia Católica en ese perído, vinculados a la teología de la liberación. No veo en esta ruta al Dr. Correa.
Gané!!
Posiblemente trata de hacer una síntesis entre su pensamiento religioso y político. Recordemos que se tituló de economista en las Universidad Católica de Guayaquil, estudió maestría en la universidad de Lovaina (Bélgica) y se doctoró en Illinois (EUA).
Pero en lo concreto, se
opone al Tratado de Libre Comercio con los EUA, ha prometido un gobierno
anti oligárquico, con gran prioridad en lo social. Lo mas importante es que ha ofrecido una profunda reforma política en Ecuador, que comenzaría por la convocatoria a una Asamblea Constituyente, que redacte una
nueva Constitución para el Ecuador.
Con estas promesas, que sintetizó en su lema de campaña
“El triunfo de la Esperanza”, no solo ha ganado la presidencia del país, si no que ha abierto la espectativa en amplios sectores sociales ecuatorianos. Ahora llegará el momento de hacerlas realidad.
Esto no será fácil, la fuerza de los grupos conservadores y tradicionales es grande, por menos que esto, derrocaron a
Lucio Gutierrez. Por tanto tendrá que iniciar un amplio proceso de diálogo para ampliar sus fuerzas, de lo contrario, la oposición jugará a la ingobernabilidad. La ingobernabilidad puede provocar su caída. No nos olvidemos que Ecuador ha tenido 10 Presidentes en siete años.
La verdad no quería ser presidente.
Correas debe iniciar pronto y sin mucha dilación, para aprovechar el amplio apoyo electoral, que podría ir perdiendo si no actúa rápido, además su inexperiencia política le puede hacer malas jugadas si espera demasiado.
Bueno amigos, hasta acá estas primeras reflexiones, ojalá sirvan para mejorar un poco nuestra visión de este sub continente, donde nos toca que vivir.
Ayutuxtepeque, Lunes, 27 de Noviembre de 2006.