Mi verdad, en la vida politica, a veces, es sencilla de demostrar como una noción falsa. Las siguientes son algunas maneras de ver la incongruencia del relativismo y, por lo tanto, su falsedad.
• Cuando una persona sostienen que todo “camino te lleva a Roma,” está utilizando una afirmación que es absoluta. Si lo que dice es cierto, esa afirmación también es vaga y por eso mismo es falsa. Para probar que todo “camino te lleva a Roma”, se ha requerido utilizar una idea absoluta, con lo que se acepta que esta frase o hecho es al menos incongruente, pues necesita usar un razonamiento absoluto para negar lo absoluto.
• Lo mismo sucede con la persona que dice que no hay verdades universales. Eso que está afirmando es, por definición, una verdad universal. Es decir para negar que existen valores universales se está usando una aseveración universal. No tiene sentido.
Silencio, que mi revolucion es la mejor de America
• El que “sostiene” su verdad puede defender también que todas las generalizaciones que le hagan a su verdad son erróneas, lo que es en sí misma otra generalización. No tiene sentido usar una herramienta para probar que esa herramienta no existe.
• Algunos “sabios” dicen que no se debe ser dogmático, que los que creen en valores absolutos son dogmáticos y que tratan de imponer sus creencias en los demás. Eso alegan, pero ellos hacen lo mismo de lo que se quejan: están tratando de imponer su idea de que no hay que ser dogmático en los demás y por eso ellos mismos son dogmáticos. Su dogma es que no hay dogmas.
-Mi vino tiene mejor sabor
-Mi vino es mucho mejor que el tuyo
• Hay personas que dicen que la verdad es sólo cuestión de opiniones, pero resulta que eso que dicen tiene que ser necesariamente sólo una opinión. Consecuentemente lo que afirman no tiene sentido.
• Otros argumentan que las verdades son imposibles de conocer, pero lo que dicen intenta ser una verdad y así se niegan a sí mismos. Es decir, cuando alguien dice que no es posible conocer a la verdad eso que afirman es en realidad una verdad que sostienen, la de no poder conocer la verdad.
• Y peor aún, cuando alguien dice que no existen los absolutos, ellos están usando una aseveración absoluta. El sólo decir que no existen principios absolutos es una afirmación absoluta.
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Despues del atentado en Londres y la reaccion de la policia contra el Brasileño que mataron, todos sentian miedo
El problema no es únicamente el ser ilógico, sino el de hacer creer a las personas que pueden hacer legítimamente lo que cada una quiere sin que en ello haya una consideración moral. Puedo acusar a alguien de ser terrorista,(como sucedio en Londres) puedo emborracharme, puedo drogarme, puedo copiar los trabajos, puedo tener relaciones sexuales con varias personas, puedo matar para pertenecer a una mara determinada, puedo hacer lo que se me antoje porque no veo nada malo en ello, puedo sacar mi dedo indice en el carro al que “casi” me golpea, o al Presidente de un país “que esta empobreciendo a los mas pobres de los pobres”, ya que cada quien tienen su verdad. Entonces, se descubre una faceta terrible: él es ilógico, irracional y tonto, pero a pesar de eso se utiliza como una excusa para justificar actos reprobables. Es decir, mucho de la defensa del “modo de ser” puede deberse a que él sirve de pretexto para justificar acciones negativas.
Por ejemplo, un joven que bebe en exceso y defiende esa conducta suya argumentando que según él nada malo hay en eso, está cometiendo un error muy básico de razonamiento, pero además está usando una excusa para justificarse a sí mismo. Posiblemente esto explique algo de la popularidad del actuar así, porque sirve como defensa o pretexto para hacer lo que a uno se le antoje. Cualquier acto puede ser defendido usando como justificación a que “en una nación democrática, nadie puede quitarme mis derechos”. Todo exceso y acción negativa es aceptada como algo justificable por los que llevan el mismo esquema o propósito, por ejemplo si soy de idea que el país debe de ser controlado por el estado, todo lo que “lleve a la conquista” de ese propósito esta justificado, y, no sorprende que quienes realizan esas acciones sean los más arduos defensores de los derechos de otros, a los cuales les quieren quitar o cambiar.
Igualmente, alguien puede argumentar que si un cierto acto reprobable es realizado por muchos, ésas es una justificación para él realizarlo también. Por ejemplo, si se piensa que la corrupción es una costumbre generalizada en El Salvador, el corrupto y sus allegados justificará también ser él corrupto porque todos los son. La violación generalizada de un principio ético no es una justificación válida para cometer algo que es inválido, pues eso conduciría a cometerlo una y otra vez: habría sociedades en las que ser corrupto es positivo y sociedades en las que no lo sea. Las sociedades pueden tener hábitos o costumbres distintos, pero eso no cambia la realidad de que existen principios absolutos.
Dios me mando este negocio!!!
Un día me encontré con un “amigo” que estudio el bachillerato conmigo, y resulta que su forma de vivir, lucia la de un individuo con buenos ingresos, vendía carros, “DIOS ME MANDO ESTE NEGOCIO” me dijo, a los días lo vi en la televisión, los carros eran robados. Eso me llevo a concluir que muchos creen que de tanto hacer cosas malas, que se creen que lo que hacen es un bien venido de Dios. Lo mismo sucede con los que creen que muchas cosas les pasan porque “así lo quiere Dios”.
En un estudio estadístico, por ejemplo, de investigación de mercados, de los que he visto muchos en mi vida, se usan mediciones estadísticas como promedios, desviaciones estándar y otras fórmulas. Un promedio es un cálculo absoluto y consiste en sumar los valores de todas las observaciones para luego dividir ese total entre el número de esas observaciones. Eso es un promedio y no hay manera de decir que se trata de una cuestión relativa; nadie puede argumentar en contra de eso, diciendo que para él un promedio no es eso, sino otra cosa subjetiva para él. Esto sucede y es fácilmente entendible en todas las ciencias y tecnologías.
Si existen valores y principios absolutos en esos campos, no hay razón por la que ellos no existan en otros terrenos, como la ética, la moral o el estudio en general del ser humano. Sin embargo, quien inicia sus actividades de estudio en terrenos científicos es fácil presa de una actitud relativista cuando enfrenta tantas y tan variadas opiniones. Las ardientes discusiones entre partidarios del FMLN y ARENA son un ejemplo claro de una situación que puede hacer pensar al primerizo en la posibilidad de que no existan principios y valores absolutos.
Mi Abuelita le dijo a mi mama, mi mama me dijo a mi, yo le dije a mi hijo y mi hijo a mi nieto que "libertad se escribe con sangre y el bebe se lo dijo al osito"...
Debe esa persona entender una situación inevitable. Los humanos no nacemos con conocimientos ciertos y totales; los humanos debemos descubrir los principios y valores que rigen nuestro mundo, como la Ley de la Gravitación Universal, o la manera de realizar una correlación múltiple, o las fórmulas de resistencia de materiales que deben usarse para construir un puente sólido. En este avance de conocimientos es natural y lógico que se tengan diferentes opiniones a pesar de que existan valores y principios absolutos. Lo que sucede es que al estar en el proceso de descubrirlos es lógico que se tengan distintas versiones... hasta que la comprobación real llega a demostrar su verdad absoluta.
Por eso es más sencillo aceptar las verdades absolutas en terrenos que tienen la ventaja de contar con mecanismos de pruebas y experimentos, que en los campos en los que la experimentación y ese tipo de demostración no son posibles, como la Ética e incluso la Economía. El hecho de que las demostraciones físicas no sean sencillas o sean del todo imposibles, no es un argumento para negar que no haya principios absolutos en ciertos campos. Las controversias y los altercados producidos en terrenos como la Economía, por ejemplo, entre las tesis de Marx y los razonamientos de la Escuela Austriaca, no deben llevar a la idea de que cada quien tiene su verdad. Esas querellas académicas son pasos necesarios en el proceso de arribo a un conocimiento cierto y absoluto.
Los politicos son tan buenos, que logre establecer al fin "despues de tanto sacrificio" logre montar mi empresa.
Es, por tanto, una tentación siempre presente el caer en el error de pensar que la falta de acuerdos en algún terreno es una prueba que demuestra que el otro esta equivocado y lo mio es válido. Esta tentación es fácil de anular cuando se piensa en los adelantos democraticos en nuestro pais que antes estaban en proceso de discusión y que ahora son aceptados; el funcionamiento del telescopio, que ahora nos tomamos como válido, no fue aceptado por muchos en el principio. Eso mismo está sucediendo ahora en muchos terrenos y no es causa sólida para aceptar la verdad.
Quien se encuentra en sus primeras incursiones en un campo como el de la Economía o la Política, se verá casi de inmediato expuesto a controversias en casi todos los asuntos, por ejemplo, en las posiciones de los defensores y los detractores del libre comercio, los mercados libres, la fijación natural de precios y demás. El que se den esas controversias es natural, pues expresan diferente opiniones y juicios por parte de cada persona en un campo en el que no es sencillo ver principios aceptados y absolutos... lo que no quiere decir que no existan.
-La ranita tiene derecho a vivir...
-le tirare 20 piedras hasta matarla...
Por último, una reflexión sobre este tema no puede ignorar a la libertad. Sin duda alguna debe aceptarse como un valor absoluto esa cualidad del ser humano. Somos personas libres y esa libertad significa que podemos realizar conductas malas, pero no significa que debemos hacerlas. Es decir, la libertad pone al ser humano frente a la decisión de actuar de manera positiva o negativa y le da responsabilidad sobre la decisión que tome.
Necesariamente la libertad lleva en sí misma la idea de responsabilidad y al pensar relativamente lo que hace es retirar esa responsabilidad dejando incompleta a la libertad para convertirla en el poder hacer todo lo que se antoje, sin limitaciones y, necesariamente, sin usar la razón para ver las consecuencias de los actos humanos. Es decir, apoyar este tipo de cosas significa irremediablemente dejar de pensar sobre las consecuencias de los actos personales y es, por tanto, una negación de la libertad.
Interesante... Pero fijate que al afirmar que
"no hay verdades universales..."
y decir que tal cosa no tiene sentido porque lo que acabamos de usar pretende ser una verdad universal, se parece mucho a Sócrates
"sólo sé que no sé nada..."
Hablamos entonces de verdades que se refutan a sí mismas, pues sigue Sócrates "...y al saber que nada sé, algo sé". En nuestro caso sería, "si esta negación es una verdad universal, pues entonces hay al menos una".
Creo que dependiendo de donde lo miremos se parecerá más a un punto de partida o a uno de llegada. Cada cual elegirá el principio o el fin. Otros podemos aceptar ambas opciones y convertirnos en relativistas.
Mariano, Córdoba, Argentina.