Domingo, 16 de julio de 2006
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El dinero no puede comprarlo todo

Las ?ltimas investigaciones sobre la vieja b?squeda de la felicidad confirman la opini?n de que el bienestar material no trae la satisfacci?n duradera.

Un art?culo reciente en la revista Science afirmaba que es una ilusi?n pensar que los altos ingresos traen autom?ticamente la felicidad.

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La gente con ingresos arriba del nivel medio son apenas m?s felices que los dem?s, y tienden a estar m?s tensos. "La gente exagera enormemente el impacto que unos ingresos m?s altos tendr?an en su bienestar subjetivo", Para los que pueden y reciben mas de doce mil dolares al a?o o mas, el ?m?s? dinero no produce virtualmente un aumento en la satisfacci?n vital.


En el Adelaide Advertiser, un peri?dico australiano, se public? el 28 de junio informaci?n sobre el estudio de los economistas, Andrew Leigh de la Universidad Nacional Australiana, y Justin Wolfers, de la Universidad Wharton de Pennsylvania.

Leigh sosten?a que lo que muestra la investigaci?n es que, aunque las naciones m?s desarrolladas gozan de un alto nivel de felicidad, las encuestas tambi?n mostraban que las personas de algunos pa?ses en desarrollo relativamente pobres eran m?s felices que las del mundo desarrollado. Los mexicanos y nigerianos, por ejemplo, punt?an bastante bien en cuanto a felicidad a pesar de los ingresos m?s bajos de estas naciones.

En Escocia tambi?n apareci? informaci?n sobre el tema. All? los investigadores de la Universidad de Aberdeen concluyeron que la satisfacci?n laboral es la clave de la felicidad personal.

Sin embargo, en un reportaje el 30 de junio en Scotsman, el director de la investigaci?n, Ioannis Theodossiou, afirmaba que la satisfacci?n laboral no depende ?nicamente del sueldo, aunque ?ste tenga un importante papel. Otros factores como la seguridad laboral y el control sobre las horas de trabajo tambi?n juegan un importante papel en la determinaci?n de la satisfacci?n y, por tanto, en la felicidad personal.

Tentaci?n materialista

Un libro recientemente publicado, "The Challenge of Affluence" (Oxford University Press), analiza/ analiza con profundidad la relaci?n entre bienestar material y felicidad. Escrito por Avner Offer, profesor de historia econ?mica en la Universidad de Oxford, el libro examina la experiencia de Gran Breta?a y Estados Unidos desde 1950.

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Avner Offer

En este periodo, observa Offer, los americanos y brit?nicos han llegado a gozar de una abundancia material sin precedentes. Sin embargo, desde los a?os setenta, los niveles de felicidad que cada cual dice tener han languidecido o incluso disminuido, de forma que la subida de ingresos desde entonces ha hecho poco o nada por mejorar la sensaci?n de bienestar. Junto a esto, existen numerosos problemas sociales y personales: ruptura familiar, adicciones, crimen, inseguridad econ?mica y descenso de confianza.

Las sociedades liberales mantienen la promesa de que cada persona puede elegir su propia forma de autorrealizaci?n. La sociedad libre y el libre mercado dan las condiciones individuales para perseguir el bienestar y hacer elecciones. Pero la elecci?n tambi?n puede fallar, no siempre es consistente y, adem?s, lograr objetivos m?s remotos requiere un alto nivel de compromiso.

Por tanto, hacer elecciones requiere autocontrol y prudencia, cualidades cada vez menos comunes en las sociedades opulentas. De hecho, las sociedades de mercado competitivo favorecen la novedad y la innovaci?n, y esto mina las convicciones, los h?bitos y las instituciones.

Offer sostiene que el sistema de mercado tambi?n tiende a promover las recompensas a corto plazo, el individualismo y el hedonismo. Esto mina el compromiso necesario para alcanzar recompensas a largo plazo m?s satisfactorias que son m?s dif?ciles de obtener, pero que realizan m?s.

Offer cree que otro hecho que mina nuestra felicidad es la relativa desigualdad de ingresos. La desigualdad tanto en Gran Breta?a como en Estados Unidos ha empeorado en los ?ltimos a?os, y ?ste es el principal factor para explicar la falta de satisfacci?n con su situaci?n. La gente que disfruta de un aumento de ingresos, pero se ve a s? misma detr?s de otros que gozan de un mayor progreso, no consiguen felicidad de su situaci?n mejorada.

El amor, el matrimonio y la familia son otra ?rea donde las carencias da?an nuestra felicidad. Una combinaci?n de anticoncepci?n, divorcio, m?s cohabitaci?n y altos niveles de nacimientos fuera del matrimonio debilitaron el matrimonio. El aumento de la sexualidad expl?cita y de las relaciones sexuales fuera del matrimonio tambi?n ha debilitado la capacidad para el amor y el compromiso dentro del matrimonio.

El matrimonio, observa Offer, aporta importantes ventajas: salud f?sica y mental; vida m?s larga; felicidad; junto a numerosas ventajas para los ni?os. La proporci?n de gente casada ha descendido, lo que significa que uno de cada siete adultos no disfruta de la protecci?n y de las ventajas del matrimonio. As?, aunque quienes proponen cambios en el matrimonio y la familia defiende las ventajas de m?s libertad y espacio para la "autorrealizaci?n", los costes para muchos han sido altos.

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Offer, no obstante, est? de acuerdo en que el crecimiento econ?mico no es algo malo. No deber?a ser, sin embargo, la prioridad n?mero uno y es necesario que tratemos con escepticismo las afirmaciones de los supuestos beneficios resultantes del desarrollo.

En las sociedades que son ya ricas, es necesario que los esfuerzos posteriores por elevar el desarrollo econ?mico se eval?en junto con los costes que este impondr?. Un redescubrimiento de las virtudes de la moderaci?n y de dominio de s? mismo podr?a beneficiar a la sociedad. Esto hace que Offer concluya que el bienestar depende de lo bien que nos comprendamos a nosotros mismo y no s?lo del tener m?s.

Comprender la felicidad

El padre jesuita Gianpaolo Salvini, observaba que muchos italianos, a pesar de vivir en un pa?s rico, no est?n satisfechos con sus vidas.

Arist?teles, observaba el padre Salvini, consideraba que no era posible ser feliz sin ser virtuoso. Escritores m?s modernos, tales como el premio Nobel de Econom?a, Amartya Sen, consideran que la felicidad no consiste s?lo en posesiones materiales, sino en una serie de bienes y fines que dan sentido de plenitud a la vida.

El padre Salvini tambi?n llamaba la atenci?n sobre la importancia de las relaciones personales para lograr la felicidad. Esto incluye la amistad, la familia y las relaciones sociales.

El Catecismo de la Iglesia Cat?lica explica que las bienaventuranzas del Nuevo Testamento responden a nuestro deseo natural de felicidad. Este "deseo es de origen divino: Dios lo ha puesto en el coraz?n del hombre a fin de atraerlo hacia ?l, el ?nico que lo puede satisfacer. Otra clave para explicar nuestro deseo de felicidad es la virtud cristiana de la esperanza. Dios ha puesto el deseo de felicidad en el coraz?n de cada persona y la esperanza responde a esto, explica el n?mero 1818 del Catecismo. La purificaci?n de nuestras aspiraciones por medio de la virtud de la esperanza no s?lo nos ayuda a evitar el des?nimo, sino tambi?n nos preserva del ego?smo y nos conduce a la felicidad que nace de la caridad.

La verdadera felicidad no viene de las riquezas, la fama o el poder, Estas cosas son beneficiosas, pero la felicidad duradera s?lo viene de Dios, fuente de todo bien y del amor.
Publicado por nelsons @ 11:54  | Generales
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Publicado por Kml
Domingo, 16 de julio de 2006 | 12:10
pues me pregunte yo tengo algun problema existencial, y me volvi a preguntar, cual es el sentido de la vida, es estar gastandome los segundos frente a una pc, es estar estudiando, o es el conseguir metas?, o formar una familia, pues creo que mi sentido de la vida, es SER FELIZ y como la felicidad es relativa, cada quien tiene su propio concepto de felicidad, yo tengo el mio, y a seguir disfrutando de la vida, una vez me preguntaron, sos feliz o estas feliz?, al que respondi, estoy feliz, asi que acada momento estoy cumpliendo el sentido por el cual estoy dando vueltas en esta planeta, terminada la tripiason camelida,

http://diascamelidos.blogspot.com/2006/05/el-sentido-de-la-vida-no-el-blog.html
Publicado por sir woody
Domingo, 16 de julio de 2006 | 21:14
Para aproximarnos a la felicidad lo ideal es no darle importancia a cosas que no lo tienen.
En otras palabras vivir en un estado de valeverguismo parcial.

Saludos!
Publicado por Inferno
Lunes, 17 de julio de 2006 | 7:45
El dinero no te consigue la felicidad ni el amor... pero s? que ayuda!!!FlashFlash
Publicado por JJmar
Lunes, 17 de julio de 2006 | 10:35
La busqueda de la felicidad es un tema tan viejo como la humanidad. Aristoteles se refiri? a esta en su libro de La ?tica. Pero antes, Plat?n nos hab?a dado una explicaci?n un tanto diferente. As? muchos filosofos, soci?logos sicologos, antiguos y modernos han debatido sobre la felcidad sin ponerse de acuerdo y en esos debates han mostrado su propia infelicidad.

Con toda humildad y sin polemizar con nadie, yo creo que alcanzamos la felicidad en la medida en que logramos el justo equilibrio entre lo que tenemos y lo que desearamos tener, ente lo que somos y lo que desearamos ser.La felicidad tiene un componente externo, que es la satisfacci?n de necesidades materiales y un componente interno de objetivos espirituales y paz interna.

Felicitacines por tu art?culo, Obliga a la reflexi?n.