Lunes, 12 de junio de 2006
Un goleador solidario

Imagen"> Cuando lo puedes hacer, hazlo
La solidaridad comienza a ponerse en pr?ctica con los m?s pr?ximos: En la comprensi?n de los familiares y amigos, pero desborda intimidad y privacidad como apoyo fraterno y de hermandad, hacia grupos, movimientos o colectividad que necesita e intenta reducir el nivel de violencia, opresi?n o fuerza en las instituciones sociales o pol?ticas.

La solidaridad es una virtud b?sica para la comprensi?n de lo que llamamos humanidad, pues se es solidario con el dolor ajeno, con el que est? en desventaja, con el oprimido, sea individuo o pueblo. La solidaridad se basa en que a partir de la comprensi?n del otro se ofrece el apoyo no s?lo moral, tambi?n de ayuda activa o econ?mica como lo hemos visto en el gesto solidario de la Telet?n 2005 que con la aportaci?n econ?mica de cada uno de los salvadore?os ellos juntaron la cantidad de un millon, 454,763 d?lares, cerca de 50 mil d?lares m?s que el a?o anterior.

Solidaridad es con los padres de los menores asesinados recientemente. Me pregunto: ?que hice por solidarizarme con esta familia, adem?s del pesar que me causo la noticia? ?Colaboro con la Cruz Roja Salvadore?a? Por ejemplo, no necesariamente como enfermero, pero ?lo hago como donante de sangre? O ?con $ 5.00 d?lares cada tres meses?

En el trabajo debemos buscar esos puntos que hacen de nosotros solidarios con el compa?ero de trabajo, lo mismo que con el jefe. La verdadera riqueza del trabajo est? en las capacidades humanas, en la inteligencia y en la creatividad de las personas, Es muy peligroso de hacer del trabajo s?lo mercader?a, peligros que subsisten todav?a hoy en nuestro terru?o si miramos el sentido del TLC.

Hay un incremento de bolsas de desempleo, trabajo negro, trabajo de menores, trabajo mal pagado y explotado, y trabajo de ?ayudar a emigrar?.
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A ello se suman nuevas formas, mucho m?s sutiles, de explotaci?n de los nuevos trabajos, al s?per-trabajo, al trabajo-carrera que a veces roba espacio a dimensiones igualmente humanas y necesarias para la persona, a la excesiva flexibilidad del trabajo que en realidad hace precaria y a veces imposible la vida familiar.

El Salvadore?o es f?cil de alienarse invirtiendo medios y fines, ?para negociar? en el contexto del trabajo actual --cualitativo m?s que cuantitativo-- se pueden dar elementos de alienaci?n, seg?n crezca la participaci?n en una aut?ntica comunidad solidaria o en cambio aumente el aislamiento en un complejo de relaciones de exasperada competitividad y rec?proco extra?amiento.

Para que exista un verdadero humanismo en el trabajo, es necesaria una nueva solidaridad entre todos los trabajadores salvadore?os, y que el verdadero desaf?o viene de la concurrencia entre los due?os y los empleados de cualquier lugar de trabajo, en un pa?s como el nuestro en v?as de desarrollo.

Y es que actualmente el pa?s est? dividido en tres franjas: la de los grandes empresarios, que sin embargo deben afrontar la concurrencia de los ?empresarios? emergentes, sobre todo del sector transporte; la de los empresarios emergentes, que con ritmos de crecimiento muy fuertes irrumpen en el escenario comercial llevando tambi?n consigo las propias contradicciones; y la de los ?empresarios? m?s pobres, que a?n no salen de la miseria y del desarrollo. Como aquellos que tienen un chalet de venta de pupusas o venden CD?s en las calles.

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Solidarios con el hombre, buscando soluci?n a su trabajo


No podr? darse de hecho un verdadero humanismo nacional del trabajo sin que los trabajadores de estas tres franjas encuentren una nueva solidaridad. Esa solidaridad que se da en el sentido empresarial, libre de ideolog?as en las cuales participan los entes pol?ticos de esta naci?n.

A la solidaridad no se le ha de alcanzar por medio de la investigaci?n es por medio de la imaginaci?n como se logra alcanzarla, es por medio de la capacidad imaginativa de ver en los extra?os a un compa?ero en el sufrimiento. La solidaridad no se descubre se crea por medio de la reflexi?n, se crea incrementando nuestra sensibilidad a los detalles particulares del dolor y la humillaci?n de seres humanos distintos y desconocidos.

Una sensibilidad que va m?s all? de una recompensa o un monto econ?mico indica que aun cuando existen las diferencias de clases sociales, la gente rica o de dinero, no en todos los casos margina a las personas humildes pensando... ?no lo sienten como lo sentimos nosotros??, o ?siempre tendr? que existir el sufrimiento en el mundo ?por qu? no dejar que ellos sufran?.. ??.

Reconocer a alguien como semejante implica sobre todo la posibilidad de comprenderle desde adentro, adoptar por un momento su propio punto de vista alguien que es t? puede ser yo.

Si no admiti?semos que existe algo fundamental entre nosotros los seres humanos, no podr?amos ni cruzar palabra y eso aun cuando la relaci?n entre personas sea joven o viejo, hombre o mujer, blanco o negro, tonto o listo, sano o enfermo, pobre o rico.

Consiste en darse cuenta que pese a todas las muy reales diferencias entre los individuos ?estamos tambi?n en cierto modo dentro de cada uno de nuestros semejantes??.

Para empezar no s?lo de palabra se trata de ponerse en el lugar del otro, esto es algo m?s que el comienzo de toda comunicaci?n simb?lica, se trata de tomar en cuenta siempre los derechos de los dem?s y cuando sus derechos faltan entonces comprender sus razones.
Publicado por nelsons @ 22:31  | Educacion y Cultura
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