Ahora tenemos mas violencia que durante la guerra.
La violencia en El Salvador está alcanzando niveles de mayor intensidad que durante el reciente conflicto armado. Esto no es una exageración. Basta con ver un noticiero de televisión o abrir las páginas de un periódico salvadoreño para constatar esta triste realidad.
Mas de una decena de salvadoreños en promedio, mueren diariamente victimas de hechos de violencia. De los asaltos a los buses del transporte público, ya no son ni noticia, salvo que ocurra una muerte durante el mismo. De los robos a personas en las calles o asaltos a establecimientos tampoco son noticia, ya que su número diario es tan elevado, que solo sirve para las estadísticas. Los robos a celulares ya no llegan ni a estadística pues las víctimas ni siquiera lo denuncian ante las autoridades.
Las Maras se han apoderado de barrios completos, dominan amplios territorios, donde cobran impuestos con mayor eficiencia que el gobierno. En estas zonas la droga se vende en las calles a la luz del día y sin ocultarse. El que no paga los impuestos sufre las consecuencias. Muchos cobradores y conductores de autobuses del transporte público han sido asesinados pues sus patrones no han accedido a las demandas de las maras.
Por ello es que decimos que la violencia está peor que en los años del conflicto armado que padecimos en los ochentas.
Ahora no hay familia salvadoreña que no halla sido víctima de la delincuencia, en alguna de sus variadas fórmulas. Casi a diario escuchamos de nuestros amigos y conocidos historias de asaltos sufridos por ellos o conocidos de ellos. La violencia no respeta edad, ni género, ni condición social. Golpea a todos parejo.
Todo esto a pesar de que una de las principales promesas del actual Presidente, cuando era candidato era que combatiría la delincuencia. “País seguro” era uno de sus lemas publicitarios. Ahora tenemos mucha mas violencia y delincuencia que en los días en que nos hacía estas promesas.
Todos los planes anti delincuenciales han fracasado en el país. Primero el Plan “Mano Dura”, Luego el “Super Mano Dura”, Parece ser que la mano dura de la delincuencia es mas fuerte que la del gobierno. Después de cada plan, la delincuencia y el crimen organizado han salido mas fortalecidos.
Ahora la policía se limita a contemplar cómo los mareros cobran impuestos, se limitan a cuidar el perímetro del lugar donde se cometió un delito mientras llega el juez a reconocer el cadáver. Otros se dedican a poner retenes en las calles para recaudar algunos dineros en multas de tránsito y en mordidas.
Otros policías se dedican a drogarse en las delegaciones y a matarse entre ellos. Mientras tanto la delincuencia campea impune en todas partes.
Cada acto delincuencial es también un acto de dolor que ensombrece una familia salvadoreña. Detrás de cada asesinado hay una viuda y niños huérfanos. Por cada herido en un asalto, hay una familia que sufre la zozobra y la angustia. En cada robo hay una perdida material que nos ha costado esfuerzo y trabajo. La delincuencia no puede ser solo estadística como números fríos. Es una realidad cotidiana que nos golpea duramente.
Por ello no comprendemos como las autoridades y el gobierno pueden ser tan insensibles ante esta realidad. Pareciera que ellos se sienten seguros en sus fortalezas rodeados de guardaespaldas. Quizá creen que se mantendrán en esos puestos por toda la eternidad. Tarde o temprano dejarán los cargos que ahora ocupan, entonces volverán a ser ciudadanos comunes y corrientes. En ese momento cosecharan las consecuencias de lo que sembraron.
Mientras tanto, a los salvadoreños no nos queda mas remedio que encomendarnos a Dios cada vez que salgamos a la calle. Algunos nos comenzaremos a encomendar al diablo, porque quizás Dios ya nos abandonó.
Ayutuxtepeque, Martes, 06 de Diciembre de 2005.
El problema de esta gente, se inicio en nuestras hogares: la pobreza, la ignorancia, las madres solteras,el estar pariendo como que somos conejos, los padres que abandonaron o nunca se responsabilizaron de sus hijos, ninos huerfanos de padres que murieron en la guerra.
Los problemas sociales de El Salvador se los mandamos a los Estados Unidos y pues ello lo mandaron de regreso para aca (los mandaron super peor de lo que se les impuso, i ni creo que fueron los gringo los que los producieron, pues estan las maras puertoriquenas). Ahora bien, como siempre cuando ya no podemos con ellos...Le Exigimos al gobierno que haga algo.
Y el gobierno que puede hacer? Matarlos? Corregirlos? (si la propia madre y padre, tia, tio, abuelo, abuela etc. no lo hicieron!!)
Ya se que el problema esta super dificil... pero no podemos pasarnos "la papa caliente" entre las familias y el gobierno de quien tiene que corregir esto.....
HOLA queridos hermanos SALVADOREÑOS, soy de venezuela, y le spuedo decir, la solucion a sus problemas es la union entre ustedes, las comunidades y los politicos de turno, entrelazar las bases de cada pais, que son principalmente LA SALUD, LA EDUCACION, LA ALIMENTACION, hermanos, la historia nos cuenta que han sido un pueblo muy oprimido y presionado, que ya no son los mismos de antes, y que el norteamericano se les sigue metiendo en los productos, ganando asi territorio, o sea una guerra sin alzar el fusil. Salvadoreños, empiezen por ver y ayudar a su projimo, su juventud encaminenla bien, solo un poco de amor y cariño, y sobre todo MUCHA PACIENCIA hara de el SALVADOR el pueblo que todos los latinos queremos ver prosperar, organizacion dentro de los hogares y las instituciones, abajo los politicos corruptos, QUE VIVA EL SALVADOR.