De nuevo se acercan las inundaciones en el Gran San Salvador.
Según los expertos en el tema climático mundial, los centroamericanos debemos esperar una época lluviosa intensa y copiosa para este año. Esto a causa del fenómeno de “La niña” que varía la temperatura normal de los océanos. Según estos especialistas, la época lluviosa, (que en nuestros países denominamos invierno) se adelantará y será igual o mas fuerte que la del año pasado.
Todavía está fresca en nuestra memoria las inundaciones y las múltiples tragedias que durante el año pasado sufrimos en el territorio nacional y especialmente en la capital de la República. Muchas familias salvadoreñas todavía no se recuperan de las perdidas tanto materiales como humanas sufridas. Todavía vemos las huellas de los estragos ocasionados por las lluvias en algunos lugares de nuestra capital. Hay calles que todavía no han sido reparadas, a pesar del tan publicitado plan “Cero Baches”.
Durante el año pasado aprendimos que somos un país altamente vulnerable frente al fenómeno lluvioso. Aprendimos, además que los costos de esta vulnerabilidad son altos, tanto en vidas humanas como en perdidas materiales. En los días de las tragedias, hubieron múltiples promesas de las autoridades, de que se tomarían las medidas necesarias para reducirla y evitar en el futuro que esta triste situación se repitiera. Pero ahora, pareciera que ese futuro nos alcanzará muy pronto de nuevo.
Ahora, frente a esta nueva amenaza que se cierne sobre nuestro territorio, la pregunta que surge es ¿Qué se ha hecho para reducir la vulnerabilidad? La respuesta se puede reducir a una sola palabra:
“NADA”. Pero han surgido nuevas urbanizaciones, que se han construido sin tomar en cuenta las mínimas medidas de seguridad. La población mas humilde sigue viviendo a las orillas de los barrancos y quebradas, ahora mas dañadas y mas peligrosas ante la ausencia de obras de mitigación después de las lluvias del año pasado. Es decir que estamos frente a una situación peor que hace un año.
En el presupuesto General de la Nación se aprobó una partida para desarrollar obras de mitigación en la zona de la Cordillera del Bálsamo, para la protección de importantes zonas residenciales de clase media, como es el caso de Pinares de Suiza. Pero a pesar de que el Presupuesto se aprobó a tiempo, estas obras todavía no se han iniciado. Situación que han denunciado los residentes en estas zonas. Durante la época de lluvia, les dicen que hay que esperar la época seca para poder desarrollar estas obras, pero cuando deja de llover, no se hace nada, a pesar de contar con los recursos para ello.
Si las lluvias se adelantan, como dicen los expertos en el clima, podríamos estar en “invierno” en el mes de abril o a principios de mayo. Es decir, que contamos con un máximo de tres meses para que las tragedias nos vuelvan a enlutar.
A mediados de Mayo del año pasado, escribí un comentario titulado “
Con las lluvias comienza la inundación de San Salvador.” Si se molestan en volverlo a leer, se darán cuenta que casi profetizamos lo que pasaría en los meses siguientes. Lamentablemente nada de lo que propusimos en ese y otros comentarios donde nos hemos referido al tema se ha hecho.
Como lo he señalado en reiteradas ocasiones el problema no es fácil de resolver, pero los costos de no hacerlo son mayores. Ahora que estamos en campaña electoral de Alcaldes, invito a los amigos capitalinos a buscar en las plataformas municipales propuestas para al menos, mitigar esta situación de vulnerabilidad.
Los candidatos a alcaldes del Gran San Salvador, deben proponer proyectos para recuperar y mantener el sistema principal de drenajes de las ciudades. Deben de modernizar y volver eficientes los sistemas de limpieza de aceras, arriates, cunetas, alcantarillados y quebradas. Deben tener planes para la estabilización de muros de contención y taludes. Deben proponerse ampliar los actuales planes de mitigación de riesgos.
Además deben promover la creación de Foros Ciudadanos para la protección del medio ambiente. Deben proponer campañas de arborización en las zonas desforestadas y de riesgo, con el apoyo de la población.
Las anteriores son solo algunas ideas dispersas, pero todas pueden implementarse desde las municipalidades. De hacerse, se contribuiría al menos a mitigar la situación que se nos avecina. Por supuesto la solución integral del problema corresponde al Gobierno Central que debe coordinar con las municipalidades y otras instituciones. De esto también he dado ideas en otros comentarios.
Con el dinero que los dos partidos con mas recursos han gastado en propaganda electoral, se hubiera dado al menos “la Prima” o el “enganche” de la nueva estructura de drenajes que el Gran San Salvador necesita, que nunca lo inician, pues dicen que vale varios cientos de millones de dólares.
Si no se toman a tiempo las acciones básicas necesarias, San salvador será de nuevo algo similar a lo que vimos en Nueva Orleáns. Para entonces, ojalá que nuestro reaparecido Demander, ya halla iniciado su empresa de transportarnos en cayucos.
Ayutuxtepeque, Martes, 07 de Febrero de 2006.