Armas de fuego en manos de civiles.
Un periódico matutino de este día destaca en su primera plana que hay cientos de armas largas, de las que son de uso privativo de la Fuerza Armada, en manos de civiles. Lo increíble del caso es que tienen permiso de portarlas extendido por las autoridades competentes.
Después de los Acuerdos de Paz, se elaboró y aprobó la Primera ley de armas, en ésta quedó claro que hay armamento que es de uso exclusivo de la Institución militar y ningún civil puede bajo ningún pretexto portarlas. Pero al parecer esta norma se ha violado, tanto por parte de los civiles que las portan, como por parte de las autoridades que extendieron esos permisos.
Este tema agrega mas gravedad al problema de los cientos de miles de armas que deambulan por las calles y en las casas en forma ilegal. Según algunos funcionarios puede haber hasta 450,000 armas sin permiso en El Salvador. Pero esta cifra podría ser mayor.
En buena medida, el grave problema de la violencia, tanto delincuencial como familiar radica en esta enorme cantidad de armas sin control. Por lo tanto urge tomar medidas radicales al respecto.
Como todos sabemos, hace unos días fue allanada la Universidad de El Salvador, uno de los objetivos era buscar armas. Las tales armas nunca aparecieron en dicho cateo. Descubrieron que éstas no están en el campus universitario.
¿Qué ciudadanos pueden obtener un arma larga con permiso? Seguramente no se trata de “Juan Puchuruca” que no tiene ninguna influencia ni capacidad económica de pagar un soborno para obtener un permiso. Lo mas seguro es que estamos hablando de personas con mucha influencia y poder económico y político, que sí pueden hacerlo.
Por lo tanto, si la policía, con orden judicial por supuesto, cateara las colonias donde residen los adinerados, a lo mejor encuentra las armas que no vieron por ningún lado en la Universidad Nacional. A lo mejor, hasta hallan el tan buscado M 16 con el que dieron muerte a los dos antimotines el cinco de julio.
La verdad es que urge el desarme de la sociedad salvadoreña, esto debe implementarse pronto, tanto por la vía legal, práctica y educativa.
Debe prohibirse expresamente en la ley, que los ciudadanos portemos armas de fuego. Deben crearse los mecanismos para que esta disposición realmente se cumpla, debe promoverse la educación ciudadana, promoviendo la convivencia pacífica y demostrar que de muy poco nos servirá un arma de fuego.
Poseer un ama de fuego es una responsabilidad para la cual los salvadoreños, desgraciadamente, no estamos preparados. Las armas no sirven de mucho cuando enfrentamos un asalto, Hace unos meses escribía sobre esto en Hunnapuh Comentarios y demostraba que cuando los civiles intervenimos armados en un asalto, solo aumentamos los costos en vidas humanas.
Tener un arma en la casa, en muchos casos provoca tragedias familiares, cuando las agarran para jugar los niños, cuando ya borrachos queremos resolver los problemas con nuestra pareja o los vecinos, cuando se nos va un tiro queriendo limpiarla, cuando disparamos al aire para celebrar.
Desarmar la sociedad es complicado políticamente, pues significa que TODOS NOS DESARMAMOS SIN EXCEPCIÓN. Ricos y pobres, poderosos y débiles. No es fácil explicar esto a los poderosos que siempre han portado un arma al cinto, que tienen armas de fuego en sus casas hasta para armar un pequeño ejército.
Pero es necesario. Ojala que el titular del periódico de esta mañana genere la reflexión en los salvadoreños y especialmente en los tomadores de decisiones.
Ayutuxtepeque, lunes 17 de Julio de 2006.
SOY UN CIUDADANO QUE VIVE EN APOPA Y COMO SABEN ES LA CIUDAD MAS CRIMINAL DE LATINO AMERICA JUNTO A SOYAPANGO, LA PNC NUNCA COLABORA TIENEN UN SUELDO FACIL SOLO TIENEN QUE ACTUAR COMO QUE LES INTERESAN LOS CIUDADANOS PERO EN REALIDAD SOS BUENOS PARA GOLPEAR A LOS BOLITOS A LOS CHAVOS QUE ESTAN SANAMENTE DIVIRTIENDOSE Y ACOSAR A LAS MUJERES QUE VEN EN LAS CALLES SON UNA AMENAZA PARA LA SOCIEDAD QUE SIGUE LAS LEYES IMPUESTAS PÒR EL IMPERIO DE EL SALVADOR Y NO LE VOY A NINGUN MALDITO PARTIDO POLITICO