Tiendo un poco al autopadecimiento. Lo acepto. Pero entre tanta queja me he quedado reflexionando sobre la queja un poco más allá de la catarsis y ensimismamiento y una queja que tenga más bien un papel transformador.
Cuando a veces uno se queja de su trabajo, a uno le dicen "Pero suerte que tenés trabajo". Esa actitud siempre me ha molestado. Lo que no había logrado dilucidar a cabalidad es porqué. Sabiendo como lo he estudiado y como señalan algunos estudios (le hago comercial a mi nueva adquisición "¿Tenemos buenos empleos?. Impacto de las políticas económicas en los buenos empleos de El Salvador", de Edgar -mi ídolo en materia laboral- Lara y Silvia Rubio -una bicha bien bien bicha y bien inteligente), la flexibilidad del mercado laboral es atroz. Pero parece que estas estructura nos han calado bastante hondo. Las hemos interiorizado y las aceptamos como realidades. En otras palabras, nos hemos alienado.
Dejar de quejarse sólo porque otros están peor no es correcto. ¿Por qué sentirse culpable de señalar al ver que algo está mal? ¿Es válido callarse sólo porque otros están peor?. No creo. No me parece correcto. Pero todo está en esta lógica. Hoy además como contamos con hermoso mapa de pobreza, resulta además que sólo podrían quejarse los que son pobres, pero no cualquier pobre, si no el que sufre de pobreza extrema alta... No tiene sentido. Sobre todo, porque estos son los que menos se quejan... los que tienen menos medios para hacerlo y que cuando lo hacen, el eco se pierde entre el bosque (aquello de que cuando se cae un arbol si nadie lo escucha ¿realmente cayó?).
Me doy cuenta que hay una gran cuota de conformismo/conservadurismo en nuestras acciones cotidianas, un poco heredado del fatalismo, de la apatía y de muchas otras condiciones, de un sistema construido de un capitalismo instalado en formas semi-feudales (colono-hacendado) y que luego se ha ido heredando hasta el modelo neoliberal, tan libre, pero que nos manda a callar. Sutilmente. Pero nos manda a callar... y esto se manifiesta en cosas tan pequeñas como decir "Soy tan afortunado(a) porque tengo trabajo". Y es que entonces... ¿Aceptamos que el sistema en que vivimos se rige por suerte? ¿No es el discurso aquel que el que trabaja mucho y se esfuerza llega a triunfar?. Parece que no. No lo creemos. Y nos callamos.
Recuerdo que hace mucho, en la introducción de uno de mis libros favoritos "La Globalización imaginada" de Néstor García Canclini -que llego a mis manos recién iniciada mi universidad y nunca volvió-, citaba a alguien, realmente por más que lo he buscado no lo encuentro. Pero decía algo así, que en nuestras sociedades libres, democráticas, occidentales pasa esto:
- Dos más dos es cinco
-No, dos más dos es cuatro
-Shhhhhhhhhh
-¿?
-¿Que acaso quiere que volvamos a la época en que dos más dos era seis...?
Aqui lo dejo que tengo que trabajar... soy afortunada, ante todo, y como dicen por ahí medio oligarca.
[Este post también lo publiqué en mi blog y me tomé el atrevimiento de ponerlo aquí también, saludos]
me llega el planteamiento suyo, y me tomo un espacio para decir tambien que muchos de los que son delincuentes manejan el pretexto de que por que son pobres no consiguen trabajo y en base a eso defienden su manera de ser ladrones no es un analisis absoluto pero si se ha dado en muchos casos, es bueno con sus articulos despertar a la gente
salu

somos unos conformistas de $%&$·$%&!!!!!!!!!!!!!!!!
Y lo peor es que nos conformamos con quedarnos de brazos cruzados y no hacer nada, ni por nosotros ni por los otros, de la extremisima pobreza.
Estamos llegando a un punto algido, en el cual debemos pasar de las palabras a los hechos.
Usted cree ver en sus quejas una opinion meditada y cien
tifica,cuando solo es el berrinche de quien no le salio lo que queria,cuando usted desprecia y desvaloriza ese conse
jo de apreciar el trabajo,es por que su trabajo en realidad es un por el momento algo agregado,si ud no tuviera estudios y dos hijos y solo pudiera coser cualquie
r empleo honesto lo apreciarioa cual su vidad,ya se me dira que no es su caso pero su optica es tan reducida de
saber por que se protesta como lo que hubiera estudiado si no hubiera tenido el aopoyo de otros.agradezca lo que tiene y sepa utilizarlo mas que para quejarse
Debo aclarar que lo del trabajo era un ejemplo. Yo sufro directamente las consecuencias del mercado laboral flexible. Trabajo por proyectos y no tengo seguridad, ni cotizo ni nada. Voy a quedar desempleada la otra semana y claro que valoro mi trabajo, pero que eso no nos ciegue o nos calle sobre las realidades. Esa visión que usted dice es la típica de la que dicen que las maquilas es mejor que nada o visiones demasiadas simplistas para realidades más complejas.
La complejidad de la situacion es la que hace a esos inconformes,vegetales que resignados rondan por la vida en pos de la limosna.NO lo que pasa es que los sistemas por
una razon mas alla de las teorias economicas que aun con
olor a parcial rondan su cabeza,la situacion escape de el
control de el individuo promedio y sea su trabajo su uni
co bien,comprendemos su entusiasmo juvenil de ver y creer
que tienen vida y tiempo para conquistar los mas grandes anhelos y que solo esperan que ud.jovenes apasionados y sabios liberen a la humanidad de la actitud derrotada de
apreciar tener vida para sufrirla,sepanlo es mal comun de
el joven ver opresion y alienamiento,cuando crezcan seran cuenta que es peor de lo que creian,hay nos vemos en el
2019 ojala estemos vivos,
yo estoy de acuerdo con la opinion que hay malos trabajos en el país, pero creo que lo que pasa es que la izquierda no le ayuda al gobierno hacer las cosas mejor y por eso las cosas van como que mal en peor.
ademas yo siento de que uno debe esforzarse por salir adelante y no los otros por que sino uno solo se pasa viviendo a costillas de otra gente.
ahh tambien se me olvidaba decir que no hay que equivocarse, el edgar lara si es un buen escritor de cosas de economia pero no la otra chavita que es cierto que esta jovencita, no hay que negarle que sabe pero no creo que sea tan inteligente como dice