
Gracias, muchas Gracias Alcaldia Municipal
Gracias, muchas gracias, Gobierno central
No han hecho nada!!
“NATURALIZAR” LA TRAGEDIA
PARA ENCUBRIR LA INEPTITUD
Cuando este sitio menciono este tipo de tragedias
aquiAl igual que con los terremotos de 2001 y con el dengue, el volcán Ilamatepec y las lluvias sacaron a luz las precarias condiciones de vida de muchísima gente y la incapacidad de las autoridades para ofrecer una solución a las miles y miles de familias que habitan en las áreas de riesgo. La incapacidad gubernamental se vio acompañada de negligencia y de irresponsabilidad.
Muchos fueron los voceros del gobierno que insistieron en “naturalizar” la tragedia, presentándola como resultado de las fuerzas ciegas de la Naturaleza, ante las que muy poco se puede hacer. A los funcionarios se unieron algunos medios. En los días de los diluvios, un reportaje de la televisión se titulaba “Durmiendo con el enemigo”. Se refería a los daños provocados en las viviendas de lámina de las familias que habitan en la zona sur de la capital, en las riberas del desbordado río Acelhuate. Lluvias y ríos desbordados presentados como “enemigos” de los humanos -en su momento también se llegó a tipificar al zancudo transmisor del dengue como un “asesino”-, enemigos irracionales, cuya fuerza destructiva no se puede controlar y de cuyos daños no cabe culpar a nadie más que a la misma Naturaleza... o a Dios, que nos “pone a prueba”, son justificaciones para encubrir comportamientos irresponsables.
Los desastres naturales han sido constantes en la vida de El Salvador. A mediados del siglo XX, el historiador Jorge Lardé y Larín escribió un recuento de estos fenómenos titulado “Inundaciones, terremotos e incendios”, donde resume algunas de las devastaciones principales causadas por las fuerzas de la Naturaleza. Enseñanza de ese historial de calamidades: tan cierto es que los desastres naturales no se pueden evitar como que hay maneras de aminorar sus impactos. Diluvios y terremotos son fenómenos naturales, pero su impacto es social. Las escenas tristes y trágicas de anoche y muchas otras que vendran nos mostraron que la vida en El Salvador está literalmente a la intemperie.
Un caso
El Tramo Sur y el talud que es “bomba de tiempo”
Las comunidades de El Cañito, Amaya, Santa Clara, Nicaragua II, Nicaragua III, Felipe Soto, Perú, Paraguay y Las Brisas, del distrito 5, zona Sur del municipio de San Salvador, y las colonias pertenecientes al Municipio de Antiguo Cuscatlán, ante la recién llegada de la época lluviosa con la amenaza grave de provocar aluviones de tierra, a causa de las obras de destrucción en el tramo sur del anillo periférico, incluyendo los cientos de toneladas de tierra que la empresa CONASA ha tirado a la Quebrada El Garrobo, propiedad de Orlando De Sola, con la cual, en caso de producirse un deslave durante el presente invierno, las comunidades señaladas anteriormente, quedarían soterradas.
Perdidas económicas
La mencionada quebrada es una vía natural de desagüe de las aguas lluvias que caen en la parte alta de la Cordillera de El Bálsamo en el Distrito 5 del municipio de San Salvador. Desde hace 15 años, las familias que habitan en su parte baja, que no tienen otro lugar en donde vivir por su precaria situación económica, sufren inundaciones durante la época de invierno. Este riesgo no sólo no se ha tratado de mitigar por parte de las autoridades gubernamentales, sino que se ha agravado considerablemente como consecuencia del vertido de gran cantidad de tierra por la empresa contratada por el Ministerio de Obras Públicas para la realización de las obras del Tramo Sur del Anillo Periférico, proyecto financiado por el Banco Centroamericano de Integración Económica. La llegada del invierno y, por consiguiente, de las primeras lluvias, ya provocaron un deslizamiento de tierras que fueron arrastradas por la corriente de agua quebrada abajo hasta las zonas habitadas.
La lluvia a caído y nuestra ciudad dio a conocer nuevamente la incapacidad, de TODOS. El Gobierno de la Republica, La alcaldía Municipal de San Salvador, La empresa Privada, el ciudadano común, que tira basura donde se le antoja. Todos somos responsables.
perdidas, enfermedades,
La Alcaldía capitalina afirma que la responsabilidad de limpiar los tragantes corresponde a Obras Públicas y esta cartera y ANDA afirman que la responsabilidad es de la Alcaldía. Esta maraña de confusión, en la que no están claras las atribuciones de cada institución, tiene una explicación de carácter económico: asumir la limpieza de los tragantes cuesta caro y cada entidad, estatal, municipal o autónoma, cuida su presupuesto. Aunque todas son entidades de servicio público, no quieren gastar en algo que servirá al interés público. También hay una explicación de carácter político. Es conocida la disputa que existe entre la comuna capitalina -desde hace varios años en manos del FMLN- y el gobierno central. La tragedia puso de manifiesto que los más pobres de la capital pagan con su inseguridad la ausencia de una estrategia de desarrollo urbano de largo alcance.
El año pasado (2005) La tragedia forzó a la alcaldía y al gobierno a proclamar su voluntad de aunar esfuerzos para resolver el problema del drenaje, anunciando un acuerdo que de cumplirse sería histórico. Según el alcalde Carlos Rivas Zamora, la reparación de los drenajes de la capital, que datan sin mejoras de 1920, será un proceso largo -calcula que tomará 18 años- y su costo será mayor a los 300 millones de dólares.
castigo natural de Dios
La experiencia le dice a los salvadoreños -especialmente a los más expuestos a los desastres- que hoy las lluvias causan más impacto que hace unos años, que el agua corre descontrolada sobre las calles y avenidas de la zona sur de la capital al desbordarse el río Acelhuate y sus afluentes, que las débiles edificaciones de los más pobres colapsan ante la fuerza del agua y de los sismos. No se ha avanzado mucho en la gestión de riesgos desde los desastres provocados por las inundaciones y deslaves que produjo el huracán “Mitch” en 1998 y por los terremotos del 2001.
Según el informe “Análisis de riesgo por inundaciones y deslizamientos de tierra en la microcuenca del arenal Montserrat”,
aqui financiado por el gobierno de Holanda y calzado por los logotipos del Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET) y el Centro Nacional de Registros (CNR), presentado en diciembre de 2003, el avance de la urbanización en las zonas comprendidas en esa microcuenca y la falta de mitigación podrían agudizar la problemática. En este estudio se analizaba con rigurosa exactitud la capacidad hidráulica de cada una de las bóvedas y se calculaba cuánta agua debía caer para que hubiera inundaciones. Se hacían recomendaciones para evitarlas. Es imposible, pues, que el gobierno no conociera ese estudio. Sin embargo, durante los días de la tragedia trató de presentarse sorprendido ante un diluvio que insistió en calificar de irrepetible y extraordinario.
La construcción del Anillo Periférico y Bypass en la periferia del Área Metropolitana de San Salvador, y 8 municipios adyacentes, que tiene el objetivo de crear una macro infraestructura vial a lo largo de la región Centro Americana para viabilizar la exportación de bienes y materia prima al nivel región, ¿será en alguna manera mal diseñada en relación a el desagüe del agua lluvia?
horas de trabajo, incomodidad, por gusto
porque se ve que nunca se ha puesto a
funcionar
Cuando las autoridades que nos representan en los diferentes niveles de gobierno, carecen de la capacidad de solucionar los problemas de este país, no solo el de controlar la delincuencia, sino que muchos otros mas, incluyendo el del servicio de desagües en la ciudad capital, no merecen representarnos.
La principal causa por la que persisten las condiciones de riesgo: el modelo de desarrollo vigente. Este modelo ha ido dejando tras sí sus marcas -deforestación, erosión del suelo, sedimentación de ríos y creciente contaminación de las aguas-, originadas en los patrones de consumo creciente de recursos naturales y energéticos, en una urbanización desordenada y en un deficiente manejo de desechos. Agregandole a todo esto, el incumplimiento o violación a las leyes ya establecidas como la de la cordillera del balsamo o la finca del Espino.
Problemas que se dan por la misma conducta e idiosincrasia de nosotros los salvadoreños, tanto en lo político como en lo cultural. En lo político, porque el bien es de los salvadoreños y el decir: “si alguien busca hacerlo, es porque esta detrás de algo”. Los políticos no se ponen de acuerdo para que los planes que beneficien a Todos los salvadoreños se apliquen. Que ARENA lo quiere así, que el FMLN de otra manera, que el presupuesto, que la Alcaldía, que la asamblea. Al final el ser humano nacido aquí en El Salvador es tratado de una manera inhumana.
Nuestro ecosistema ha sido alterado. Los alevosos ataques contra la naturaleza para construir la edificación de suntuosas residencias y de enormes “moles” comerciales han aumentado la vulnerabilidad del país. Pese a los constantes señalamientos de organizaciones sociales, la Alcaldía Municipal de San Salvador, Santa tecla y Antiguo Cuscatlán, el Ministerio del Medio Ambiente y Recursos Naturales no ha asumido el papel protagónico que debería tener y el Ministerio de Obras Públicas continúa construyendo y a la vez destruyendo. Las construcciones en el volcán de San Salvador generará una nueva zona de alta peligrosidad.
Como es posible que veamos inundaciones recurrentes para mínimas tormentas, desbordando cauces, canales y colectores, e inundando calles que afectan el desplazamiento diario de la población, así como pérdidas de sus bienes y el gobierno central y municipal no es demandado por los ciudadanos. Y si estos lo hacen son considerados antisistema?
Han revestido los canales, le han buscado el desagüe apropiado, los puentes, bóvedas, que han hecho?
¿Han puesto en marcha la limpieza de algunos tramos de la red primaria del sistema de evacuación de aguas lluvias en San Salvador? ¿O ya no sirven y necesitan ser construidas todo de nuevo? La capacidad sobrepasa la cantidad de agua en relación a la cantidad de agua en que caía 30 años atrás? El no hacerlo, los colectores quedarían sin factibilidad de descarga y las inundaciones se trasladaran a otros puntos con los consiguientes efectos adversos en vidas y bienes materiales.
¿Qué se hizo para proteger, desde el Estado, desde la Alcaldía, desde la Asamblea, a la población más vulnerable? ¿Cuál fue el desempeño de las diferentes carteras de Estado en el manejo del desastre? ¿Está preparado el gobierno central y municipal para hacer frente a situaciones de emergencia? ¿Cuál es la responsabilidad del gobierno ante las víctimas? ¿Es la construcción de viviendas- una de las causas del deterioro del medio ambiente en las zonas altas de San Salvador y Santa Tecla? Si es así, ¿cómo deducir responsabilidades? ¿Van a asumir los responsables los costos económicos de los daños provocados? Ojalá que el silencio cómplice no impida, como en otras ocasiones, que los causantes de tanto daño -empresarios voraces y funcionarios ineptos- se queden sin ser debidamente castigados.
No deja de ser una ironía cruel que, en estas circunstancias, el gobierno se atreva a mantener el lema que proclama que El Salvador es “un país seguro para progresar en paz”. La tormenta de anoche y las que vienen han demostrado lo contrario.
No sólo la violencia social es fuente de inseguridad. También lo es la irresponsabilidad con la que los más poderosos de nuestra sociedad han tratado a la Naturaleza.
En Barcelona, como es empresa privada la encargada de los drenajes, tragantes, desagues, es súper sencillo: la empresa de aguas es la que trabaja contra las inundaciones. No hay peloteo alcaldía-reino.
En Barcelona, la empresa privada de agua ha construido unos mega-gigantescos captadores que acumulan el agua de un chubasco y luego lo van soltando poco a poco, lo cual disminuye las instancias y riesgos de inundación.
Pero como aquí en El Salvador la gente le tiene alergia a la empresa privada, solo tengo un comentario:
*** Tenemos inundaciones porque queremos ***
Aquí la gente es bastantito masoquista: que se la aguanten.
