¿Bush Perdió? Claro que no, los poderes del ejecutivo en los EEUU son grandes que “es conveniente”
para los Demócratas trabajar junto a el y viceversa
La historia electorera de los seis años de gobierno con el mismo presidente (dos términos) en los Estados unidos nos lleva a lo siguiente:
1. En el sexto año de Franklin D. Roosevelt en 1938, los Demócratas perdieron 71 asientos en la casa de representantes y seis en el Senado.
2. Con Dwight Eisenhower en las elecciones del sexto año Como Presidente en 1958, los Republicanos perdieron 47 asientos en la casa y 13 en el Senado.
3. En la etapa de Kennedy y Jonson al llegar el sexto año, los demócratas perdieron 47 asientos en la casa y 3 en el Senado.
4. Al sexto año en la “era” de Nixon/Ford fueron 43 asientos en la casa y 3 en el Senado
5. Ronald Reagan perdió 5 asientos en la casa y 8 Senadores en su sexto año en la oficina Oval.
Ahora hablan de una barrida en estas elecciones, y en el sexto año de George Bush los demócratas al final tienen 229 escaños en la Cámara de Representantes (28 más de los que tenían antes de los comicios) y 51 en el Senado (6 más). Por su parte, los republicanos controlan 196 bancas en la primera (-28) y 49 en la segunda (-6). No resulto un Sunami, ha sido una oleada frágil, que los Democrtas reconocen abiertamente.
Nancy Pelosi, será
"La nueva cara" de los demócratas en estos dos próximos años porque lograron mayoría.
Muchos dicen “aplastante”, cuando en realidad la ventaja demócrata en el Senado es mínima, lo mismo que en la casa de los representantes. Cabe recordar al respecto que el régimen presidencialista estadounidense concede amplios poderes al ocupante de la Casa Blanca, con un notable margen de maniobra para moverse según su propia agenda. Se puede entonces imaginar que la nueva mayoría demócrata hará lo posible por entorpecer algunas de las líneas de actuación de la administración Bush, pensando más en una táctica orientada a disminuir las opciones de victoria del próximo candidato republicano a la presidencia que en modificar sustancialmente una estrategia actual que seguirá su rumbo en los próximos dos años. Conviene recordar que, más allá de la manifestación de ciertas matizaciones y diferencias que suelen tener un substrato electoral más que ideológico, existe un consenso muy notable entre ambos partidos en asuntos tan relevantes como la “guerra contra el terror”, la implicación militar en Iraq o el intento por consolidar el liderazgo mundial del único país con derecho a ser denominado superpotencia.
Este memerandum, nos dice mucho del juego Democratico en los Estados Unidos, donde Nancy agradece a un empresario sobre unos brazaletes de la libertad
Esa base de entendimiento común se viene manifestando ya, sin necesidad de remontarse más atrás en el tiempo, desde el final de la Guerra Fría, como resultado de la desaparición de la Unión Soviética y, en consecuencia, de la posibilidad de liderar el mundo en solitario.
Lo que la administración Clinton hacía cuando designaba a Estados Unidos como “la nación imprescindible” y lo que su sucesor plantea en términos de “hacer del siglo XXI el siglo de América” (como les gusta denominar a su país) venía alimentado, básicamente, por la misma voluntad de aprovechar el momento histórico que ofrece la desaparición de su rival soviético para disfrutar de la preeminencia mundial en un planeta que es, desde entonces, claramente unipolar.
Lo que en todo caso ha cambiado en la transición de aquella administración a ésta son las formas y los énfasis en determinados comportamientos y actitudes; pero lo sustancial- consolidar esa posición de superioridad frente a cualquier posible actor emergente- se mantiene constante. Sirva como mero ejemplo la constatación de que la apuesta por reforzar el músculo militar de la superpotencia no deriva de una decisión de Bush, sino del propio Clinton, de forma que Bush sólo ha seguido el camino, bien es verdad de que aún más acusado (hasta llegar hoy a absorber prácticamente la mitad de todo el gasto mundial en defensa), emprendido por su predecesor.
Sobre la base de esos poderes presidenciales y del consenso sobre los objetivos estratégicos, resulta muy aventurado esperar un giro radical en la política interior y exterior. Los demócratas se han lanzado ya a anunciar que, en la agenda nacional, piensan poner el acento en la creación de nuevas reglas éticas para evitar escándalos de corrupción, en el aumento del salario mínimo, en la reducción de los subsidios estatales a la industria petrolífera y en la mejora de la seguridad en puertos y fronteras. Propuestas necesarias y bienintencionadas que habrá que analizar dentro de un tiempo para comprobar en qué medida se consiguen sacar adelante. Pero nada de eso cuestiona de hecho un modelo que sigue incrementando las desigualdades sociales, apostando por el mercado como supuesta solución a todos los males, obsesionado con un enfoque militarista para hacer frente a la amenaza terrorista y que basa su funcionamiento en unas maquinarias partidistas y de lobbies, cada vez más alejadas de los intereses de una población desencantada en gran medida de un sistema necesitado de reformas en profundidad.
En el ámbito de la política exterior, que ha jugado un papel de primer orden en la derrota republicana, las posibilidades de cambio en el tiempo que queda hasta las próximas elecciones presidenciales son aún menores.
La salida de las tropas salvadoreña son irrelevantes políticamente para los intereses de ellos. Es decir que HOY es el tiempo indicado para “sacarse este negocio”, ya la ayuda o como se le quiera llamar a los fondos de la Cuenca del Milenio, (que por cierto estarán fiscalizados) fue para El Salvador y recibiremos ese fondo, que como ciudadano de este país, espero que este gobierno o el que venga haga buen uso de ellos. El TPS tal como su nombre lo dice es temporal, por lo que estos dos años de Bush se mantendra el sistema de renovacion, esperando que se les de ciudadania o residencia a los que se han amparado a este programa.
ahora es el tiempo para regresar
Lo más relevante- junto al hecho ya mencionado de que Bush conserva un alto nivel de protagonismo en la acción exterior del Estado- es destacar que los demócratas no tienen una estrategia bien definida y alternativa a la que sigue actualmente la Casa Blanca. Cuando se piensa en escenarios bélicos como Irak, Afganistán o el árabe-israelí no se adivina con claridad que haya propuestas muy distintas a las que hoy siguen, con pequeños matices diferenciadores, Bush, Cheney, Rice y Rumsfeld. Si pensamos en Irak, es impensable imaginar que va a producirse una retirada total de las tropas allí desplegadas. Unos creen que ya mañana los aviones sacaran a los soldados de Irak y san se acabó el problema. Eso no sucederá, mientras Bush este en el poder. Los iraquíes serán exigidos para que ELLOS se pongan de acuerdo y reduzcan la violencia y muerte de sus ciudadanos. Y en relación con el conflicto árabe-israelí nada lleva a pensar que Washington vaya a dejar de conceder el amplio margen de maniobra del que disfruta Tel Aviv para resolver a su modo el contencioso con sus vecinos. Por ello es que Pelosi o no Pelosi, los Estados Unidos siguen sus políticas internacionales “con cara nueva en Washington” pero a la larga, los intereses de los Norteamericanos son los que prevalecen sobre los intereses partidistas. La idea básica es quien será el que estará sentado en el timón de las decisiones de la nación americana. Y por “hoy por hoy” como dice el dicho, esta compartido, es decir “dame y te daré”.
En definitiva, lo más que puede esperarse a partir de la nueva situación en ambas cámaras, es que la nueva presidenta del Congreso- una Nancy Pelosi que ya suscita temor en las filas republicanas por su activismo crítico que fue “pura campaña electorera”- se concentre especialmente en hacerle la vida más difícil a Bush y a sus compañeros de viaje. La opción más probable es que los nuevos responsables de diversos comités en ambas cámaras promuevan la creación de comisiones de investigación- en asuntos que pueden ir desde la decisión de lanzar la guerra contra Iraq a las ayudas prestadas a determinados entramados financieros-, intentando no tanto solucionar los problemas que afectan a los estadounidenses, o reorientar la agenda política inmediata, como socavar las opciones de los próximos rivales en la convocatoria electoral de 2008. Entienden que cuanto más castiguen a Bush hoy, sacando a la luz las zonas más oscuras de su administración, menores serán las posibilidades de victoria de los futuros candidatos, sea Hillary Clinton o Barack Obama.
El objetivo principal es la Casa Blanca, dejando que mientras tanto las demás cosas sigan su rumbo habitual.
candidato 2009
En tanto aquí, ya algunos reventaron cohetillos por la derrota de Bush, cuando en la realidad, la politica no cambia. O Los Estados Unidos bajo Carter o Clinton le quitaron el embargo a Cuba? NO.
Ellos saben vivir la política
Como dice mi amigo:
PREGUNTAS TAN SOLO PREGUNTAS
Bush perdio. Los canditatos republicnazis se distanciaron de el debido a su gran impopularidad. Los votantes republicnazis "conservadores" votaron rotundamente en su contra por la guerra en iraq que ese pelmaso desato, y porque consideran que con su INMENSO gasto se ha desviado rotundamente del "Conservadurismo". Y hoy debido a eso, entre otras cosas como la corrupcion la Casa Blanca y se considera que este fue uno de los peores senados de todos los tiempos, BUSH PERDIO LAS DOS CASAS Y POR ESO NO PODRA HACER LO QUE LE PLASCA. Es mas, despues de decir que Rumsfeld se quedaria en su puesto hasta el fin de su termino, cuando vio que los Democratas ganaron este lo MANDO A LA MIERDA y se puso de "sumiso" con los Democratas a quien venia ignorando/antagonisando desde siempre. Que los dos partidos son lo mismo? Uno es menos malo que otro, como se noto cuando los ARENAZI celebraron con pistolas y masacres la victoria de Reagan sobre Carter.
Nelson idiota:
Que intereses defendés? solo porque tenes un pequeño negocio crees que tu mensaje de derecha es la panacea para los problemas de este mundo? Por supuesto que es de no hacerse ilusiones porque los democratas lograron control, al fin y al cabo los dos partidos de EEUU defienden a la misma plutocracia , a las grandes corporaciones y cuando les ronca le gana van a matar a quien consideran objetivos debiles para lograr triunfos rapidos como la invasion a la pequeña isla de Granada en 1983,o desestabilizar a Nicaragua o apoyar a bandas de criminales para mantener el poder de los oligarcas en El Salvador. Aunque en Irak les ha salido el tiro por la culata, porque se han topado con un pueblo pobre pero con dignidad, no con arrastrados como desgraciadamente existen en la ganaxia,
Los Estados Unidos siempre estaran pendientes de sus intereses.
Nelsons: No le pongas atencion a los frustrados de arriba con sus comentarios, en su pensamiento, putear es comentar algo, para ellos, porque su capacidad intelectual hasta alli les llega. No sabemos a cual escuela fueron, pero les falta un gran vergo para entender. A lo mejor "los trastiaron cuando chiquitos" y por eso no encuentran lugar en la sociedad.
La Peloci o quien sea, no les importamos si no es algo a cambio o en su mejor caso si hay algo que TOMAR!
Pobres imbeciles!!
QUE VERGUIADA LA QUE RECIBIERON LOS REPUBLICANOS Y BUSH!! OUTCH!!! THAT HURTS! Y PARA EL RETRASADO MENTAL DEL MENSAJE ANTERIOR QUE DEFIENDE A nelson, PUTA COMPADRE! CRITICAS A LOS DEMAS DE A SABER A QUE ESCUELA FUERON, PERO TU DEBERIAS DE APRENDER A ESCRIBIR EL NOMBRE DE Nancy Pelosi, con "ese" de MIERDA...PERDON con "ese" de Saca Y NO CON "C" DE CEROTE.