Martes, 09 de agosto de 2005
La aprobaci?n del TLC con Centroam?rica y el Caribe (2)

En un comentario anterior nos referimos a la aprobaci?n por el Congreso Norteamericano de el Tratado de Libre Comercio (TLC) de esa naci?n con Centroam?rica y Rep?blica Dominicana y tambi?n comentamos el escaso conocimiento del contenido del mismo en la gran mayor?a del empresariado salvadore?o y ya no se diga de la poblaci?n en general en El Salvador.

Esto ?ltimo llama poderosamente la atenci?n y se convierte en un hecho que es digno de comentarse. ?C?mo es posible que hayamos aprobado un Tratado comercial que no conocemos? ?C?mo es posible que el mismo Presidente de la Asamblea Legislativa haya votado favorablemente sin conocerlo! ?C?mo es posible que su aprobaci?n no halla sido precedida de un amplio y profundo debate parlamentario y nacional?
Imagen
Cuando se aprob? el Tratado de Libre Comercio entre EUA, M?xico y Canad?, a principio de la d?cada de los noventa, su negociaci?n dur? varios a?os, los congresos de los tres pa?ses estuvieron involucrados desde el principio de la discusi?n y los gremios empresariales tuvieron un rol de primer lugar en todo el proceso.

En ese proceso de negociaci?n, el papel central lo ten?an los distintos sectores empresariales, que son los actores econ?micos de estos tratados. Cada rama de la industria, el comercio, las finanzas, los servicios, analizaron las consecuencias, elaboraron propuestas y participaron activamente en toda la negociaci?n.

Se crearon muchas mesas de trabajo, en que las distintas ramas de la econom?a analizaban por separado las conveniencias de su sector. El rol de los Estados era de integrar las distintas opiniones y propuestas y darles formalidad a los acuerdos. As? a la par del Tratado, como documento central, surgieron una cantidad de anexos, que eran planes espec?ficos llamados Programas para Promover la Competitividad e Internacionalizaci?n de las distintas ?reas de la industria y el comercio.
Imagen
Y a que horas traen el caf?....?

Cada uno de estos programas, abordaba la situaci?n espec?fica de cada sector y se?alaba las medidas concretas que deb?an ejecutarse en plazos determinados a fin de equilibrar los desajustes existentes en cada pa?s. As? se determinaba procesos de modernizaci?n, de desgravaci?n arancelaria paulatina, mecanismos de financiamiento, etc. Todo con el objetivo de que cada sector de la econom?a, se pudiera volver realmente competitivo y eliminar las ventajas que de entrada tienen los pa?ses con mayor desarrollo econ?mico y tecnol?gico.

Uno de los d?ficit, al menos en el caso mexicano, fue con la participaci?n de los sectores laborales o sindicales. Como bien nos dice Pascual Moncayo y Trejo Delarbre, en su libro ?Los sindicatos mexicanos ante el TLC?: ?El Libre Comercio en Norteam?rica ha sido motivo de muchas discusiones, que van desde la esperanza acr?tica hasta la desconfianza cat?rtica. Numerosos sectores de la sociedad mexicana, han tomado, dentro de ese amplio abanico, definiciones ante el tratado que se ha negociado con Estados unidos y Canad?. Uno de los sectores que se supondr?a mas activamente involucrado en tal discusi?n, es el sindicalismo. Sin embargo, por sus propias inercias y debido a que el debate sobre el Libre Comercio no ha sido todo lo amplio, ni todo lo s?lido que se hubiera deseado, en los sindicatos mexicanos no han existido definiciones mayoritarias, ni influyentes, sobre dicho tema.?
Imagen

Por lo tanto, cuando el tratado se aprob? por las tres naciones de Norteam?rica, la mayor?a de los actores econ?micos sab?an de que se trataba, que medidas de modernizaci?n deb?an tomar, que plazos ten?an. El problema no era de conocimiento del TLC; era de c?mo ejecutar las medidas en los tiempos previstos.

Esta es la diferencia que nos llama poderosamente la atenci?n con el tratado que ahora hemos aprobado. Los sectores empresariales no lo conocen y por lo tanto no saben ni siquiera que medidas deben tomar para involucrarse exitosamente en ?l.

La publicidad que en su momento se hizo, no era para que se conociera su contenido, si no para convencer que era bueno para el pa?s. Adem?s estuvo plagada de inexactitudes (por no decir mentiras). Se nos hizo creer que cualquier pupuser?a, podr?a exportar pupusas a los estados Unidos, que cualquiera podr?a mandar al mercado norteamericano una canastada de lorocos o paternas.

Ahora resulta que ninguna pupusa salvadore?a cumple con los requisitos fito sanitarios que establecen las leyes norteamericanas. Ni el ma?z, ni los frijoles, ni los quesos, ni el chicharr?n de tunco, salvadore?os; pasan el mas elemental examen, para ingresar al mercado norteamericano (ni siquiera para que lo consuman los perros gringos).
Imagen
Achis! y yo que ya me creia empresaria exportadora!

En el caso de El salvador, la situaci?n es m?s delicada y compleja, ya que el TLC nos obliga no solo a una profunda modernizaci?n de los sectores empresariales, si no, a una profunda modernizaci?n del pa?s. No sirve de mucho que los empresarios se preparen si el pa?s no lo hace.

No podemos pretender exportar productos agropecuarios al mercado norteamericano, que sido regados con agua proveniente de r?os contaminados. Nadie querr? invertir en un pa?s, en que la seguridad jur?dica es inexistente, en que la violencia social y delincuencial nos est? ubicando como uno de los pa?ses mas violentos de Am?rica Latina. Con las actuales y obsoletas leyes laborales, que aparentemente favorecen a los sectores empresariales en detrimento de los trabajadores, pero lo que en realidad tenemos es una bomba de tiempo que tarde o temprano generar? mayor inestabilidad social. Con los actuales niveles educativos, jam?s tendremos una poblaci?n con el m?nimo de educaci?n y conocimiento que la vuelva sujeto ganador en el TLC.

Pero lo mas grave es que ni siquiera el gobierno (que se supone conoce el Tratado) nos ha dicho como enfrentar? las medidas negativas a consecuencia de su vigencia. Baste con se?alar que la desgravaci?n arancelaria, golpear? los ingresos que percibe el Estado. Hasta hoy no se ha dicho una palabra de que medidas fiscales deber?n tomarse, ni para compensar los ingresos que no se recibir?n, ni mucho menos para enfrentar los retos de la modernizaci?n del pa?s.
Imagen
A este chele lo quiero como Hermano -- Este indio ya me ensuci? la mano

Por tanto nuevamente se?alo la necesidad de un amplio debate sobre el futuro de la naci?n. Ahora es mas urgente que nunca. Los discursos oficiales nos hablan de que el TLC representa una gran oportunidad, pero esto solo ser? cierto si nos preparamos para ello. Si nos sentamos a esperar que el progreso llegue, nos quedaremos esperando para siempre.

Si continuamos con la mentalidad de que todo lo dejamos para ultima hora, o el ?para mientras, por si acaso o por si soca? que es tan caracter?stico de nuestra idiosincrasia, seremos los grandes perdedores del tratado, no habr? ganadores, el pa?s entero perder?. De nosotros depende.

Ayutuxtepeque, Martes, 09 de Agosto de 2005.
Publicado por JJmar @ 10:59  | Situacion Actual
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
Jueves, 11 de agosto de 2005 | 12:46
JJmar,

Que bonito le quedo este articulo. Espero que todo salvadoreno lo lea y se ponga las pilas!!! (como se decia en mis tiempos) si quieren sobresalir entre los centroamericanos para que se habran nuevas fuentes de trabajo por medio del programa de TLC, tiene que dar los mejor de ellos y sus obras o producciones.

algo mas que agregar es que: Chile le esta exportando su fruta a NY y PA. por ser de buena calidad.
Segun un articulo que lei... En Argentina, casi la mitad de la poblacion en Buenos Aires tienen carrera
Universitaria... asi que El Salvador tiene que esforzarse para que aumenten y lleguen fuentes de trabajo. Gi?o
Publicado por PAOLA
S?bado, 28 de enero de 2006 | 9:21
FALTA MAS SOBRE EL TLC
Publicado por Invitado
S?bado, 06 de mayo de 2006 | 22:19
yo dogo que sino hay empresas en paises del sur que puedad exportar a los pises del tlc porque se quieren agregar ael si no tienen que comerciar yo digo que empresarios mexicanos vayan y estabescan empresas en esos piases para que.........Rebotado