Viejo debate existe en las Ciencias Humanistas en cuanto a la relación entre la realidad y la mente, es evidente la diferencia que hay entre la realidad y la experiencia interna que percibimos de ella.
Todos los seres vivos se caracterizan por la interacción activa que realizan con su entorno, hasta los seres más rudimentarios poseen "órganos" especializados para intercambiar información vital con su medio (búsqueda de alimento, asimilación del mismo, reproducción, evitar ser alimento etc.), en los seres más evolucionados es precisamente el Sistema Nervioso, el órgano encargado de tan delicada función.
Los Seres Humanos no actuamos directamente en el mundo, cada uno de nosotros creamos un "mapa", representación o modelo que nos guía en la realidad, A. Korsysbki escribía "...un mapa no es el territorio que representa, pero si es correcto, tendrá una estructura semejante al territorio, lo cual da cuenta de su utilidad...", (Ciencia y Sanidad).
La realidad en su manifestación es infinita, nuestros pobres sentidos no la agotan ni la abarcan en su totalidad, por ejemplo no podemos percibir ondas sonoras que estén por debajo de los 20 ciclos por segundos, o por encima de los 20000 ciclos por segundo, con la visión sólo percibimos ondas electromagnéticas con longitudes entre los 380 y los 680 milimicrones, cualquier rango abajo o por encima prácticamente permanecerá inaccesible a nuestra percepción.
La manifestación inmediata de la realidad es "El Fenómeno", es decir lo inmediato, lo que percibimos, lo que se nos manifiesta de manera inmediata, el fenómeno a la vez que nos muestra la realidad, nos la oculta esto es porque percibimos solo lo evidente y no captamos la totalidad de la realidad. El problema en este caso es creer que el fenómeno es la realidad, lo que metafóricamente sería creer que el mapa es el territorio.
La realidad es perceptible a través del fenómeno, o sea lo inmediato, lo sensible a nuestro sentidos, sin embargo el fenómeno dista mucho de ser la realidad misma, "el lado oscuro", "el otro mundo", esta relacionada con el concepto de la "Esencia", cada objeto del universo esta interrelacionado de manera infinita con su entorno, de eso dan cuenta los físicos cuánticos, un objeto no puede ser agotado por la percepción humana, el significado que le vamos a dar a un objeto en particular depende de la experiencia, conocimiento adquirido, la motivación que nos mueve, por ejemplo una piedra en el camino para alguien será precisamente eso: una piedra en el camino, es decir un obstáculo, un artista podrá ver la oportunidad de crear algo nuevo a partir de ella, un albañil un material necesario para su obra, un geólogo podrá discernir un fragmento de la historia del mundo, un globofóbico u anarquista tendrá en ella un objeto de contundencia contestataria.
El pueblo en su infinita sabiduría tal como nos lo ha mostrado
JJmar, ha sabido expresar todo el rollo anterior en refranes "Cada cabeza es un mundo", "El león juzga por su condición", "cada loco con su tema (cantaba Manuel Serrat)", "todo depende con el cristal con que se mire".
Los famosos problemas de comunicación tan cotidianos como molestos tienen como base el creer que mi realidad es la única verdadera, que todo el mundo debe pensar, creer y sentir lo que yo pienso, siento y creo, lo cual ha sido terreno fértil para toda una plaga de escritores de libros de superación (los hombres son de marte y las mujeres de venus, si viene al caso como ejemplo).
Ciertamente hay modelos de la realidad más acertados que otros, algunos son tan limitados que el individuo está condenado a caer en los mismos errores (Sísifo), para otros su modelo del mundo su mapa mental es tan versátil que cada error que comete se convierte en un aprendizaje, difícil es decidir cual mapa es el verdadero, auque en el resultado del comportamiento se puede medir su eficacia.
Entonces ¿es real la realidad? Se preguntaba alguien hace tiempo, ¿es totalmente inaccesible?, ¿se puede llegar a la totalidad de la realidad, trascender del fenómeno?, la respuesta naturalmente es si, aunque hay que realizar un esfuerzo para llegar a ella, para ello esta la ciencia, la física, ahora ¿vale la pena el esfuerzo?, vivimos en un mundo fenomenológico, un mundo de apariencias en la mayoría de las ocasiones nos presenta la realidad mediatizada por intereses creados, decir que la invasión a Irak se debió únicamente a la necesidad de acabar con las armas de destrucción masiva que poseía Hussein y no tomar en cuenta los millones de liquido fósil que se encuentra debajo de la milenaria Babilonia, o como que el único país latinoamericano que aún tiene tropas "en misión humanista", se encuentra en la caldera del infierno en pro de la democracia y no por su humillante dependencia, sería como querer "tapar el sol con el dedo", precisamente ayer en un matunino el periodista
Andrés Oppenheimer. mencionaba que mientras en el resto del mundo se lleva el recuento de los muertos civiles en Irak, en los Estados Unidos tal intracendencia es obviada aún en los medios más destacados como el New York Times, dichas notas estan relegadas a un cuarto o quinto plano.
Recuerdo una señora escandalizada en tiempos de la guerra civil salvadoreña por sus parientes emigrantes cuando le contaban lo que ellos veian por las noticias sobre El Salvador, Si uno se comformaba con la información proporcionada por el gobieno de entonces o por los medios de comunicación de siempre podría estar informado de todo menos de lo que sucedía en el país, la señora en cuestion decia que las noticias de fuera eran mentiras, porque ella no veía nada de eso, (claro, lo duro de la guerra fue en el campo y no en la cápital).
En todo caso el que decide que creer es siempre, usted.
Respecto a lo ultimo, solo me rio cuando esas señoras vivieron en carne propia la ofensiva de 1989.
Hasta entonces se dieron cuenta de que si había una guerra en El Salvador. Las hubieran visto invocando a todos los dioses posibles, ese es el resultado de la mentalidad del avestruz: ante los problemas yo escondo mi cabeza y nada mas.
Un fiel Lector