Bienvenidos al país de los magnicidios
y de las Carreteras Oseas.
Advertencia: Guarde silencio.
No hace mucho revisando un catalogo de viajes, una guía de turismo. Habría de no tomarlo a pecho, ni molestarme por lo que habría encontrar al leer acerca de la región Centroamericana, particularmente El Salvador.
Y no fue sorprendente encontrarme las advertencias que habían sido escritas durante la época de las dictaduras y la época de la guerra civil, estas no habían desaparecido, las razones y actores con diferente cara, pero el rostro de los muertos era como siempre el mismo. Craneos llenos de espanto.
Advertencia; estaba escrito,
El Salvador posee muchos encantos turísticos ha visitar, y sin embargo ha sometido durante muchos años a fuertes tensiones sociales que han generado un clima de violencia. Existe falta de seguridad. Terminaba.
La violencia en si es una cultura, la cultura de la muerte violenta, una normalidad, algo que para la población, se convierte en una aventura, el solo salir para laborar, es extremadamente peligroso.
La travesía comienza al salir de casa, en el barrio mismo donde los colectores de impuestos para salvaguardar no solo tu vida si no la de tu familia, se convierten en sicarios silenciosos, que a cambio de veinticinco centavos de dolar, te aseguran prestarte el servicio de no dispararte, no acuchillarte, no violentar a nadie de tu núcleo familiar.
Logras alcanzar la zona donde el servicio colectivo, se asoma, los choferes de los autobuses, esperan impacientes para seguir con la carrera que tienen con la competencia ( otros buseros al volante ) y a cambio de otra módica cantidad de centavos de dolares, te sientas ( si hay asientos disponibles ) y le delegas la responsabilidad de tu vida al un loco en el volante, que no respeta muchas veces las señales de trafico, si algún peatón, desea cruzar una calle, que no confié mas en el semáforo, confiar del color es sumamente un riesgo, mira a todos lados, desde la izquierda, a la derecha, y si es posible, mira atras, ( es recomendable llevar un espejito ) por que hasta por la acera puede venir un carro. Ningún color del prisma es saludable por que los choferes desquiciados no se detienen, pareciera que "echarte" el carro encima es parte de la rutina y los reglamentos de transito, examen que debes pasar para lograr sacar tu licencia: Debes atropellar y silbar la vieja con la bocina. Esto es elemental.
Fenomenal; por que si no puedes conducir, no importa, siempre hay una burocracia tan corrupta, que por un par de dolares debajo de la manga, te puede vender la licencia hasta para que manejes un trailer, ya no digamos un pinche carro o una moto.
Con los ARENAZIS al volante del gobierno, hay licencia para todo, hasta para los atropellados.
-Avixa Avixa!
Mientras tanto la policía se encuentra escondida en algún lugar, posiblemente descansando, devenga su sueldo tomando su siesta. Que "lindo" es El Salvador. Que orgullo, te dicen los atropellados. Made in El Salvador.
Que putada de país.
A todo esto, se detiene el autobús, debes tomar en cuenta que vives en El Salvador, si eres un turista, se te recomienda llevar muchas monedas en el bolsillo, un par de dolares, no son suficientes, puede pasar que las bandas aborden el colectivo, para hacer una “recuperación” con robo armado, una granada en la mano, para pagar ese tax que se te exige para seguir viviendo.
Si logras sobrevivir el transcurso de ese viaje, si el chofer, no ha atropellado a nadie, si este no se ha desbordado de la carretera, y logras vencer este obstáculo secundario, para llegar a tu trabajo, puedes sonreír, te esperan las largas horas laborales, en donde la violencia patronal se muestra de forma abusadora algunas veces, y por necesidad ( no por tolerancia ) tienes que aguantar y aceptar la agresión verbal como cultura, que para cualquier trabajador se convierte en una rutina.
Denunciar cualquier abuso significa el despido.
La violencia siempre ha atacado a los mas vulnerables de la sociedad, y en tanto el asunto de la violencia se extiende como un elemento cultural en el interno de la población, a la par de la cultura machista, las mujeres la sufren en silencio, denunciar actos de violencia, y esa misma cultura del miedo, obliga a muchos a guardar sus gritos ante estas muertes. Por que en todo caso, el sistema de justicia no funciona, ni para proteger a los testigos, testificar por un crimen o un abuso es colocarse una pistola en la cabeza.
la Procuraduría para la Defensa de Derechos Humanos (PDDH) reportó que en enero de este año 289 mujeres fueron asesinadas en diferentes circunstancias y con estatus social bajo.
Asi como ha hecho muchos señalamientos anteriormente, para denunciar el renacimiento de "grupos de limpieza" estilo escuadrones de la muerte.
Como se puede observar los sectores mas afectados son los de las clases sociales bajas, por que son los mas expuestos en un país que no ofrece ninguna seguridad para vivir. Y asi el magnicidio, se hace latente en nuestro país, por que a la par de la cultura de la violencia y la agresión, existe el machismo que en muchas ocasiones hasta lo ampara, como toda cultura de cobardes.
Esa cultura de cobardes que desprecia asi la vida, ya se hace normal en el país.
Se hace normal el que aparezcan en los periódicos, abundantes nombres de personas asesinadas, ya sea por el asunto de delitos comunes, o por los mismos elementos de limpieza que abogan por el orden de violencia, al reciclar el mismo ciclo de brutalidad para dar solución a este asunto, es obviamente claro que el gobierno es incapaz de generar seguridad.
Nacen en medio de estas cosas empresas que dan el servicio mismo de seguridad, el jefe de la policía, el Sr. Avila posee una empresa que se dedica a ese menester, es claro que si a este sr. No le preocupa este asunto sera por que es mas beneficiosamente económico, mantener ese mismo clima, para que los cuerpos de seguridad privada, se sigan sosteniendo.
Muchos le han apostado a la inversión para fortalecer la economía, algunos han pensando que El Salvador, un pequeño territorio que posee muchas playas en el país, podría ser una atracción turística, y de esa manera generar empleos, a partir de fortalecer y crear estructuras para que en el campo del turismo El Salvador sea una region para visitar.
Claro, no faltaba mas que el gobierno arenero, este apoyando proyectos turisticos, tratando de promover esa actividad, pero por otro lado, no ha proveido en todos estos 17 años de dictadura de ultraderecha, los mecanismos para terminar con la violencia que hoy hace que nuestro país como el mas violento dentro de la región centroamericana.
Y sin duda, la familia Poma, que se ha dedicado a contemplar el proyecto de comprar alguno que otro terreno en algunas playas, para construir enormes complejos de hoteles, para dar cabida a los turistas potenciales, y lograr alguna que otra gananciosa cantidad a partir de esa inversión.
Sin duda, que lo han pensado tantas veces.
Y no solo lo han pensado estos dueños de la hacienda llamada El Salvador, asi mismo algunos empresarios con una mentalidad progresista, como también alguno que otro iluso que piensa que el desarrollo del país, se puede dar al reforzar los elementos y estructuras económicas. Sin embargo la realidad es otra.
Para el año 2005, la tasa de homicidios El Salvador, alcanzó los 54,7 por cada 100.000 habitantes, colocándolo como el primer país de América Latina con más muertes resultantes de la violencia, para colmo, un encargado del gobierno, este año se ufana de decir que en el 2006 ya El Salvador tiene el segundo lugar, y se fortalece en decir que eso es progreso, siendo el caso de que si bien es cierto que El Salvador, no posea el primer lugar no es por que la taza de muertes por la violencia, se halla reducido.
Es claro que las estrategias para reducir la violencia han fracasado en el país.
Y aun asi, se niegan aceptar que es necesaria una estrategia realista que no solo ofrezca resolver el problema de la inseguridad, pero cortarla de raíces, por que al hacer esto, se condenarían asi mismos.
Se tendrían que depurar las instituciones policiacas, y al mismo tiempo colocar al frente de estas instituciones profesionales que no vengan del partido del gobierno, u otros partidos, simplemente una institución que solo responda a los estatutos para la que fue creada.
Así como también un incremento al presupuesto de la policía, y para esto se podrían usar recursos que se le dan actualmente a las fuerzas militares, elementos que no hacen nada en el país, y que en todo caso es es una institución en la cual se malgasta el presupuesto.
Esto ya es hablar en serio, y tomando en cuenta la realidad un proyecto como nación.
Introducción de leyes que prohíban la portación de armas en lugares públicos a nivel nacional, como la que ha llevado a cabo el municipio de San Martin, en el cual se han reducido las muertes producidas por armas de fuego.
Una intensa campaña que dedique a cambiar los aspectos psicológicos a la que ha sido sometidos hasta ahora, la población salvadoreña bajo regímenes de terror y miedo.
De nada sirve ilusionarse o pensar que El Salvador puede poseer una actividad turística, si el país no brinda una atmósfera de seguridad para sus visitantes, que estarian expuestos a ese mismo clima que vive la población salvadoreńa, o creer que todos los turistas estarían dispuestos a pagar precios altos, para ir a visitar un hotel, sin salir a conocer el resto. Estarian entonces metidos todo el día en un espacio cerrado, casi un bunker que pusea una seguridad extrema, producto mismo de lo que acontece afuera de lo que vive el resto.
Para eso, cualquier turista Europeo, puede irse a España, o cualquier país del mediterraneo, y caminar muy tranquilamente a altas horas de la madrugada, sin temor, lo mismo cualquier visitante de los Estados Unidos, que de por si poseen, enormes hoteles a precios módicos. En todo caso, en la región Centroamericana, el pais que posee ya esta estructuras y un pais estable que ofrece todo un paquete disponible, para el turismo es Costa Rica.
En El Salvador, lo que se le ofrece al turista es una travesia de incontables riesgos solamente. la visita a un país inseguro, corrupto con una cultura de violencia a todos los niveles sociales, una cultura medieval que solo brinda una paseo o mejor dicho una aventura hacia la muerte, un ejemplo de como no se debe gobernar una nación, y una población acostumbrada a vivir en el desden y sonreír ante sus desgracias ante su mismo derrotismo, conformismo en las muertes silenciosas causadas por la cultura de violencia y la agresión que se han aceptado como una normalidad.