Esta noche me dijo mi esposa que ya no tenía ciertos viveres del supermercado, en especial los refrigerios de los niños mas otras cosas que urgían y que no podían esperar al día de pago para comprarlas y nos fuimos a pie al supermercado.
Ibamos caminando por una calle cercana cuando venía una familia formada por una señora, su hermana o amiga pues aparentaban casi la misma edad y como 3 niños entre unos 7 y 10 años.
Venían comiendo algo como tamales de elote o un alimento parecido porque la señora lo abrió y botó en la acera una bolsa plastica y las hojas como si tal cosa, los niños tambien venian bebiendo uno de esos venenos con azucar (lease Frutsi, Gloopy, o que se yo) y con toda la tranquilidad del mundo arrojaron a la calle las botellitas vacías.
Al parecer venían de un culto evangélico pues venían con con sendas biblias bajo el brazo y tapados blancos en la cabeza en el caso de las señoras, y qunque transitaba mucha gente por la calle, no les importó arrojar simplemente a la acera la basura, y no es porque fueran de la religión que son, sino que esta actitud es la que vemos en la mayor parte de nuestra población.
Como es posible tener una mente asi de indeferente o de inconciente de las necesidades colectivas, bromeando le dije a mi esposa que lo que se tendría que hacer para educar a este pais es lo que le tocó a Moises, llevarlos cuarenta años por el desierto y esperar que la generación actual se muera por hambre y enfermedades mientras se educa con Ley del Talión a las nuevas Generaciones, precisamente como han hecho en Cuba en donde los que se quejan son los viejos mientras los jóvenes viven enfebrecidos de la revolución y bajo los conceptos de colectividad.
Educar es una opción pero no basta por si misma, ya que el egoismo de nuestro medio está tan arraicado en un culto al yo que a diario nos inculcan en prensa, radio y televisión a tal grado que la gente se ha vuelto totalmente entregada a sus propios intereses como si fuera la forma natural del ser humano.
- Apartense que llevo prisa.
- Vos ¿Y cuantos mas?
- Vos tu m...@&%$
Y eso lo vemos en las actitudes cotidianas de la gente que no piensa en la comunidad sino que únicamente en si mismos, así si están en el Supermercado, dejan el carrito estorbando sin que les importe que atras hay gente que quiere pasar, en las carreteras todos buscan la forma de adelantar y nadie cede el paso mientras maneja, hace poco leía parrafos del libro de Heriberto Moya, me refiero a la cruel radiografía de la idiosincrasia salvadoreña titulada El Asco.
Todo se trata de una lucha por sobrevivir aplastando a quien sea y encontramos placer en hacerlo, somo mas machos si gritamos mas fuerte que el otro, nos enorgullecemos de ser
"animalas", de no dejarnos de nadie, de ver humillado al otro y de esta manera, valores como la solidaridad, la tolerancia, y la convivencia quedan a un lado mientras anti valores como el egoismo, el odio y la intolerancia prevalecen.
Se trata de que aqui
solo importo yo y no los demas, esto hace que nos hundamos mas en el atraso pues en lugar de hacer avanzar al barco, todos remamos en diferentes direcciones y no nos dirigimos a ningún lado y solo estamos resquebrajando lo poco que nos queda antes de hundirnos definitivamente.
Comenzemos con nosotros mismos, cambiando nuestra forma de ver las cosas, seamos una gota del cambio, aunque nos tilden de locos, de ridículos, de pusilámines, no nos dejemos llevar por las pasiones, veamos y analizemos todo con ojo crítico, no nos formemos ideas preconcebidas por los medios de comunicación, pero no callemos nuestro descontento, y hagamoslo notar con acciones civiles, pacíficas si pero firmes y duras. Entonces podremos empezar a cambiar nuestra nación.
Les dejo un fragmento de la novela de Horacio Castellanos Moya...
"Yo no entiendo qué hacés vos aquí, Moya, ésa es una de las cosas que te quería preguntar, ésa es una de las curiosidades que más me inquietan, cómo alguien que no ha nacido aquí, cómo alguien que puede irse a vivir a otro país, a un lugar mínimamente decente, prefiere quedarse en esta asquerosidad, explicame, me dijo Vega. Vos naciste en Tegucigalpa, Moya, y te pasaste los diez años de la guerra en México, por eso no entiendo qué hacés aquí, cómo se te pudo ocurrir regresar a vivir, a radicarte en esta ciudad, qué te trajo una vez más a esta mugre. San Salvador es horrible, y la gente que la habita peor, es una raza podrida, la guerra trastornó todo, y si ya era espantosa antes de que yo me largara, si ya era insoportable hace dieciocho años, ahora es vomitiva, Moya, una ciudad realmente vomitiva, donde sólo pueden vivir personas realmente siniestras, o estúpidas, por eso no me explico qué hacés vos aquí, cómo podés estar entre gente tan repulsiva, entre gente cuyo máximo ideal es ser sargento, ¿los has visto caminar, Moya?, yo no lo podía creer cuando vine, me parecía la cosa más repulsiva, te lo juro, todos caminan como si fueran militares, se cortan el pelo como si fueran militares, piensan como si fueran militares, espantoso, Moya, todos quisieran ser militares, todos serían felices si fueran militares, a todos les encantaría ser militares para poder matar con toda impunidad, todos traen las ganas de matar en la mirada, en la manera de caminar, en la forma en que hablan, todos quisieran ser militares para poder matar, eso significa ser salvadoreño, Moya, querer parecer militar, me dijo Vega. Me da asco, Moya, no hay algo que me produzca más asco que los militares, por eso tengo quince días de sufrir asco, es lo único que me produce la gente de este país, Moya, asco, un terrible, horroroso y espantoso asco, todos quieren parecer militares, ser militar es lo máximo que se pueden imaginar, como para vomitarse. Por eso te digo que no entiendo qué hacés aquí, aunque Tegucigalpa ha de ser más horrible que San Salvador, aunque la gente en Tegucigalpa debe ser igualmente imbécil que la gente en San Salvador, al fin son dos ciudades que están demasiado cerca, dos ciudades donde los militares han dominado por décadas, dos ciudades infectadas, espantosas, repletas de tipos que quieren quedar bien con los militares, que quieren vivir como los militares, que ansían parecer militares, que buscan la menor oportunidad de arrastrarse ante los militares, me dijo Vega. Un verdadero asco, Moya, es lo único que siento, un tremendo asco, nunca he visto una raza tan rastrera, tan sobalevas, tan arrastrada con los militares, nunca he visto un pueblo tan energúmeno y criminal, con tal vocación de asesinato, un verdadero asco. Solamente quince días he necesitado para saber que estoy en el peor lugar en que podría estar: ahorita porque no hay nadie aquí en el bar, Moya, pero te puedo asegurar que después de las ocho de la noche, cuando comienzan a entrar todos esos energúmenos que vienen por el grupo de rock, te puedo asegurar que la mayoría entra con una mirada que te quiere dejar claro que son capaces de matarte a la menor provocación, que para ellos el hecho de matarte no tiene la menor importancia, que en realidad desearían que les dieras la oportunidad de demostrar que son capaces de matarte, me dijo Vega. Una belleza de raza, Moya, si lo pensás bien, si lo pensás con detenimiento, te darás cuenta que es una belleza de raza, lo único que le importa es la plata que tenés, a nadie le importa nada más, la decencia se mide por la cantidad de dinero que tenés, no hay ningún otro valor, no se trata de que la cantidad de plata que tengás esté por sobre todos los demás valores, no significa eso, Moya, significa que no hay otro valor, que no existe ninguna otra cosa que esté detrás de eso, simple y sencillamente ése es el único valor que existe. Por eso me da risa que vos estés aquí, Moya, no entiendo cómo se te ha podido ocurrir venir a este país, regresar a este país, quedarte en este país, es un verdadero absurdo si a vos lo que te interesa es escribir literatura, eso demuestra que en realidad a vos no te interesa escribir literatura, nadie a quien le interese la literatura puede optar por un país tan degenerado como éste, un país donde nadie lee literatura, un país donde los pocos que pueden leer jamás leerían un libro de literatura, hasta los jesuitas cerraron la carrera de literatura en su universidad, eso te da una idea, Moya, aquí a nadie le interesa la literatura, por eso los jesuitas cerraron esa carrera, porque no hay estudiantes de literatura, todos los jóvenes quieren estudiar administración de empresas, eso sí interesa, no la literatura, todo mundo quiere estudiar administración de empresas en este país, en realidad en pocos años no habrá más que administradores de empresas, un país cuyos habitantes serán todos administradores de empresas, ésa es la verdad, ésa es la horrible verdad, me dijo Vega. A nadie le interesa ni la literatura, ni la historia, ni nada que tenga que ver con el pensamiento o con las humanidades, por eso no existe la carrera de historia, ninguna universidad tiene la carrera de historia, un país increíble, Moya, nadie puede estudiar historia porque no hay carrera de historia, y no hay carrera de historia porque a nadie le interesa la historia, es la verdad, me dijo Vega. Y todavía hay despistados que llaman “nación” a este sitio, un sinsentido, una estupidez que daría risa si no fuera por lo grotesco: cómo pueden llamar “nación” a un sitio poblado por individuos a los que no les interesa tener historia ni saber nada de su historia, un sitio poblado por individuos cuyo único interés es imitar a los militares y ser administradores de empresas, me dijo Vega. Un tremendo asco, Moya, un asco tremendísimo es lo que me produce este país."
(Fragmento tomado de el Blog: El Ojo de Adrian)
Horacio Castellanos Moya
Lógicamente, Horacio fue amenazado a muerte por ser tan hijueputa con los salvadoreños (con el agravante de ser medio salvadoreño y medio catracho), pero seguramente fué una de esas amenazas al estilo de las que se pueden leer en los foros salvadoreños, sin embargo no iba a jugarsela asi que aprovechó y solicitó asilo político en un pais de europa y gracias a un programa de protección a intelectuales y escritores se marchó para un pais europeo, cosa que no fue muy del agrado para el gobierno ni para la oposición, quienes decían que era un aprovechado que las amenazas eran falsas etc. pero eso habría que preguntarselo a él, porque luego de ver lo que pasó con los padres de mariposa, es de tomar en serio las amenazas y denunciarlas cuando se den.
Pero el punto es que dolorosamente para nosotros, casi podríamos sentirnos identificados con ese asco de pais, pero debemos verlo con autocrítica, asumir lo que es cierto y tratar de erradicarlo de nuestra idiosincracia, es duro, es difícil pero comenzemos con poco, con pensar un momento y "meternos", en el zapato del prójimo antes de bajarle los dientes a trompadas que es la manera usual de resolver diferencias ideológicas, religios o éticas.
Hemos dicho.................
Y lo seguiremos diciendo.
Hola Hunnapuh:
Es cuestion de costumbres, buenas o malas. Estoy recordando una nota que por aca se estaba dando. Sucede que un jardinero había sembrado unas flores en un parque, el asunto es que una semana despues las flores fueron destruidas por unos vandalos. El jardinero volvio a sembrar otras, y al siguiente día, de nuevo aparecieron las flores destruidas, y de nuevo el jardinero sembro otras, y asi duro esto hasta por casi un mes. Hasta que un día, las flores quedaron intactas. Al parecer ganó el jardinero, pues los vandalos se cansaron de su destrucción. El comportamiento de las personas no es el resultado genético, asi es que puede ser transformado de acuerdo al nivel de educación que el estado oriente a sus propios ciudadanos con respecto a sus responsabilidades.
ludos! :ch
Por mas forma de broma que hayas dicho lo de Moises, yo soy de ese pensamiento. Nosotros como pueblo vamos a seguir estancados en donde estamos hasta que no hayan pasado cinco cambios generacionales de gente que ha sido educado y criado de forma diferente a nosotros. Lo unico que podemos hacer nosotros los viejos (en mi opinion, cualquiera mayor a 10 años viendo lo descarrilada que esta la juventud: gente pensando en sexo a los 11 y teniendolo a los 14), es tratar de mejorarles el entorno a los nuevos para que tengan un mejor lugar para vivir. Pero como lo demonstro tu introduccion ni eso podemos hacer, nos cagammos en el pais como si nada en vez de seguir el adagio que dice "el hobre que escupe a la tierra se escupe en su misma cara". Yo le doy un AMEN lo del Asco, y desgraciadamente me apunto tambien como parte del problema, porque con mis quejas no se llega a nada y El Salvador va seguir siendo el PUEBLUCHO que es.
Solo mira el pensamiento GUANACO que tenemos: "yo hueveo porque todos lo hacen, y total ya de por si me creen ladron. Ademas, aquel que NO huevea no es vivo". Asi pensamos y asi actuamos. Nos quejamos y somos destructivos. Por eso es que me duele enormemente el fracaso del APAGON, porque hubiera sido una pagina nueva en la manifestacion civil. Aunque claro, una cagada a eso es el hecho que los medios de comunicacion y toda la burocracia del pais le pela el bienestar del pueblo, asi que nos mantienen en nuestro estado de mala crianza para mantener las cosas como estan, y tal como le gusta a la minoria dominante que sigan las cosas... es por eso que el moviemiento del APAGON en primer lugar no fue bien difundido.
Yo no se si nadie de acuerda, pero hace varios años en el un periodico (prensa o el ddh), habia una pequeña historia que trataba sobre una "culebra" (en realidad era un espina y craneo humano), que era el ultimo de la "humanidad", destinado a comer y rondar por sus propias inmundicias y la podredumbre que lo rodeaba. Al final, como que la culebra reflecciona y es conciente de su estado actual, de tal forma que trata deseperadamente que la misma tierra se lo trague. No me acuerdo muy bien del cuento, ni del nombre, solo que me parecio impactante lo que representaba. Alguien sabe de lo que hablo?