Viernes, 03 de noviembre de 2006
Imagen

La vida es corta. Realmente as? es. Muchos la vamos apreciando en cuanto vamos aumentando el n?mero de a?os de existencia. Llegamos al mundo a trav?s de una mujer, quien en su tiempo lo hizo a trav?s de otra mujer y de esa manera las generaciones van llegando, viviendo, pasando y muriendo.

Crecemos en un mundo donde creemos que la posesi?n de cosas es la base de la felicidad y vivimos a diario queriendo alcanzar esas cosas como base para vivir bien hoy y lo del futuro.

Mucha gente se prepara, con esfuerzo especialmente hoy en d?a, para hacer frente al futuro; y ?ste suele ser un tanto incierto. Sorprende que, por el contrario, a menudo no se quiera reflexionar sobre el ?nico dato cierto que tenemos del porvenir de cada uno de nosotros: nuestra finitud, que se rechaza o hasta se reniega de ella.

Es obvio que si no abrazamos con alegr?a el hecho de tener que morir, no podemos abrazar con plenitud de alegr?a nuestra vida que es mortal. Ser mortal significa que existimos. En este mundo s?lo los que no existen son los que no mueren. Con coherencia, pues, cada uno puede decir: "He de morir, ?qu? bien!, eso quiere decir que existo".

Imagen

El derecho a morir con dignidad parece ir adquiriendo cada vez m?s su estatuto en nuestra sensibilidad contempor?nea. A pesar de verse a?n repetidamente conculcado, son cada vez m?s quienes lo afirman como aspecto insoslayable de todo ser humano. Sin embargo, conviene profundizar en su exacta significaci?n y hacerlo desde una reflexi?n filos?fica que tenga en cuenta las aportaciones de la ciencia.

Aunque los avances cient?ficos hayan conseguido alargar notablemente las esperanzas de vida del promedio de la poblaci?n, ello no obstante, es un hecho a?n evidente que todo ser existente es mortal. Podr?amos decir que s?lo aquellos que no existen, los personajes de ficci?n, no mueren. Tal constataci?n, por otra parte evidente, de nuestra finitud radical, no debe ser menospreciada ni olvidada si queremos tener firmemente las riendas de nuestra vida.

Adem?s, el gozo de vivir tiene su correlato en el gozo de morir. El ser humano no ser?a coherente si dijera que se alegra de vivir y no se alegrase igualmente de morir, porque precisamente cifra su gozo en una existencia que es mortal.

La muerte, adem?s, constituye la prueba m?s fehaciente de que un d?a no ?ramos, que empezamos a ser y que estamos siendo. Si una minucia pudo dar al traste nuestro engendramiento, tambi?n una minucia puede poner fin a nuestros d?as.

Ciertamente esta aceptaci?n no es f?cil. Incluso si uno puede llegar a aceptar con gozo el hecho de ser mortal (porque o es as? o no es), lo que m?s puede costarle es aceptar la muerte de sus seres queridos aunque esa aceptaci?n fluya coherentemente de la primera.

Muchos por circunstancias de la misma vida, no logran alcanzar metas de acuerdo a sus planes y buscan ?atajos? para obtener sus ingresos onerosos. Al final, todo se queda, nada se va con nosotros en el aspecto material. Lo importante es saber si realmente hoy en vida estamos cumpliendo con buscar el bien y ense?ar a las generaciones que continuaran las riendas del apellido, de los negocios, de la pol?tica, de los destinos de una naci?n.

La Muerte hay que tratarla como una hermana, all? esta cerca, fr?gil amenaza de la vida, hay que cuidarla y no temerle. Hay quienes sufren cada vez que viajan en carretera o en avi?n. En esos momentos se sienten sumamente fr?giles, vulnerables. El sonido de un revent?n de una llanta, un golpe de sue?o, una aver?a en los motores, y cambia toda una existencia, o llega, inesperada, la temida muerte.

Estos temores pueden crear angustias patol?gicas, pero bien aprovechados pueden ayudarnos a recordar lo fr?gil que es la vida humana.

Basta un hueso en la garganta, un golpe de aire fr?o tras un partido de f?tbol, un resbal?n en la escalera, una teja que se desprenda desde el techo, para que los proyectos m?s elevados, los sue?os m?s queridos, queden encerrados en un cuerpo que otros miran llenos de compasi?n y de nostalgia.

Es bueno hacer, con cierta frecuencia, un sencillo, un breve ejercicio: pensar en la muerte, en mi muerte. Quiz? cuando me acuesto, en esos momentos en los que recordamos las aventuras del d?a o programamos lo que ser? el ma?ana, podemos pensar: ?y si fuese mi ?ltima noche?

No podemos hacer esta reflexi?n solos, como si nadie nos amase. Nuestra vida interesa a tantas personas, algunas que conocemos, otras que nos necesitan y nos esperan sin que quiz? nos demos cuenta. Interesa, de modo especial, a Dios, que sue?a en vernos felices, en que seamos buenos, en que le amemos y que amemos al hermano.

Imagen

Pensar en la muerte ante los ojos de Dios. Su mirada, esta noche, es m?s profunda, m?s intensa. Me ve. ?C?mo me siento ante su amor, su misericordia, su respeto? Me dio la vida sin pedirla, me ha mantenido en ella en esa ca?da aparatosa, en esas fiebres desconocidas, en esa curva inesperada que puso a prueba nuestros reflejos. Me ha dado los a?os que puedo contar hasta este momento, con las oportunidades de dar, con las invitaciones a servir, con las caricias que me brind? a trav?s de las manos de mis padres, con la ayuda que me ofreci? con ese amigo fiel que me sac? de apuros.

El sue?o va cerrando los p?rpados. La habitaci?n, a oscuras, susurra silencios imprevistos. Tal vez, sobre mi frente, se posar?n unos labios para desearme buenas noches.

Todo termina. Si Dios quiere, pronto nos veremos, me dir? lo mucho que me quiso, me abrazar? como el Padre que espera al hijo que m?s de una vez se alej? de casa entristecido.

Quiz? todo termine... O quiz?, de repente, suene la alarma y salte la luz del techo. Inicia un nuevo d?a. Dios me da 24 horas para darle gracias y para prepararme a su encuentro.

En honor y respeto para TODOS aquellos que partieron hacia el mas alla en este pais.

Imagen
Paz en su tumba
Publicado por nelsons @ 21:36  | Generales
Comentarios (7)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
S?bado, 04 de noviembre de 2006 | 9:36
Uno sabe que el milagro de existir no se repetir?, que tiene s?lo esta vida para cumplir sus sue?os, s?lo estos a?os para realizarse, s?lo estos d?as y estas noches para ser feliz con las personas que ama, entonces se cuidar? muy bien de maltratar el tiempo, de perderlo en trivialidades, de desperdiciar las oportunidades. Vivir? cada minuto con intensidad, pondr? lo mejor de s? en cada encuentro, y no permitir? que se le escape ninguna coyuntura que la vida le ofrezca. Sabe que no retornar?n.

a lo largo de la vida, el hombre trabaja un promedio de 136.000 horas; duerme otras 210.000; come 3.360 kilos de pan, 24.360 huevos y 8.900 kilos de verdura; usa 507 tubos de dent?frico; se somete a 3 intervenciones quir?rgicas; se afeita 18.250 veces; se lava las manos otras 89.000; se suena la nariz 14.080 veces; se anuda la corbata en 52.000 oportunidades, y respira unos 500 millones de veces.
Publicado por Invitado
S?bado, 04 de noviembre de 2006 | 11:30
Felicidades a todos los "ganadores" del "pais seguro"..

No se de que se quejan ustedes, si ellos fueron los dichosos ganadores del "pais seguro"; ahora ellos no se preocupan de que los vayan a asaltar las maras, ni de nada por el estilo... Bien seguritos estan.... UN PAR DE METROS BAJO TIERRA - PAIS SEGURO!! GRACIAS ARENA!! (lease) TUM-BLIM-BLIM!
Publicado por Invitado
S?bado, 04 de noviembre de 2006 | 15:01
Nelson: le har?as un gran favor a los salvadore?os si decidieras morirte pronto. Te prometemos regalarte un caj?n de caoba y pedirle a Tony KK que llore en tu entierro.

Si nos haces el favor, millones de salvadore?os te estaremos eternamente agradecidos y prometemos no irnos a miar a tu tumba.
Publicado por Invitado
S?bado, 04 de noviembre de 2006 | 16:05
Nelson: Buen post, ojala que cada quien entienda el mensaje de respeto que encierra tu post. No te preocupes por los que ladran, Ni siquiera pueden ladrar en sus respuestas. Su odio les destapa ese interior que tienen podrido algunos izquierdistas que no saben que es el debatir.
Publicado por Invitado
S?bado, 04 de noviembre de 2006 | 19:15
Si, estoy de acuerdo que se muera, la fresita Arenera.

Llorando
Publicado por Maria Jose
Domingo, 05 de noviembre de 2006 | 6:56
"Nelson: le har?as un gran favor a los salvadore?os si decidieras morirte pronto. Te prometemos regalarte un caj?n de caoba y pedirle a Tony KK que llore en tu entierro.

Si nos haces el favor, millones de salvadore?os te estaremos eternamente agradecidos y prometemos no irnos a miar a tu tumba".


Que comentario mas pobre e ignorante, No habia nesesidad de esto.
Publicado por Invitado
Lunes, 06 de noviembre de 2006 | 16:30
siento que deberian de vivir aqui en El Salvador para que vean como se siente la desgracia que ha acarreado estos sistemas de vida, por ende deberian de mejor quedarse callados en decir si el comentario es "ignorante o pobre" deberian de vivir aqui para que vean si cuando salis de tu trabajo de que maneras llegas a tu casa completito, por eso insisto si no viven aqui mejor "callense" para que no sean ustedes lo que queden como ignorantes