Sugerencias logísticas para la segunda vuelta en Perú.
En Perú, al igual que en México, hay dos organismos electorales que se distribuyen las funciones jurisdiccionales y logísticas para el buen desarrollo del evento electoral. Esta es una diferencia con el caso salvadoreño, en que es un solo organismo el que asume ambas funciones.
Personalmente no estoy convencido en que la división de funciones jurisdiccionales y logísticas, sea realmente eficiente, pero respeto las decisiones que en cada país se toman. Cada quien sabe por que lo hace.
La idea de este comentario es hacer públicas algunas sugerencias de cómo se puede mejorar en lo logístico las elecciones de la segunda ronda electoral en Perú, a partir de lo que pude observar en la primera vuelta.
Quiero aclarar que lo que pude observar en la primera ronda, se limita al Distrito de Miraflores en Lima, en que tuve la oportunidad de visitar varios centros de votación. Pero la experiencia me indica, que muchas veces, lo que vemos en un lugar tiende a repetirse a nivel nacional. (Especialmente en materia logística.)
En Perú, al igual que en otros países de Sur América, el sufragio es realmente obligatorio, existen multas y fuertes sanciones para los ciudadanos que no ejercen ese derecho. Por tanto es obligación de las estructuras que organizan la logística electoral facilitar lo mas posible al ciudadano para que pueda ejercer ese derecho.
En el caso peruano, es la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la que tiene esta delicada función. Hacia allí mis sugerencias, que ojalá puedan ser tomadas en cuenta.
FACILITAR EL SUGRAGIO DE LA TERCERA EDAD Y DE LAS PERSONAS CON MINUSVALÍAS.
De lo que pude observar hay muy pocas medidas para facilitar el sufragio de los adultos mayores. Especialmente cuando les tocaba que votar en las segundas plantas o pisos de los edificios. Era conmovedor ver ancianos y ancianas que apenas pueden caminar, subiendo decenas de gradas para poder llegar a la Mesa donde les tocaba sufragar. Las entradas a los centros de votación (que en una mayoría son escuelas) tienen gradas, igual en el interior de los mismos. Pude constatar que muchas personas en sillas de ruedas tenían serias dificultades solo para poder ingresar a los centros de votación.
Este problema se puede solventar relativamente fácil con la construcción de rampas provisionales de madera que faciliten los accesos. Estas son de fácil y rápida construcción, no son costosas. Además, no se les olvide que los Peruanos se enorgullecen de las rampas que los antepasados Incas hacían para elevar las piedras de sus monumentales construcciones.
Por otra parte los modernos y digitalizados sistemas de identificación de ciudadanos y la elaboración de los padrones electorales, permite que se sepa quien tiene minusvalías y se les puede ubicar en Mesas Especiales en las plantas bajas para que estos puedan votar.
EVITAR EL HACINAMIENTO EN LOS CENTROS DE VOTACIÓN.
Visité algunos centros de votación con pocas mesas. Me pareció excelente la organización, los ciudadanos (as) podían votar con rapidez, habían facilidades (excepto para los ancianos y minusválidos).
Pero también visité un centro que estaba mal organizado. Me refiero al Colegio Scipion E. Llona, en Miraflores. Realmente era un ejemplo de lo que no debe hacerse. Al parecer allí habían fusionado dos centros de votación. Era evidente que el centro estaba saturado, habían colocado dos mesas electorales en cada aula.
Solo para ingresar al centro de votación había que hacer una enorme fila, casi no se podía caminar de lo lleno de ciudadanos que estaba. En la segunda planta, las colas para poder sufragar eran un total desorden. Un pequeño corredor frente a las aulas parecía un campo de concentración, la gente de pié moviéndose lentamente, se confundían de fila, pues para cada salón de clases habían dos filas empujando por entrar. Imaginémonos por un momento el inmenso sacrificio de los ancianos en ese centro de votación.
Considero que ese centro de votación se debe reducir, al menos, a la mitad en cuanto a la cantidad de mesas. Lo ideal sería que solo se usaran las plantas bajas de todos los edificios para la ubicación de mesas y no colocar mas de una por aula. Además, hay en las cercanías otros centros escolares que pueden ser usados para descongestionar el ya mencionado.
ORIENTACIÓN AL VOTANTE EN LOS CENTROS DE VOTACIÓN GRANDES.
La ONPE coloca en la entrada de los centros de votación una pizarra con el plano cartográfico del centro y la ubicación de cada mesa. Esto es positivo, ayuda bastante, pues muchos ciudadanos se orientan. Pero es insuficiente, muchos no saben leer un plano cartográfico, la población analfabeta tiene serios problemas, así como la de la tercera edad.
En el caso del Colegio Scipion E. Llona, poder llegar hasta la pizarra, era una aventura, decenas se amontonaban en torno a ella para poder orientarse, las mayoría ni la veía .
Muchos deambulaban perdidos por ese centro de votación, buscando la mesa donde les correspondía sufragar. Esta situación aunada al hacinamiento creaba caos en ese lugar. Hay que reconocer la labor, que en ese centro desarrollaba la organización“Transparencia” para orientar al votante, pero era insuficiente.
Considero que en los centros de votación grandes, es necesario que halla personal de orientación al ciudadano, contratado por la ONPE, para que ese día ayude al votante, además pueden ayudar en la movilización de las personas adultas mayores.
Este personal puede reclutarse en las universidades, capacitarlos en esta labor no es difícil (en un curso de dos horas se hace), ellos pueden brindar este servicio en el mismo centro donde les toca votar.
FELICITACIÓN A LA ONPE.
Así como he señalado estas deficiencias y he dado modestas sugerencias, considero necesario reconocer la labor de la Oficina Nacional de Procesos Electorales ONPE.
En general han desarrollado una excelente labor, organizar procesos electorales es difícil y complicado, me atrevería decir que se requiere de una organización casi militar para poder llevarla adelante.
Lo han hecho bien, el pueblo peruano pudo sufragar masivamente, los resultados preliminares se conocieron con mínimos retrasos, la población tiene confianza en el trabajo por ustedes desempeñado.
Por ello, sigan adelante, sé que volver a organizar una segunda elección presidencial, treinta días después de que anuncian los resultados de la primera, es una tarea casi de pesadilla. La cosa se pone peor, cuando locos como yo, comienzan a hacerles sugerencias de lo que se puede mejorar. Pero ni modo, son los costos de fortalecer las democracias formales en nuestro sub continente.
Ayutuxtepeque, Sábado, 15 de Abril de 2006.