Viernes, 04 de noviembre de 2005
Gracias a Dios es viernes.
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El viernes es quizás el mejor día de la semana, pues siendo laboral, reina en un ambiente festivo y de entusiasmo. El viernes los empleados llegan temprano al trabajo, animadas conversaciones sobre que se hará el fin de semana, dominan el ambiente. La sensación de victoria por haber sobrevivido a la semana laboral invade a todos.

Hay viernes mas alegres que otros, entre los mas alegres tenemos los del final de la quincena, ese esperado viernes en que nos pagan, y que aunque sea por dos o tres días tendremos dinero en la bolsa. Para los empleados públicos salvadoreños, no hay dolor mas agradable que el del “viernes de Dolores”, después de esté día se van de vacaciones toda la Semana Santa, algunos regresan a trabajar hasta el martes de pascua (cuando logran regresar).

Los horarios laborales también se alteran este día. Muchos gerentes y sus secretarias se desaparecen de la oficina, desde el medio día. Ustedes saben que las comidas de negocios generan conversaciones “largas y tendidas”. Toda la mapachada laboral (ordenanzas, pasapapeles, recepcionistas, ascensoristas, choferes, porteros, jardineros, vigilantes, etc) comienzan a discutir desde las 3 PM a cual de los chupaderos del centro van a premiar con su presencia.

En algunos antros ya los esperan hasta con recibimiento especial. Cuando llegan en grupos (que parecen cuadrilla del FOVIAL), La música del chupadero se suspende, el animador corre a los micrófonos para anunciar: “ En estos momentos esta haciendo acto de presencia a este prestigioso establecimiento, una gloriosa delegación del Ministerio de Salud”. A lo que todos los borrachos responden “Salud”.
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Los jefecitos, van primero a cenar a algún restaurante no tan caro. Se llevan a la secretaria, especialmente si está recién separada del marido y por su soledad necesita mucho consuelo. Para ellos un buen viernes debe tener cierre con broche de oro en un motel capitalino. Si no sale la movida, no hay problema, para eso están las Barras Show y muchos centros nocturnos.

Con esto de la liberación femenina, el bello sexo no puede quedarse atrás. Las mas recataditas, conservadoras y tacañas, van a comerse un sorbetito (nieve) o una tacita de café con un pancito dulce, después de lo cual se van a su casita.

Pero hay otras, a las que ya las concientizó la liberación. Se van con la mapachada a los chupaderos del centro, beben mas que muchos hombres. Al que se descuida lo amontonan. Y algunas terminan en centros nocturnos para damas.

El viernes está consagrado a Venus, la diosa romana de la fecundidad, la belleza, el amor. Al igual que todos los dioses romanos, Venus es una mala copia de la Diosa griega Afrodita. Acá parece que la iglesia no se equivocó con el dios al que hay que venerar. Al igual que en la Antigua Roma le dedicaron muchos templos, en El Salvador, hay muchos lugares que podríamos calificar de “Templos de Venus” donde los viernes, miles de feligreses adoran a esta diosa.
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Por ello desde hace muchos años un recordado personaje conocido como “Chepe Toño” nos decía que “El Viernes es Sábado chiquito” ¿Se acuerdan?. Esto fue en la época de oro del Tick Tack y del Espíritu de Caña. Tiempos dorados que ya no volverán.

Pero en la edad media y hasta hace unos cuantos años, el viernes era un día de penitencia, de dolor. Se conmemoraba la muerte del Señor Jesucristo. Cuando éramos niños no nos dejaban correr ni jugar, pues había que estar triste ya que Cristo había derramado su preciosa sangre por todos nosotros. Muchos ayunaban y no se comía carne. Para nosotros era una tortura tener que comer pescado. Como cambian los tiempos.

De todos modos, les dejo la siguiente oración , que debemos rezar todos los viernes al levantarnos, está aprobada en la Encíclica “Huevum Benedictinus Consalsorum Verdus”

“Señor, concédeme Serenidad para aceptar
las estupideces de mi empresa que no puedo cambiar;
Coraje para cambiar aquellas que no puedo aceptar y
La sabiduría para ocultar todas las cosas
que no hice durante el día.”

“Ayudadme a dar siempre el cien por ciento
en mi trabajo:
Un 12% el Lunes,
Un 23 % el Martes,
Un 40% el Miércoles,
Un 20 % el Jueves y
Un 5% el Viernes
Y que no trabaje el Sábado.”

“Cuando tenga un mal día,
y parezca que mis jefes y compañeros
tratan de desesperarme,
Recordadme Señor que se requieren
42 músculos para sonreír
y tan solo 4 para acomodarles
un buen vergazo”

“Amén”Angelito

Ayutuxtepeque, Viernes, 04 de Noviembre de 2005.
Publicado por JJmar @ 9:14  | Cuentos y Humor
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Publicado por Invitado
Domingo, 13 de enero de 2013 | 14:09

jajaja.

Exelente descripcion de la vida salvadorena de viernes xd

Segui adelante viejo!