El horóscopo Celta.
Hace varias semanas escribía un
comentario sobre los horóscopos. Señalaba que un elemento en común que tienen, es que se basaron en el movimiento de las estrellas y de los planetas que eran visibles al ojo humano hace varios miles de años cuando estos se crearon. Señalé además que me llamaba la atención el horóscopo Celta pues a diferencia de los demás se basaba en el movimiento de la naturaleza, de las estaciones, del bosque y del árbol.
En esa ocasión me comprometí a escribir algo sobre este y ahora cumplo mi promesa.
Para los celtas el árbol era la esencia de la vida, pero además era el instrumento para poder predecir el futuro y el destino de los hombres. Ellos observaron el árbol en su totalidad, desde las raíces que se hundían en la tierra, hasta su copa que llegaba a los cielos, esto significaba que debemos de tener siempre los pies sobre la tierra, pero también debemos de aprender, con hidalguía, a mirar hacia arriba.
Esto los llevó a tener con el árbol y con el bosque, una relación vital, íntima, el árbol proporcionaba sombra, leña para hacer fuego y protegerse del frío, de los animales salvajes y para cocinar sus alimentos. El árbol daba alojamiento a las aves, daba madera para construir sus viviendas, por lo cual también daba alojamiento a los seres humanos. Consideraban que cada ser humano llevaba en su interior un árbol que debía de crecer y desarrollarse de la mejor manera posible.
Observaban como los árboles cambiaban a lo largo del año. En una época se llenaban de hojas, de flores, de las flores surgían los frutos y la naturaleza se mostraba en todo su esplendor. Luego llegaba el otoño, las hojas caían, al llegar el invierno, el árbol casi moría, no era ni la sombra de lo que era en primavera. Pero luego con la llegada nuevamente de la primavera, el árbol renacía, recuperaba su esplendor.
El árbol , entonces sintetizaba su visión del cosmos, concebido en constante regeneración, muerte y nueva regeneración. Esto los hacía ver la vida en permanente evolución, una evolución que asciende y se perfecciona, así como el árbol crece desde el suelo y alcanza los cielos.
Para los Celtas, en el árbol se resumían los cuatro elementos de los filósofos griegos. EL AGUA que fluye en su interior en forma de savia; LA TIERRA, donde el árbol deposita sus raíces y se sostiene, pero que también lo alimenta; EL AIRE que alimenta sus hojas, que mueve su copa; y, EL FUEGO, que surge de su fricción, de su tronco convertido en leña.
El estudio de los árboles y de las plantas les permitió un importante desarrollo de la medicina, basada en la naturaleza, que todavía hoy en día maravilla a los especialistas.
Son muchas las civilizaciones antiguas que hicieron del árbol un elemento central. Incluso nuestra civilización occidental y cristiana tiene su origen en el jardín del edén y en el árbol de la ciencia del bien y del mal. Para los Celtas su árbol central era el roble, el fresno para los escandinavos, el olivo para los árabes, el banano para los hindúes, el abedul para los siberianos, el tilo de los alemanes, el maíz para nuestros antepasados mayas.
El crecimiento del árbol también simbolizaba el crecimiento de la familia, de la sociedad, de una nación. Aún ahora hablamos de nuestro árbol genealógico. Es decir que también tenía un contenido sociológico. Había una especie de “árbol social”.
Para los celtas el árbol también representaba la ciencia, por ello, a pesar de que su cultura era fundamentalmente oral y así se transmitía de generación en generación obligando a la memorización de grandes historias y conocimientos prácticos, se han encontrado en madera, grabados, textos célticos muy antiguos.
Como decíamos, para ellos en cada ser humano había un árbol en su interior que debía crecer, Así, según su fecha de nacimiento, correspondía un árbol, ese árbol que tenía sus propias características, contribuía a moldear la personalidad de los hombres nacidos bajo su influencia.
De acá va naciendo el horóscopo celta, que a diferencia de los demás horóscopos no corresponde una estrella o planeta que influye en nuestras vidas, si no a un árbol que moldea nuestra personalidad e incide en nuestro destino.
En próximos comentarios vamos a ir describiendo cada uno de los árboles que corresponden a cada mes. Para que todos sepamos cual es nuestro árbol. Por ello no deje de seguir leyendo nuestro blog de Hunnapuh.
Ayutuxtepeque, Jueves, 22 de Diciembre de 2005.

MUY BUENO EL ARTICULO, ME GUSTA MUCHO TODO LO Q TIENE QUE VER CON NATURALEZA..ESCRIBES MUY LINDO Y ME ENCANTO.

Interesante esta reflexión sobre el horóscopo y la naturaleza. Es curioso las múltiples variantes que se pueden encontrar sobre el análisis de los signos del zodiaco.
Un saludo desde blog
horóscopo
es lo que debemos hacer, interpretar la naturaleza que nos rodea. Desde <a href=http://horoscopos-2008.blogspot.com/>horoscopos 2008</a>
Si que es bien variado tu blog,
Yo nunca habia leido sobre eso de los celtas.
TAmbien recomiendo esto sobre prediciones:
http://www.connuestroperu.com/index.php?option=com_content&task=view&id=1173&Itemid=49