Domingo, 04 de junio de 2006
?Por qu? esas diferencias?

El fen?meno frecuente y conocido

En cualquier ?mbito profesional, es f?cil observar c?mo hay personas que sobresalen por su constancia y dedicaci?n al trabajo, y esto hace que superen a otros compa?eros que poseen una capacidad intelectual bastante m?s alta. ?Por qu? sucede esto? ?Por qu? unos logran mantener ese esfuerzo durante a?os y otros no, aunque tambi?n lo desean?


Casi todas las personas desear?an llegar a una meta profesional m?s elevada, y la mayor?a de ellas tienen sobrado talento personal para lograrlo. ?Por qu? unos consiguen transformar ese deseo en una motivaci?n diaria que les hace vencer las inercias de la vida, y otros, en cambio, no?

?Por qu? unos ni?os estudian con constancia sin que parezca costarles mucho, y otros, por el contrario, no hay manera de que lo hagan, aunque se les castigue o se les hable con claridad, serenamente, de las consecuencias a las que su pereza les va a llevar?

Parece claro que hablamos de algo que no es cuesti?n de coeficiente intelectual: Es f?cil observar que no coinciden las personas m?s esforzadas o motivadas con las de mayor coeficiente intelectual.

Hay personas inteligent?simas que son muy perezosas, y hay personas de muy pocas luces que muestran una constancia admirable. ?Por qu??

?Ser? una cuesti?n de fuerza de voluntad, supongo.

La clave es la motivaci?n, S?, pero hace falta una motivaci?n para poner en marcha la voluntad. Para que esta opere se necesita mucho de los esfuerzos individuales y m?s aun de los esfuerzos colectivos, cuando una sociedad como la nuestra es tan polarizada y se hace indiferente a la educaci?n de nuestros ni?os se pone dif?cil y desde la indiferencia no se puede cultivar la voluntad. Para ser capaz de superar las dificultades y cansancios propios de la vida, es preciso ver cada meta como algo grande y positivo que podemos y debemos conseguir. Por eso, en las personas motivadas siempre hay un algo que les permite obtener satisfacci?n donde otros no encuentran ?o no ponen? ilusi?n ninguna; o un algo que les permite aplazar esa satisfacci?n (la mayor?a de las veces la motivaci?n implica un aplazamiento, pues supone esforzarse ahora con el fin de lograr m?s adelante algo que consideramos m?s valioso).

Cuando hablamos de aceptar la democracia en si, el 50% mas uno, debemos aceptar inherentemente la decisi?n con oposici?n f?rrea y consecuente para el bien com?n. Me puse a pensar en ?la rebeld?a? del l?der opositor de NO aceptar y felicitar a su contrincante en las pasadas elecciones presidenciales. ?Motiva a muchos a entender esta actitud? ?Como educamos y creamos ese ambiente donde la motivaci?n genere energ?as positivas a los padres e hijos de esta patria? No aceptar es no reconocer que ?hoy por hoy? no logro la mayor?a, pero, a futuro y siendo consecuente con las cosas que benefician a la poblaci?n, puede que el pr?ximo reto eleccionario se convierta en un triunfo. Su actitud negativa contagia y embrutece y la oposici?n, ?f?rrea a todo?, los mantendr? en ese lugar toda la vida: S-E-G-U-N-D-O-N-E-S.

Parece claro que en las personas motivadas hay toda una serie de sentimientos y factores emocionales que refuerzan su entusiasmo y su tenacidad frente a los contratiempos normales de la vida. Pero sabemos tambi?n que los sentimientos no siempre se pueden producir directa y libremente. La alegr?a o la tristeza no se pueden originar de la misma manera que hacemos un acto de voluntad. Son sentimientos que no podemos gobernar como gobernamos, por ejemplo, los movimientos de los brazos. Podemos influir en la alegr?a o en la tristeza, pero s?lo de modo indirecto, prepar?ndoles el terreno en nuestro interior, estimulando o rechazando las respuestas afectivas que van surgiendo espont?neamente en nuestro coraz?n.

Seamos felices, vivamos la pasi?n pol?tica con alegr?a, defendamos nuestros derechos con hidalgu?a todo por mejorar nuestra actitud y dejar esa herencia a nuestros hijos, esa que la generaci?n anterior no pudo hacer.

Muchas veces, hay cosas que no nos gustan, pero resultan buenas para la mayor?a.

Que nos pasa? Porque esas diferencias tan encontradas?
Publicado por nelsons @ 20:54  | Politica
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